Vecinos firmaron el documento fundacional de Somos Innovación

Un nuevo partido en la ciudad

El siguiente es el texto firmado por algunos conocidos de la política y otros ciudadanos que se desempeñan en diferentes instituciones
viernes, 6 de marzo de 2020 · 11:00

“Una de las medidas más importantes para entender mejor el desempeño de un partido político, consiste en explorar las raíces o nexos que establece con diversos sectores de la sociedad. El mensaje clásico sobre formación de identidades partidarias advierte que, las divisiones estructurales en la sociedad como, por ejemplo, la clase social, el nivel educativo, la procedencia geográfica, las razas, credos y religión, han sido esenciales para determinar las lealtades políticas de los votantes.

Sin embargo, en la Argentina no quedan en claro que esas diferencias  hayan privilegiado la formación de identidades políticas en torno a partidos ideológicos.

La mayoría de los partidos han construido sus bases programáticas sobre arreglos corporativistas o figuras carismáticas y personalistas.

Somos Innovación (SI) sostiene que la extensión de los derechos y obligaciones electorales a los ciudadanos, es una condición clave para explicar la aparición y desarrollo de nuestro partido en este siglo. Quizás estos factores se presentan de manera más firme en nuestro país después de aproximadamente 45 años.

Los que empezamos a construir el SI advertimos que las divisiones políticas están precedidas por situaciones críticas o terminales que marcan una brecha entre la clase dirigente con poder de decisión en todos los estamentos, como, por ejemplo: político, religioso, empresarial, etcétera y la gente que se dedicó trabajar y creer, estos últimos, ya sean del campo o la ciudad.

Así, este partido se empieza a conformar como resultado de una tercera coyuntura crítica en la evolución política, caracterizada por la prácticamente desaparición de la clase obrera tradicional y nacimiento de una nueva clase de trabajadores.

En SI se construye con todo este nuevo segmento de trabajadores que son pequeños comerciantes, pequeños empresarios, profesionales, educadores, empleados, jubilados y cuentapropistas, prácticamente excluidos del sistema económico y financiero impuesto por este modelo neoliberal. El pueblo auténtico, que empezó a tomar contacto con la política desde la Ley Sáenz Peña, no como elemento decorativo, no como peones de un caudillo, sino por sí mismo. Desde ese momento en teoría pudo gobernar el pueblo.

Este partido elige directamente a sus autoridades y candidatos, los otros partidos, los adversarios, van a estar siendo obligados a hacer lo mismo, esto significa reorganizarse a vivir en la democracia política y sindical.

Los cuadros de la política provinciana, donde los gobernadores e intendentes son como capataces de estancia ya no va a ser posible. Otros tiempos llegan y es realmente el tiempo de la verdadera Democracia.

Nuestro partido es idealista y romántico. La gente que lo conforma le introduce sus ideales que son la libertad de elegir, la honradez administrativa, la igualdad de los hombres y mujeres en las urnas.

 

“Carácter democrático...”

Es una idea con espíritu místico por la militancia la que conduce la construcción del partido; lógicamente, contraria al viejo modelo de intelectuales que se aprovecharon de las anteriores estructuras partidarias. Pero otra idea, es su carácter democrático.

Para nosotros no hay ricos y pobres, son todos iguales. En nuestro partido nos encontramos hombres y mujeres De los más diversos orígenes.

Nuestras casas partidarias tienen vida propia, no necesitan de un gobierno para funcionar. Podemos elegir nuestras autoridades y candidatos libremente porque a nadie se le ocurriría imponer o bendecir a nadie.

Podemos llegar al gobierno con un programa completo, pero también somos un poco utópicos, porque tenemos sueños, pero no somos estúpidos. Sabemos que gobiernos perfectos no existen en ninguna parte. Caudillos y jefes de partidos prometen lo que no piensan cumplir y lo prometen porque no lo pueden cumplir.

En nuestro caso tenemos el convencimiento de que el país necesita entre otras cosas que la gente ejerza convencida de su derecho a votar libremente, para que este sea transformado totalmente.

Esto que parece ingenuo, para SI no lo es tanto. Hay en el voto un virus revolucionario. El voto es un arma más poderosa que un fusil. Porque por medio del voto, sin disparar un tiro podemos realizar la revolución pacífica para el definitivo cambio de la Argentina.

Del principio de la igualdad de los hombres y mujeres ante la urna, se desprende la consecuencia del gobierno directo o indirecto de la gente, y del gobierno de la gente, la obra que realiza los intereses de la gente.

El voto universal y secreto implica pues, un principio de revolución social. En estos tiempos de la política Argentina, sostener ideales sobre el pensamiento de nuestro pueblo, suele generar opiniones encontradas por quienes nunca pensaron en nuestra Argentina, y hoy por motivos electorales se ven obligados a conformar un pensamiento que es simplemente una mentira de campaña.

El principal referente de SI es la expresión de nuestro pensamiento, y no precisamente por una cuestión electoral, sino que se fundamenta en acciones políticas desarrolladas.

El SI, en consecuencia, es para que nunca más de lo mismo.

 

Marcelo Canelo, Diego Velo, Norberto Yáñez, Pablo Ortiz, Daniel Ferreyra, Osvaldo Casini, Carlos Giliberti, Andrés Velo, Rubén Guillén, Claudio Alvarez, Silvia Fermani, Tamara Aseff, Claudia Vieyra, Claudia Goia, Gerardo Daiup, Gladys Finelli, Gabriela Alvarez, Viviana Guardia, Ivana Marchetti, Emma Fernández, Carlos Maldonado, Miriam Delgado, MaríaVictoria Marcelloni, Pablo Molina, Martín Ruiz, Micaela Oliveros, José Sánchez, Maximiliano Sosa, Alejandra Tavella y Mariano Fiorillo

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