Quioscos y autoservicios locales
“Estamos vendiendo un 30% menos”
Carlos Báez, quien se desenvuelve hace varios años en el rubro, definió la situación de una manera dramática. La creciente demanda (y falta de stock) de los cigarrillos y la caída de las ventas, entre los principales tópicosDesde hace varios años Carlos Báez se desenvuelve en el rubro comerciante. Primero en Villa Nueva en el tradicional Kiosco Carlitos, pero ya desde hace años en Villa María, más específicamente en su local ubicado en bulevar Vélez Sarsfield.
Ante las restricciones horarias, ya que anteriormente su espacio tenía sus puertas abiertas durante las 24 horas de cada jornada y sumando la merma en cuanto a la cantidad de gente en las calles, el mismo Báez, en diálogo con un periodista de El Diario definió la situación como “catastrófica”.
Tal local, que hace la diferencia fuera de los horarios habituales, asistiendo en la demanda de productos que se precisan con urgencia (o porque es de los pocos lugares disponibles que quedan por fuera de la clásica atención al público), ahora se posiciona en un panorama adverso e incierto.
“Estamos vendiendo un 30% menos de lo que vendíamos antes. Pasamos de atender 24 horas a trabajar ocho”, definió.
En el mismo tono, no dudó en asegurar que en otros locales que se dedican al mismo ramo “la situación es parecida, he conversado con gente de Villa nueva y con gente de Villa María y todos están igual”.
“Respecto a algunos productos, tengo buenos precios, la gente ya no camina tanto, no anda dando vueltas o compra todo en el mismo lugar”.
Al mismo tiempo, respecto a la mercadería y a los cigarrillos (producto que hoy está en boca de todos por su falta de distribución), especificó: “En lo único que no tengo reposición es en el cigarrillo, mientras esté cerrada la fábrica se va a complicar. Anteriormente tenía bastante stock y lo fui racionando: no vendía por grandes cantidades”.
“Ahora nos ha entrado un poco más, pero no es ni el 20% de lo que yo compro por semana. Están llegando algunos remanentes”.
Con su mirada puesta sobre el tráfico por la arteria, la cual es muy concurrida en los días habituales, recalcó: “La caída de la circulación nos mató en todo sentido, nos reventó”. Vale la pena mencionar que dicho bulevar suele llegar hasta el punto del colapso durante las horas pico, ya que posee una escuela y es uno de los más utilizados al ingresar o egresar de la ciudad tanto por ruta 9 como por la ruta 158.
“Igual, a la vez agradezco que puedo trabajar. Uno siempre ve lo de uno, se queja y sufre, pero imaginá la situación de los peluqueros o de las pilcherías, por ejemplo”, dimensionó, al mismo tiempo que aseguró que “esto va a fundir a la mitad de los cuentapropistas”.
Las golosinas y el alcohol
Durante la entrevista se destacó la comparativa entre dos consumos disímiles, pero que a la vez pintan el panorama del aislamiento.
En primer lugar, el quiosquero aseguró que han caído “estrepitosamente” las ventas de alcohol por un lado y la de las golosinas. “No hay más chicos en la calle”, resumió.
“Lo que se ha vendido un poco más son las harinas, como las tapas para pastelitos y empanadas, porque la gente ahora está más tiempo en su casa”.
Por último, en referencia a su local, donde no puede haber más de dos personas simultáneamente (respetando las políticas públicas), el reporteado resumió que no hubo problemas con los proveedores, aunque el sistema tal vez ha cambiado un poco, ya que se habla más por WhatsApp o telefónicamente más que presencialmente.
Cigarrillos: drama nacional que repercute en la ciudad
Algunos venden de a un atado por persona, otros venden los que quedan y otros exigen la compra de un producto más para poder comprar cigarrillos. Esa es la realidad, hoy por hoy, respecto al expendio de tal elemento.
Según definió Canal C de Córdoba capital, “la Cámara de la Industria del Tabaco (CIT) alertó por el posible desabastecimiento de cigarrillos. Informaron que el stock está próximo a agotarse y aún la producción está detenida por la cuarentena obligatoria a nivel país”.
Las empresas tabacaleras no llevan adelante su producción desde el 20 de marzo y eso es lo que provoca el visible descenso de ventas en comercios y estaciones de servicio.
“Días atrás (asegura el portal) las principales fábricas de cigarrillos enviaron una carta al Gobierno para solicitar sumar a la industria a las actividades esenciales exceptuadas del aislamiento social, preventivo y obligatorio”.
“En la misma línea, comerciantes y representantes de quioscos se dirigieron a los gobernadores de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes y Tucumán para transmitir la misma preocupación. Aseguraron que, si bien sus locales pueden atender al público en cuarentena, la falta de cigarrillos “compromete en un 70% la facturación”.
