UNVM - Estudio conjunto para analizar las consecuencias del aislamiento social, preventivo y obligatorio
Un informe revela la situación local durante la cuarentena
En los primeros días de la cuarentena, investigadores de la UNVM aportaron datos para un estudio federal sobre las consecuencias del aislamiento. Las Playas, La Calera, San Nicolás y Las Acacias son los barrios donde es más difícil seguir la recomendación de “quedarse en casa”El Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación y el Conicet, en conjunto con la Comisión de Ciencias Sociales de la Unidad Coronavirus COVID-19, que está integrada, entre otros, por el Instituto de Sociales de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), realizaron una investigación sobre el impacto del aislamiento en los sectores más vulnerables.
Villa María aportó 10 investigadores que realizaron 40 entrevistas en profundidad a dirigentes sociales de Villa María y Córdoba. De sus informes surge un detalle de los barrios relevados donde hay más dificultad de cumplir con la medida de prevención frente al coronavirus.
“Apenas se empezó el aislamiento, concretamente entre el 23 y 25 de marzo, se realizó la encuesta”, dijo Gabriel Suárez, decano de Sociales de la UNVM.
“El informe se da a conocer ahora, pero fue una rápida respuesta a una problemática concreta cuyos resultados fueron insumo para la toma de decisiones del presidente de la Nación”, indicó.
“No fue una entrevista de opinión ni para saber si había adhesión o no a la medida. Fue en profundidad para conocer la realidad a través de los dirigentes sociales de sectores vulnerables”, señaló.
Se basó en información provista por 1.487 referentes territoriales, quienes fueron consultados en calidad de informantes clave sobre la situación detectada en sus áreas temáticas y locales de actuación.
“Fue muy federal a través de universidades de todo el país. Sabemos que el Estado no se expresa de manera homogénea, pero casi siempre se sacan datos de los grandes centros urbanos; por eso es de mucho valor este trabajo que refleja la gran heterogeneidad del territorio nacional. De hecho, lo que se puede observar ahora es el impulso de medidas para un aislamiento diferenciado por territorio”, valoró Suárez, señalando que fue una de las acciones tomadas a raíz del estudio realizado por las universidades.
Las entrevistas abordaron la dimensión del aislamiento para sectores vulnerables, las dificultades para cumplirlo y el manejo de información sobre el COVID-19.
Conclusiones
“Obviamente que lo primero que surgió fue la problemática económica para los que viven el día a día y no pueden trabajar por el aislamiento”, dijo.
“También surgieron temas relacionados al comportamiento. Hay sectores que no tienen miedo de contagio y, por lo tanto, menos motivación para cumplir la cuarentena. De ahí sale una discusión que seguramente observaremos más adelante, porque hay que saber si es sólo el miedo lo que nos va a hacer cumplir, o también otros aspectos como la empatía y la solidaridad de la población”, dijo.
“Hay grupos de menor riesgo, como los adolescentes y jóvenes, que han cumplido el aislamiento. Esto no tiene que ver tanto con el miedo al contagio, sino con la responsabilidad social”, agregó el entrevistado.
Destacó también la problemática del hábitat “y la cuestión del hacinamiento”.
“Otro tema que preocupa y dificulta el cumplimiento es el de la sociabilidad. En muchos sectores esa sociabilidad es principalmente con el afuera”, expresó Suárez.
La información no estuvo afuera del relevamiento. “Las fake news complican bastante el cumplimiento del aislamiento”.
“Otro resultado que me llamó la atención es que los vecinos indican la falta de agentes de seguridad. Nosotros pensábamos que no iba a ser así”, afirmó.
La cuestión psicológica de las personas en ese contexto de aislamiento también empezó a aparecer en esa investigación realizada hace casi un mes atrás.
Detalles
Los informes finales se presentaron por provincias.
“No surgen diferencias flagrantes entre Villa María y Córdoba capital”, expresó Suárez.
En el caso de la provincia de Córdoba, valoraron que hubo 58 referentes académicos (10 de la UNVM) quienes entrevistaron a 196 dirigentes sociales que son los referentes de clubes, centros vecinales, bibliotecas y merenderos, entre otros.
En ese momento, al preguntar si percibían que en su territorio se acató el aislamiento, 80 respuestas indicaron que “sí, en su enorme mayoría”, 92 “sólo parcialmente” y 24 “mucha gente no acató la medida”.
“En sectores puntuales notamos el señalamiento de menor acatamiento, lo que resulta vinculado por los informantes a la falta de concientización y a la ausencia o disminución del control policial, mayormente en sectores populares precarizados laboralmente y en sectores rurales aislados de la ciudad”, indica el informe.
A la hora de mencionar las principales dificultades para “quedarse en casa”, el estudio señala que “la dificultad más recurrente es de orden económico, sobre todo en las poblaciones insertas en la economía informal. Existe una gran preocupación por la falta de ingresos en los que viven el día a día”, destacan, incluyendo en este punto a los barrios más vulnerables de Córdoba capital, como así también a los de nuestra ciudad, tales como Las Playas y San Nicolás.
A la hora de hablar de problemas específicos, aparecen los siguientes:
-El acceso a la comida y a elementos de higiene.
-El trabajo informal (en la construcción, trabajo sexual, changas, puesteros, feriantes, vendedores ambulantes, etc.). La prohibición de salir a trabajar dificulta la subsistencia, referidos a familias que dependen de lo que ganan a diario.
-Malas condiciones de habitabilidad de las viviendas y el hacinamiento.
-Con relación a lo anterior, grupos etarios jóvenes y niños presentan menor acatamiento.
Tanto el hacinamiento mencionado como las dinámicas cotidianas, el malestar familiar y el “aburrimiento” resultan las principales causas citadas para explicar cómo en ocasiones los mismos ocupan plazas o esquinas. En reiterados casos se mencionó un vaciamiento parcial de “la calle” pero un incremento en las reuniones de hogares, puertas adentro.
-Los adultos mayores en situación de calle representan una población a atender con urgencia, pues los informantes señalan que no existen políticas focalizadas hacia ellos.
-En la mayoría de los casos el efecto de la vigilancia policial es relativamente alto. En algunos barrios se demanda más controles del Estado para que se respete el confinamiento.
-Centros de salud: atienden exclusivamente a personas con síntomas de virus (desatiende otras enfermedades).
-También se reportan situaciones particulares en cárceles y de jóvenes alojados en institutos de menores “en conflicto con la ley penal”, que manifiestan altos niveles de tensión por no poder recibir visitas (esto se verá en un punto específico, más adelante).
-Y, por último, las personas trans, que se encuentran precarizadas o en la informalidad.
Datos
-Las prácticas derivadas de la economía informal como el “fiado” se agotaron porque los pequeños comercios locales ubicados generalmente en viviendas cerraron.
-El acceso a la salud se ha visto perjudicado. Incremento de consultas en los centros de salud. Personas con enfermedades crónicas (diabetes, cáncer) o situaciones extraordinarias (embarazos) ven limitado su atendimiento. También faltan medicamentos y productos de higiene, alcohol o barbijos.
-Escolaridad virtual: en varios barrios populares y áreas rurales aparecieron dificultades de conectividad o manejo de la tecnología para continuar con la modalidad virtual de las escuelas.
-Trabajadoras sexuales: hablan de dos problemas, la falta de demanda de sus servicios y una agudización en la estigmatización que pesa sobre ellas en tanto trasmisoras de enfermedades.
Noticias versus fake news en Las Playas
Se conocen las noticias falsas o malintencionadas con la expresión en inglés “fake news”. El informe en cuestión abordó también la problemática de esa desinformación en las acciones de cuidado frente a la pandemia.
En ese punto, hay que señalar que aparece un caso particular en Las Playas, donde los referentes sociales indicaron que hay WhatsApp circulando desde grupos religiosos que pregonan sanaciones. En ese barrio en particular “se mencionó, con insistencia, la circulación de información con sanaciones o explicaciones divinas provenientes de iglesias. Es decir, un discurso bíblico diferente -y por momentos a contramano- de lo explicado o recomendado desde los organismos oficiales”, destaca el estudio.
Agregan que “en general no se reporta falta de información, pero sí confusión”, lo que se desprende de la “mezcla” de datos del coronavirus con el dengue, por ejemplo.
“Se denuncia una especie de bombardeo informativo que torna difícil distinguir lo verdadero de lo falso, principalmente de la información que llega por WhatsApp. Es decir que en muy pocos casos se manifiesta falta de información. La excepción es la población penitenciaria que no cuenta con información sobre el virus y sus posibles efectos, creando tensión”, agregan.
En varios barrios empobrecidos económicamente se instaló la idea de que “el virus viene de afuera”, “de gente que viajó al exterior”, de las “clases altas”, cuestión que flexibiliza el acatamiento de la cuarentena y los cuidados ante la pandemia.
