El otro lado de la pandemia - Cuando el amor puede más que el coronavirus
Emotiva carta de una niña a su tío, el jefe de la UTI del Hospital Pasteur
Se llama Charo, tiene 10 años y es sobrina del conocido médico Luciano Capponcelli, jefe de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Regional Pasteur y referente local del Ente Coordinador de Ablaciones e Implantes de Córdoba (Ecodaic).
En las últimas horas se viralizó una carta que la niña escribió a modo de tarea y a pedido de su maestra de 5º grado de la escuela San José de la ciudad de Bell Ville, donde vive junto a su mamá Julieta, una de las hermanas de Capponcelli.
La misiva, escrita a mano con lápiz en una hoja rayada del tradicional Repuesto Rivadavia, fue producto de una actividad educativa (generada a través de una clase virtual), vinculada con la Gesta de Malvinas, mediante la cual la docente de Charo les pidió a sus alumnos que escribieran algo relacionado a una persona que ellos consideraran sobresaliente por su actividad laboral o su desempeño en la sociedad.
La pequeña no lo dudó y eligió a su tío, a quien homenajeó con estas simples pero emocionantes palabras…
Querido tío Lucky:
Espero que sigas ayudando a la gente con tus cosas de doctor y espero que no te enfermes.
Te quiero decir que sigas ayudando y que nunca dejes de ayudar, como aquella vez que era el cumple de mi mamá, me caí andando en bici y me había cortado la cabeza y vos estabas para ayudarme.
Te quiero y no cambies por nada.
Besos
De Bell Ville
Charo
PD: cuidate mucho por favor.
Quién es el “tío Lucky”
Luciano Capponcelli nació hace 43 años en la ciudad de Laboulaye, pero durante muchos años vivió en Bell Ville, donde todavía se encuentra buena parte de su familia.
Está radicado en Villa María desde 2009, su especialidad es la Medicina Crítica (médico terapista) y, como indicamos al comienzo de esta nota, es el jefe de la UTI de nuestro querido Hospital Pasteur, donde desde hace más de un mes todo el personal pone diariamente la vida en juego para ayudar a la comunidad regional, en medio de esta crisis sanitaria sin precedentes.
La carta de Charo es, sin lugar a dudas, una maravillosa caricia para el alma del doctor Capponcelli y, a través de su persona, para el corazón de todos los hombres y mujeres que le están poniendo el cuerpo al coronavirus desde sus puestos de batalla.
D.R.
