Habla un reconocido infectólogo de nuestra ciudad
Coronavirus: hay que ser cauto y entender las recomendaciones
Un profesional de salud explicó con sencillez lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, sin caer en temores exagerados ante la enfermedad que ha llevado a las autoridades Chinas a establecer cuarentenas para más de 40 millones de habitantesEl infectólogo Darío Quinodoz indicó ayer que ante la emergencia global lanzada el jueves último por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a raíz de la propagación del coronavirus, “la única recomendación oficial del Ministerio de Salud de la Nación para el común de los ciudadanos argentinos es la de no viajar a China”.
“Hay tres casos declarados en Francia, pero uno no va a dejar de viajar a Francia por ello, dado que esas personas se encuentran en aislamiento respiratorio, mientras que sus familiares y las personas con las que hayan tomado contacto pasan a estar en cuarentena”, añadió el especialista en diálogo con El Diario.
Quinodoz expresó que “para viajar al exterior las recomendaciones son las habituales cuando el destino es alguna zona de riesgo; desde el lavado de manos hasta la colocación de las vacunas adecuadas, porque en el mundo hoy tenemos esta importante cuestión del coronavirus, pero también zika, chikungunya, sarampión...”.
Por otra parte, el profesional recordó que “en el país el Ministerio de Salud está trabajando en aeropuertos y zonas fronterizas para detectar posibles casos, los que luego son analizados en el Hospital Malbrán, donde se dispone de todo lo necesario para constatarlo o descartarlo”.
“De momento no tenemos ningún caso confirmado en el país, por lo que no hay limitación de la movilidad de los ciudadanos ni necesidad de uso de barbijo”, agregó.
Tras la declaración de la emergencia
El jueves último, tras confirmarse la muerte de más de 200 personas en China, donde además se han reportado cerca de 10 mil contagiados, la OMS declaró la emergencia global.
Fuera de China, ayer viernes ya se habían confirmado más de 130 casos en 23 países. La mayoría de los enfermos habían estado en la ciudad china de Wuhan (donde el epicentro del mal sería un mercado en el que se vendían con fines gastronómicos avestruces, burros, camellos, cocodrilos, faisanes, koalas, marmotas, murciélagos, perros, pollos, ratas, serpientes venenosas y tejones, entre otros animales).
Entre las naciones que informaron casos a la OMS se cuentan Alemania, Japón, Vietnam, Francia y Estados Unidos.
En este último país se han reportado siete casos, y el Gobierno, además de recomendar a sus ciudadanos que eviten viajar a China, anunció el veto a la entrada al país a todos los extranjeros que hayan visitado el gigante asiático.
Cómo actúa el virus
¿Cómo ataca este virus al cuerpo? ¿Cuál es la gama completa de síntomas? ¿Quién tiene más probabilidades de caer gravemente enfermo o morir?
Un informe de médicos en contacto directo con esta enfermedad en el Hospital Jinyintan, en Wuhan, indicó que los primeros 99 pacientes atendidos tenían neumonía: sus pulmones estaban inflamados y los alveolos, los pequeños sacos donde el oxígeno pasa del aire a la sangre, se llenaban de agua.
Otros síntomas fueron: 82 pacientes tuvieron fiebre; 81 tuvieron tos; 31, con dificultad para respirar; 11, con dolor muscular; 9, un estado de confusión; 8 sufrían dolor de cabeza y 5, dolor de garganta (el informe, más detallado, puede verse en la revista especializada The Lancet).
El primer paciente en morir era aparentemente una personas sana, aunque era fumador desde hacía muchos años y eso habría debilitado más sus pulmones. Se trata de un hombre de 61 años que tenía una neumonía severa cuando llegó al hospital. Presentaba dificultad respiratoria aguda, es decir, sus pulmones no podían proporcionar suficiente oxígeno a sus órganos para mantener vivo su cuerpo. A pesar de que le pusieron un ventilador, sus pulmones fallaron y su corazón dejó de latir. Murió 11 días después de haber ingresado al centro de salud.
Le siguieron hasta el jueves (cuando la OMS lanzó la emergencia) otras 212 personas.
La comunidad científica internacional trabaja denodadamente para detener la propagación. Mientras tanto, conviene ser cauto y atender las recomendaciones.
