María Brunetto - “Me gusta poder ayudar”
Abuela de corazón solidario ya empezó a tejer para donar
Antes de que el frío golpee, agarró las agujas para crear gorros, mantas, bufandas y chalecos que luego desde el grupo Ciudadanos Solidarios en Acción harán llegar a quienes más lo necesitan. Quiere seguir ayudando y pide que le donen lana “porque soy jubilada y no puedo comprarla”Escribe: Damián Stupenengo
María Brunetto ama tejer. Y también ayudar. Por eso, cuando logra combinar ambas acciones el corazón de esta abuela se llena de alegría.
Del verano van quedando solo secuelas. El frío no tardará en llegar y por eso ya puso manos a la obra en la producción de gorros, bufandas, chalecos, mantitas y otras tantas prendas que luego serán donadas a quienes más lo necesitan para pelearle a las bajas temperaturas que se avecinan.
Tal como lo hizo el año pasado, María va tejiendo con las lanas que le acercan desde el grupo Ciudadanos Solidarios en Acción, quienes después se encargan de hacerlas llegar adonde realmente hacen falta.
Para poder multiplicar esta acción solidaria están requiriendo que quienes tengan lana o prendas que puedan ser destejidas se las hagan llegar a su hogar (Balcarce 445), en el barrio San Martín.
“Tejo desde hace mucho. Voy tejiendo y dando, tejiendo y dando. Y ahora que me han traído lana arranqué de nuevo”, contó a El Diario.
Dice que esto de tejer y regalar lo hizo siempre. Pero, aclaró, “siempre que me traigan la lana, porque soy jubilada y no tengo para comprarla”. Incluso, es común que sus vecinos le hagan llegar el material para que les haga alguna prenda. “Nunca pedí ni un peso a cambio, esto lo hago de corazón, es la forma que tengo de ayudar”, confesó.
“Para mí es una felicidad tan grande tejer, tan grande. Me gustó siempre poder ayudar y lo mejor es que puedo hacerlo desde mi casa. Con este encierro ahora esto es una distracción muy grande para mí”, comentó María, quien con 75 años es madre de cinco hijos, tiene 10 nietos y tres biznietos.
Javier Pérez, coordinador de Ciudadanos Solidarios en Acción, recordó que “el año pasado se sumó a la campaña de invierno tejiendo un montón de cosas, le encanta tejer y tiene un corazón enorme”.
“Siempre quiere ayudar. Nos donaron lana por allá en diciembre, y se me ocurrió que podíamos empezar ahora antes de que llegue el frío. Tener a alguien que teja de esta manera y con el gran corazón solidario que tiene, es un espectáculo. Le llevamos la lana y arrancó. En los próximos días, cuando se calme un poco lo de la cuarentena y podamos volver a salir, vamos a repartir todo lo que ella ha tejido”, adelantó Javier.
Los que quieran sumar su granito de arena y alcanzarle material para que siga tejiendo, que sea con un cadete para cuidarla en este contexto de aislamiento.
“Me gusta poder ayudar a la gente que más lo necesita. Ellos se encargan de repartirla, entonces no sé a quién le va a llegar. Muchas veces cuando estoy tejiendo me digo a mí misma ‘vaya a saber a quién ayudará a pasar el frío esto’”.
“Hay mucha gente que lo necesita, para mí es hermoso poder hacer esto”, confió. Antes de colgar el teléfono, dejó ver el don de abuela, ese que solo tienen aquellas que logran exponer sin intención su ternura y cariño, tan solo con su tono de voz e incluso ante un desconocido: “Ustedes cuídense mucho, por favor”.
