El Diario de una villamariense en Italia
Muchos no ven la realidad
Escribe Sandra Méndez
Intento que a través de estas líneas llegue a Villa María, y ojalá que a toda Argentina, la idea de la gravedad de la situación sin precedentes por la que estamos atravesando todos los integrantes de esta generación, porque pienso que después de la Segunda Guerra Mundial no ha habido una situación como esta desde el punto de vista sanitario ni económico.
A las 6 de la mañana de Argentina de hoy, viernes 20 de marzo, los principales titulares que estoy repasando en los medios italianos e internacionales me dicen, por ejemplo: “Italia supera a China con el número de muertos”, “La ONU pide una estrategia única y global a todos los países del mundo”, “Si no paramos este incendio del coronavirus, se llevará a millones de personas”, “Estamos en guerra contra un enemigo común”, “Es la crisis sanitaria mundial más grande desde la creación de la ONU”, “El número de muertos crece en un 30% en solo 24 horas”, “La ciudad más golpeada en este momento es Madrid, donde hay un muerto cada 16 minutos”, “Las empresas fúnebres trabajan las 24 horas”, “El presidente de Francia dice que no sabe cuánto debe durar el aislamiento ni cómo se comporta este virus”, “Mónaco: el príncipe Alberto es positivo al coronavirus”, “Alemania haría las primeras pruebas humanas de vacunas para el verano” (el invierno en la Argentina), “Estados Unidos ya tiene interés en la vacuna alemana”, “México ya tiene su primera muerte”...
En Italia, concretamente, el primer ministro Giuseppe Conte pide a la Unión Europea que libere los 500 mil millones de euros del fondo de ayuda a los estados miembro, ya que consideran que la crisis económica será un golpe sobre el continente sin precedentes.
No debe haber nadie en las calles
En estas horas en las que escribo para ustedes, el mismo Conte estará escribiendo su decreto para que ya no haya nadie en las calles; nadie más que el Ejército, que bloqueará seguramente el tránsito de manera total hasta finales de mes, por lo menos.
Todo esto porque el contagio algo se frena, pero no tanto. Y se necesitan medidas más fuertes que las ya adoptadas, debido a que la gente no sigue las indicaciones, por lo que en vez de parar el virus, lo están haciendo correr.
Los ciudadanos que deben ir a la farmacia o a comprar alimentos van a tener que presentar un certificado en el que conste que no son positivos de coronavirus y que no tienen prescripta una cuarentena. Esto servirá para tutelar a las fuerzas policiales y de seguridad, que están trabajando sin pausa: se realizan 130 mil controles cada día, pero todo parece inútil si no se cuenta con la colaboración de los ciudadanos.
Acatar las reglas
Y, a decir verdad, la percepción de la realidad escapa a muchos.
Por eso desde aquí llamo a acatar las reglas y los pedidos que se están realizando en cada país, en cada provincia, en cada ciudad. No es el pedido de un presidente, de un gobernador, de un intendente por lo que pasa en tal o cual estado. Es el pedido que hacemos todos y para todos, porque nos debemos cuidar entre absolutamente todos.
