Se cumple hoy un nuevo aniversario del fallecimiento del dirigente radical
Sobral: ese educador villamariense
Con un documento, la UCR recordó al dirigente que, según afirmó, se destacó por sus acciones, dejando un legado que trascendió las fronterasEl pensamiento y la acción educativa del doctor Antonio Sobral ofrecen fundamentos que permiten pensar una política educativa para nuestro país. Pedagogía y política tienen en común, para el educador villamariense, que son herramientas de transformación social, por eso desde su accionar impulsó propuestas legislativas y desarrolló proyectos educativos y culturales cuyo objetivo es la formación de un hombre con conciencia social, profundamente humanista.
Una diversidad de actividades conformaron su propuesta pedagógica. Basado en los modernos conocimientos sobre la enseñanza y el aprendizaje, la psicología infantil y adolescente, y la didáctica, propondrá un conjunto de manifestaciones en todas las áreas de la educación.
Abrió cauces para la educación sexual en las escuelas, hacia la coeducación y promovió la reversión de los rasgos autoritarios y anquilosados del sistema educativo de la provincia, que la caracterizaba por ese entonces, cuando un Sobral muy joven, capaz e inquieto, comulgaba con los principios de la Reforma Universitaria y abrazaba sus grandes pasiones: la política y la educación.
Estamos hablando de una propuesta educativa que data de la década de 1930. Como diputado de la provincia de Córdoba por la Unión Cívica Radical, propuso un proyecto de Ley Provincial de Educación, sancionado por la Legislatura, pero que no llegó a implementarse debido al golpe de Estado de la derecha nacional representada por el general Uriburu.
Allí Sobral presenta la idea de una escuela sin dogmas, pero respetuosa de las creencias de cada uno de los estudiantes, una escuela capaz de albergar las diversidades políticas, económicas y culturales, una escuela concebida como un gran paraguas donde cabían todas las diferencias, en el ejercicio permanente de la democracia. El principio rector de su pedagogía será la preservación del pluralismo como un horizonte deseable.
En la ciudad de Villa María desarrolló su más importante proyecto educativo desde la Biblioteca Bernardino Rivadavia y sus Anexos. La relevancia de esta propuesta formativa se manifiesta en la frecuente presencia, en el Instituto Secundario Bernardino Rivadavia y la Escuela Normal Víctor Mercante, de los expertos de la Unesco (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), de figuras de la política, la literatura, las artes plásticas, del mundo de la ciencia, que reconocieron en distintos momentos la labor desplegada por este educador.
La formación de maestros y profesores fue también motivo de preocupación para Sobral. Pero no sólo una formación que les proveyera al docente de las herramientas didácticas para el ejercicio de su profesión, sino también una formación que los persuadiera de las finalidades de la educación, del sentido filosófico de su accionar, de valores libres de condicionamientos autoritarios, de respeto por las individualidades, de valoración de la ciencia y de la razón como guías de su actuación en el aula y en la institución. Docentes capacitados y conscientes de la necesidad de desarrollar las potencialidades afectivas y cognoscitivas de los estudiantes, a la par de la formación en valores tales como la solidaridad, la participación, la justicia y la equidad, fueron los principales componentes que sustentan el ideario sobraliano.
Sin duda que Sobral merece ocupar un sitio relevante en el concierto de los pedagogos latinoamericanos, por eso recuperar el discurso de esta figura pedagógica, fundamentalmente en los aspectos que lo vinculan con las propuestas políticas de la educación, que evidencian supuestos filosóficos acerca del hombre y su destino, resulta necesario para una actualidad en las que el sistema educativo y las políticas que lo sustentan han entrado en crisis.
Sobral debería ser escuchado en estos tiempos. Su proyecto habla de una escuela inclusiva, de una escuela que atienda a la demanda de los tiempos, además de una escuela profundamente abierta y participativa.
El Comité de Circuito de la Unión Cívica Radical de Villa María adhiere de esta manera al recordatorio de un nuevo aniversario de su fallecimiento, pero aboga por un Sobral vivo.
Comité de Circuito de la UCR de Villa María
