Tras la media sanción en la Cámara de Diputados, la opinión de distintos actores del ámbito judicial en la ciudad
Aportes al debate sobre jubilaciones de privilegio
Hay algunas coincidencias de fondo en cuanto a la necesidad de modificar el sistema actual. Y también surgieron propuestas sobre otras cuestiones ligadas al Poder Judicial que merecerían una mirada despojada de intereses mezquinosEl tema del sistema jubilatorio de magistrados y de otras jerarquías de la Justicia parece difícil de abordar para algunos profesionales que se mueven por los pasillos de los Tribunales. Apenas tres de ellos (y una sindicalista), de entre una decena que fueron contactados, decidieron abordar la cuestión, mientras que siete prefirieron llamarse a silencio tras aludir a “las diferentes aristas del asunto”, o “porque me debo a mis clientes”, o “me resulta incómodo...”.
Quienes sí se prestaron al diálogo fueron la exjueza de Menores Cecilia Fernández, el laboralista Oscar Barroso y el penalista y secretario de Legal y Técnica de Villa Nueva Marcelo Silvano.
Tras aclarar que emitía su opinión a título personal y no como integrante de la Comisión Directiva de la Asociación de Magistrados, Cecilia Fernández (ya jubilada) dijo que “si hay realmente que reducir los salarios y los haberes jubilatorios, se hace; pero que sea mediante un estudio serio sobre la materia, y que no me vengan a jorobar con los sueldos y los aportes de la Justicia Federal” (esto útimo en relación a los dichos del fiscal de ese fuero Enrique Senestrari, quien reveló que gana 598 mil pesos por mes).
Senestrari además exhibió su recibo de sueldo y sostuvo: “No podemos cobrar eso; es un privilegio”.
La extitular del Juzgado de Menores de la ciudad, apuntó: “Mi recibo de sueldo dice 243.000 pesos, con 42 años de aportes, y en Córdoba aportamos el 22% a la Caja de Jubilaciones. El tiene un cargo similar en categoría al mío y cobra eso. Está bien que se blanquee la situación de la Justicia Federal, pero en todo. Por ejemplo, que en las suplencias les pagan su sueldo más el sueldo del juez que suplantan. Con otros colegas remplazamos al juez de Ejecución Penal Taborda y no cobramos nada extra por ello, como cuando cubrimos el Juzgado de Oliva, que estuvo vacante por dos años”.
Y agregó: “Todo puede acomodarse, aunque siempre es mejor nivelar hacia arriba y no para abajo, teniendo en cuenta además que nadie debería pagar el Impuesto a las Ganancias por su salario”.
“No me vengan con...”
Finalmente, sostuvo que “se puede ordenar, regularizar el sistema; en el radicalismo se viene hablando el tema desde hace años, pero no me vengan con el daño a la ANSES, porque tendríamos que revisar todo, inclusive las jubilaciones de amas de casa dadas sin control alguno, porque Villa María es un pueblo chico y acá se sabe todo, como que hay señoras que nunca trabajaron, que tienen maridos con campos y que se jubilaron por esa vía”.
Marcelo Martín Silvano, en tanto, consideró que el aumento de la edad jubilatoria es algo que debería ser natural, “por cuanto con la tecnología, con los nuevos remedios... la expectativa de vida tanto de mujeres como de hombres, ha crecido”.
“Y en cuanto a que un juez ascendido a camarista se jubile inmediatamente con este último cargo, no lo veo bien, aunque me parece que sí podría hacerlo con 5 años en ese cargo, no con los que se le pretende promediar”, comentó.
Sobre los haberes jubilatorios, consideró que “cada uno tiene que cobrar en base a lo que aporta, pero tiene que haber un tope, porque de otra manera las cajas jubilatorias explotan”.
Sobre los jueces que amenazaron con renunciar si el proyecto avanza para convertirse en ley, Silvano opinó que “ser juez es más una vocación que un sueldo”.
Reforma judicial
“Si se acoge a los beneficios jubilatorios, listo, se designa a otro juez. No que se acoja y siga en el puesto hasta que él quiera. Esto puede ser materia de una reforma judicial en la que se establezca, por ejemplo, que un juez es inamovible si supera un examen psicofísico cada cuatro años, cuando algún organismo como el Consejo de la Magistratura o el que sea apruebe su desempeño durante esos cuatro años, una evaluación cuantitativa y cualitativa de sus fallos, si hizo cursos, si dejó de dictar cátedra en una universidad que es una forma de estar actualizado, si el Colegio de Abogados de su jurisdicción emitió un informe favorable aunque no vinculante sobre el número de recusaciones que tuvo... Y si tuvo cien recusaciones, que exista la posibilidad de un cambio de jurisdicción, porque si al año siguiente le pasa lo mismo en otro lado, es él quien no está cumpliendo bien su tarea...”.
Privilegio o régimen especial...
En tanto, para el laboralista Oscar Barroso, quien viene de desempeñar la Asesoría Letrada de la Municipalidad en esta ciudad, “para abordar el proyecto de ley para modificar las jubilaciones de privilegio de los magistrados y funcionarios del Poder Judicial y del servicio exterior, es necesario aclarar el término ‘privilegio’”.
En tal sentido, apunto que “por definición se trata de una exención de un gravamen o de una norma que una persona con autoridad concede a otra de forma excepcional”.
“Este carácter de excepcional debe advertirse al conceder cualquier privilegio a una persona o conjunto de personas. Si bien algunos pretenden enmascarar estos privilegios que tienen los sectores a los que va dirigido el proyecto de ley tratado en la Cámara de Diputados de la Nación llamándolos ‘regímenes especiales’, como si fuera algo distinto a privilegios, diremos que en realidad se lo llame como se lo llame, son privilegios que la realidad socieconómica argentina no puede permitir”, apuntó.
Dijo entender que “si deben acordarse privilegios, no puede ser nunca a un sector que percibe haberes entre 300.000 pesos y 500.000 pesos, aproximadamente, sino a sectores vulnerables que no son estos precisamente”.
En otro pasaje de su charla con El Diario manifestó que “las propuestas del oficialismo no revelan violación alguna a derechos adquiridos, sino que solamente descarta privilegios inaceptables como puede ser el cómputo de los haberes cuando se acogen a los beneficios de la jubilación ordinaria y el sometimiento al Régimen Previsional General, como cualquier ciudadano argentino”.
“Por otra parte, no se entiende la ausencia de los diputados de Cambiemos del recinto, con la sola manifestación de que el diputado nacional Daniel Scioli no podía estar presente por su designación en el cargo de embajador, cuando su renuncia al cargo de diputados aún no fue tratado en ese mismo recinto”, expresó el laboralista, para agregar finalmente que, “lo que demanda la sociedad argentina del Gobierno nacional es que se abandonen criterios anacrónicos y feudales, como el de acordar o mantener privilegios que recaen en los sectores más favorecidos patrimonialmente de la sociedad”.
S.V.
Algunas opiniones
- “Está bien que se blanquee la situación de la Justicia Federal, pero en todo. Por ejemplo, que en las suplencias les pagan su sueldo más el sueldo del juez que suplantan... Todo puede acomodarse, aunque siempre es mejor nivelar hacia arriba y no para abajo, teniendo en cuenta además que nadie debería pagar el Impuesto a las Ganancias por su salario”. Cecilia Fernández.
- “Si se acoge a los beneficios jubilatorios, listo, se designa a otro juez. No que se acoja y siga en el puesto hasta que él quiera. Esto puede ser materia de una reforma judicial en la que se establezca, por ejemplo, que un juez es inamovible si supera un examen psicofísico cada cuatro años, cuando algún organismo como el Consejo de la Magistratura apruebe su desempeño...” Marcelo Martín Silvano.
- “Se lo llame como se lo llame, son privilegios que la realidad socioeconómica argentina no puede permitir... Lo que demanda la sociedad argentina del Gobierno nacional es que se abandonen criterios anacrónicos y feudales, como el de acordar o mantener privilegios que recaen en los sectores más favorecidos patrimonialmente de la sociedad”. Oscar Barroso.
- “Se entiende que haya una discusión sobre el monto del aporte y la edad, pero también vemos que hay una discusión que no se da y que no es menos grave, que es la Tasa de Justicia, que es un impuesto que se cobra para poder acceder a la Justicia”. Guadalupe Vázquez.
Desde la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial
La voz de los trabajadores de la Justicia
Guadalupe Vázquez, titular de la delegación local de la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial de Córdoba(Agepjc), dijo ayer a El Diario que el proyecto de ley sobre jubilaciones de privilegio que el jueves obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación “por ahora no tiene impacto en la Provincia de Córdoba en cuanto a los empleados y a las empleadas”.
“Nosotros siempre realizamos un aporte agravado del 18%, siendo que en la Nación aportan un 12%, en tanto que la edad jubilatoria es igual, es decir, 60 para las mujeres y 65 para los hombres”, señaló.
Seguidamente, Vázquez expresó que “nos parecía muy favorable la exigencia de que los jueces aportaran 20 años dentro del Poder Judicial para poder jubilarse, algo que estaba en el proyecto original, ya que en la provincia a los jueces se les promedia los últimos 4 años de salarios y hay muchos abogados que han aportado siempre a su caja y luego ingresan al Poder Judicial por 4 años y se jubilan con un haber muy alto, como si hubieran aportado en correspondencia durante toda la vida”.
“Reitero, nos parecía que era bueno, pero fue modificado y ahora se requieren 15 años discontinuados, entendemos que en base a un lobby de los colegios de abogados”, comentó.
Agregó seguidamente que “se entiende que haya una discusión sobre el monto del aporte y la edad, pero también vemos que hay una discusión que no se da y que no es menos grave, que es la Tasa de Justicia, que es un impuesto que se cobra para poder acceder a la Justicia, y que en muchos casos es un porcentaje de lo que uno reclama y que limita bastante que la gente pueda acceder al servicio”.
La dirigente también remarcó que “no se habla del estado de los edificios del Poder Judicial, que es un reclamo permanente, por ejemplo, en Villa María, donde no solamente los trabajadores ponen diariamente en peligro su vida por la situación edilicia, sino que también lo hacen los ciudadanos que concurren cada día”.
Finalmente, lamentó que “se intente debatir con el eslogan de los privilegios, que tiende a achicar la pirámide para abajo y no a levantar a los que están menos favorecidos”.
