Natalia Cardielo es una villamariense varada en la India

“Queremos regresar a casa”

La villamariense está en un hotel de Nueva Delhi. Había llegado a la India hace dos meses, cuando ni se hablaba del coronavirus y ahora es una de las 200 personas que no pueden volver a Argentina
miércoles, 25 de marzo de 2020 · 10:00

Con serenidad, pero con preocupación, Natalia Cardielo atendió la llamada de El Diario desde el hotel donde permanece alojada en la India, esperando la posibilidad de regresar a Argentina.

La situación se complicó ayer, cuando las autoridades de ese país dispusieron un aislamiento y cierre total de fronteras hasta el 15 de abril. “Es mucho tiempo. Queremos volver a casa, no gratis, pagando, pero tener la posibilidad de regresar”, dijo Cardielo. Por ahora, esa posibilidad les está vedada.

La situación es compleja porque entre los 200 argentinos varados en ese país hay personas mayores, otras con medicación que se les acaba, embarazadas y niños pequeños.

Por eso iniciaron la campaña pidiendo ayuda para volver, con un cartel en el que aparecen varios de los argentinos que esperan llegar a casa.

 

De rumores al cierre de frontera

Cuando Natalia llegó para perfeccionarse en yoga a la India, nadie conocía la expresión Covid-19 o coronavirus. Era el 12 de enero.

A mediados de febrero “todo empezó como un rumor, algo sobre un virus en China”, pero nada más. Ya a principios de marzo se evidenciaron los primeros casos y empezó la preocupación general.

“Nosotros estábamos a varias horas de la capital y el 19 de marzo decidimos viajar a Nueva Delhi, para estar cerca del aeropuerto internacional. Quisimos adelantar nuestro vuelo -previsto para el 1 de abril- pero no pudimos”, relató.

Ante la imposibilidad de viajar, decidieron buscar alojamiento en Nueva Delhi y allí se encontraron con que la mayoría de los hoteles no permitía el ingreso a extranjeros. “Hubo gente que quedó en la calle”, mencionó.

A través de los grupos de WhatsApp de argentinos varados en India, del que participa personal de la Embajada Argentina en ese país, tuvieron la información de los alojamientos donde podían ser recibidos.

Así llegaron al hotel en el que están ahora, donde conviven 10 argentinos, dos holandeses y cuatro italianos. Todos esperando volver.

“Antes del aislamiento y cierre de fronteras, las aerolíneas suspendieron sus vuelos y se borraron por completo. Hay chicos que han pagado hasta 4.000 dólares para un boleto y después no pudieron viajar”, relató.

Turkish y Emirates son algunas de las aerolíneas que dejaron de surcar los aires desde mediados de marzo. Algunos lograron iniciar el camino de regreso con la empresa KLM, pero llegaron hasta Brasil y allí quedaron. “Están con otro problema porque es más caro el hotel en San Pablo que acá en India”, remarcó.

 

Coronavirus en India

En esa gigante Nación de 1.300 millones de habitantes, hay 400 infectados registrados, ocho fallecidos y unas 37 personas recuperadas. El aislamiento se cumple a rajatabla y las medidas de higiene siguen siendo las principales.

“Nosotros cuando andábamos en la calle, lo hacíamos con barbijo. Ahora no porque estamos encerrados en el hotel con las mismas personas”, indicó.

Lavarse las manos reiteradamente es lo que hacen como medida preventiva. “Estamos muy bien de salud, no tenemos ningún síntoma ni nosotros ni ninguno de los que está en el hotel. Por eso nos dijeron hoy (por ayer) que si alguno se retiraba del lugar para comprar algo, que no regresara. Nos estamos cuidando y queremos estar en casa”, concluyó.

 

Gestos de solidaridad

En medio del temor por el cual los hoteleros cerraban las puertas al extranjero, Natalia Cardielo se encontró con empresarios del rubro que actuaron con total solidaridad. “No solo que nos recibieron, algo que no hicieron la mayoría, sino que hasta nos hacen rebajas y descuentos del 50% a los que comen en el restaurante”, dijo.

Mientras tanto, los visitantes que esperan la posibilidad de volver, también ofrecen sus saberes: “Viendo los días que se nos avecinan aquí encerrados hoy (por ayer) armamos un listado entre todos los que estamos en el hotel, sobre lo que cada uno puede hacer u ofrecer.

En mi caso yo ya estoy dando clases de yoga online y mañana comenzamos a dar clases aquí para el grupo junto a otra profe de Holanda. Otros quieren dar clases de cocina, para enseñar los platos típicos de su país, clases de música, charlas de medicina,  entre otras”, señaló Cardielo.

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