Concejo Deliberante - El proyecto de la oposición fue acompañado por el bloque escindido Somos
Instaron al Ejecutivo a incrementar los controles en la costanera
La intención es evitar aglomeraciones y reuniones clandestinas en las que no se respeta el distanciamiento social, y que causan perjuicio a los vecinos de barrios cercanos al ríoLos concejales de la oposición, acompañados por los integrantes del bloque escindido Somos, instaron al Departamento Ejecutivo Municipal a tomar las medidas de prevención y control necesarias para evitar aglomeraciones masivas diurnas, así como reuniones clandestinas en horarios nocturnos en la costanera e inmediaciones del río Ctalamochita.
Los ediles justificaron el pedido por “la falta de acatamiento a las medidas de distanciamiento social” que se da en estas aglomeraciones, y por el perjuicio que conllevan para los vecinos debido a los ruidos molestos que ocasionan, el caos vehicular, la basura que se deja en espacios recreativos que son para uso de toda la comunidad, el consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos en ausencia de medidas de seguridad que suelen derivar en hechos delictivos.
En la iniciativa presentada por el bloque Vamos Villa María, que contó con el visto bueno de Daniel López y Juan Carlos Cladera, los ediles explicaron que la solicitud al Ejecutivo la hicieron “motivados por hechos de público conocimiento que revisten suma gravedad en el contexto sanitario signado por la pandemia de COVID-19”.
“A partir del ascenso de temperatura y la mayor proximidad del verano es un hecho esperable que una parte de los habitantes de la ciudad salgan de sus casas y ocupen espacios públicos al aire libre, principalmente los aledaños al río en la costanera. Lo que no es esperable es que esta afluencia de gente llegue a poblar estos espacios de manera desmedida, sin respeto alguno por las medidas de distanciamiento social, y peor aún sin el debido control del municipio”, señalaron.
Día y noche
A la vez, agregaron que “las aglomeraciones de gente sin respeto por las medidas de distanciamiento, e incluso compartiendo bebidas en recipientes comunes, no son exclusivas de quienes durante el día buscan una visita recreativa las playas”, sino que también se dan por la noche.
“Las reuniones nocturnas toman características particulares: consumo de bebidas alcohólicas, perjuicio al medioambiente al arrojar basura en las márgenes del río, ruidos molestos e invasivos durante el transcurso de la madrugada (música, autos y motos con escape libre, etcétera) que perturban la tranquilidad de barrios aledaños a la costanera, como son Palermo, Vista Verde y Mariano Moreno. Lo más preocupante es que una ausencia total de controles por parte del municipio deja a su suerte a los vecinos condenados a convivir con una especie de zona liberada donde semanas atrás, en una de las playas de la costanera, tuvimos que lamentar un hecho delictivo que acabó en el deceso de un joven por herida de arma de fuego”, afirmaron.
Seguidamente, remarcaron que “la comunidad de Villa María hizo un esfuerzo inmenso para reducir la propagación del COVID-19, que incluso a muchos les costó su sustento económico, además de perjuicios psicológicos”, sin poder circular, visitar a sus afectos o acompañarlos en sus últimos momentos, y consideraron que es “injusto” e irresponsable “arrojar todo ese esfuerzo por la borda en tan solo unas semanas”.
No es una novedad
Los ediles enfatizaron que “las reuniones nocturnas desmedidas en la costanera, con su consecuente perjuicio para los vecinos de barrios aledaños (ruidos, caos de tránsito, problemáticas derivadas del consumo de alcohol, suciedad) y para quienes quieren disfrutar de ese espacio, no son algo nuevo, sino una problemática que se repite año tras año”.
“La responsabilidad recae sin duda en cabeza del Estado municipal, que tiene la potestad de reglar el uso del espacio público en la ciudad”, sostuvieron los ediles, quienes aclararon que no le piden al municipio que imponga “férreas restricciones”, sino que aborde esta problemática “desde la concientización, el acompañamiento y la escucha a los vecinos, aplicando controles bien planeados, en los momentos y lugares oportunos para evitar aglomeraciones masivas de día y reuniones clandestinas de noche”.
“Hay dos valores principales que es menester respaldar: la prevención en el marco de una pandemia cuyo fin aún no avizoramos, y la legalidad que implica respetar las normas básicas de convivencia evitando el caos de tránsito, el ruido excesivo, la acumulación de basura y la ausencia del imperio de la ley que se generó en los espacios públicos aledaños al río en las últimas semanas. El Estado municipal no puede eludir su deber de prevención y contralor en el marco de la situación sanitaria que atravesamos”, concluyeron los concejales, quienes se pusieron a disposición del Ejecutivo para dialogar y buscar juntos soluciones a esta problemática.
Operativo Saturación
La iniciativa fue aprobada en la última sesión del Concejo Deliberante. Este fin de semana, desde la Policía de la Provincia se informó que se realizó el “Operativo Saturación” en la zona de la costanera de Villa María y Villa Nueva.
El operativo especial, que se hizo en conjunto con Seguridad Ciudadana, tuvo lugar durante la jornada del domingo y los agentes se distribuyeron en controles vehiculares y patrullajes.
“Se concentraron los esfuerzos a la vera del río Ctalamochita, con el fin de consolidar la presencia policial y brindar recomendaciones sobre las medidas de bioseguridad y distanciamiento social”, señalaron desde la Policía.
