En 2019 ya se había incluido al IPEM 49 y la Escuela PROA
El Instituto Manuel Anselmo Ocampo se sumó a la reforma secundaria
El programa piloto impulsado por la Provincia modifica aspectos centrales de la organización del nivel, para garantizar el aprendizaje de los estudiantes y bajar la tasa de abandono escolarEl IPEM 147 Manuel Anselmo Ocampo se sumó al programa provincial que busca reformar la enseñanza en la secundaria, bajo el Nuevo Régimen Académico (NRA).
El Instituto Ocampo es el tercero de nuestra ciudad que se suma, ya que en 2019 se había incluido al IPEM 49 y la Escuela PROA.
El programa piloto modifica aspectos centrales de la organización del nivel para garantizar el aprendizaje de los estudiantes. Además introduce cambios en los dispositivos de asistencia, evaluación y promoción, entre otros, a fin de garantizar la finalización de la escuela secundaria cuya obligatoriedad establecen las leyes nacional y provincial de Educación.
La semana pasada directivos de la institución mantuvieron una reunión con autoridades del Ministerio de Educación de la Provincia y con los titulares de los otros 62 secundarios estatales orientados y técnicos y cinco colegios privados del interior que se incluyeron recientemente en el programa.
En su tercer año de implementación, ya son 221 las instituciones educativas incluidas.
La secretaria de Educación de Córdoba, Delia Provinciali, señaló que el propósito central de la reforma es cambiar la concepción de la evaluación. “Nuestra preocupación no es que un alumno apruebe, sino que un alumno aprenda. A fin de garantizar los aprendizajes, los profesores señalan aquellos saberes que son considerados como no negociables. Cuando esos aprendizajes están pendientes, se le da al estudiante una nueva oportunidad, previo trabajo sobre aquellos aspectos que no se han comprendido (ya sea por parte del profesor de cátedra o de los profesores tutores). De esta manera, no quedan aprendizajes centrales sin que el alumno no los sepa. Si partimos del concepto de que el conocimiento es espiralado, cuando hay vacíos conceptuales, más tarde o más temprano el estudiante fracasa en la posibilidad de avanzar, atento a que no cuenta con el saber previo como base para construir el nuevo”, explica Provinciali.
Otro de los cambios, por ejemplo, es que el año lectivo no se dividirá en trimestres, sino en cuatrimestres: “La organización institucional en cuatrimestres parte de la evaluación de que los trimestres y la concepción de ir sumando y promediando las notas en cada uno de ellos desdibujan el valor del aprendizaje. Se pone más el acento en la nota, como condición para la promoción, que en cuánto, efectivamente, un alumno ha logrado aprender”, explicó la secretaria.
