Se agotaron los boletos para lo que resta de diciembre y enero
Solo está habilitado el que viene desde Buenos Aires, que cuesta $90. El conocido como “cortito”, que hace el recorrido desde Villa María a Córdoba, cuyo precio es de $12,50, aún no está en funcionamientoEstaban apoyados en las paredes, algunos sentados en el andén con los bolsos y las mochilas desparramadas alrededor, otros con bebés en brazos, tantos más quietos en las bancas verdes, de madera. Pocos conversaban. La mayoría buscaba la sombra, porque el sol se desplomaba desde el cielo como un lienzo fulgurante sobre la ciudad. Casi todos miraban hacia las vías porque el tren ya debía haber llegado: estaba previsto que arribe a la estación de Villa María a las 11.35 y termine el recorrido en Córdoba a las 16.05. Sin embargo, como suele suceder, se demoró: llegó poco después de las 12.
El martes 22 de diciembre los boletos ya se habían agotado para lo que resta de este mes y enero: muchos aprovecharon, por los costos accesibles, para viajar a la capital cordobesa a visitar a familiares por las fiestas.
En relación a los precios, es necesario precisar que se abona $90 porque se trata del tren de larga distancia, que viene desde Buenos Aires: el denominado “cortito”, de Villa María a Córdoba, que cuesta $12,50, aún no se encuentra habilitado. De igual manera, los valores, comparados con otros medios de transporte como los colectivos, siguen haciendo la diferencia.
Agustín, de 21 años y albañil, su pareja Victoria, de 18 y niñera, y su hija, de 2, son de Ticino y se trasladaron a la ciudad para tomar el tren hacia Córdoba y ver a los abuelos de ella después de tanto tiempo, como consecuencia del coronavirus: fue la segunda vez en el año que pudieron viajar. Respecto de la pandemia, la mujer sostuvo: “Me arrebató la mitad del corazón”.
María, villamariense de 65 y jubilada hace cinco -trabajaba como administrativa en clínicas- también contó que iba hacia Córdoba para celebrar las fiestas con su pareja, a quien no ve desde hace siete meses. En este sentido, señaló que elige este medio de transporte por lo barato y lo confortable: no es demasiado frío ni demasiado caluroso, se respeta el distanciamiento, toman la temperatura, ofrecen alcohol en gel, los baños son cómodos, se puede cargar el celular y hay agua fría y caliente para cargar el termo y preparar mates u otra infusión.
Por otra parte, Mariana, de 45 y oriunda de la ciudad, comentó que regresó a la estación hace unas tres semanas para vender empanadas, como lo hacía antes de que la pandemia se instalara. “Algo se vende”, comentó. Asimismo indicó que a raíz del virus tuvo que hacer tareas de limpieza en distintos sitios y contó con ayuda de su padre.
Finalmente, cuando llegó el tren desde Retiro, otra pasajera, Ana María, de 60, mencionó que, a pesar de ser un viaje largo -aproximadamente 16 horas-, lo disfrutó y, por fin, pudo reunirse con su hermana después de un año.
Un balance
Hugo Sosa, que forma parte del gremio La Fraternidad y es representante de la juventud sindical, hizo un balance sobre lo acaecido durante 2020. Expresó que fue un año “atípico” y detalló que, para quienes están acostumbrados a trabajar y les gusta su profesión u oficio, el hecho de estar inactivos durante unos nueve meses fue “bastante complicado”.
A la vez, expuso que los trenes están funcionando al 40% de su capacidad. Afirmó que, por lo tanto, los boletos se venden rápidamente, más allá de que la demanda es considerable.
En este punto, hizo referencia a los protocolos y puntualizó que, entre otras cosas, en los asientos dobles puede sentarse solo una persona. Además, destacó que si alguien llega a tener síntomas, la formación está preparada para que se lo aísle en un vagón acondicionado para tal fin o en un camarote individual.
Formación de maquinistas
Sosa relató que aunque todavía no hay ingresos, ya hay una tanda de alrededor de 20 personas a las que se le hizo la revisación médica para que inicien la capacitación para convertirse en conductores. Una vez que finalizan con la instancia de formación, desde la empresa les definen una base operativa.
Al respecto, también narró que todos comienzan siendo acompañantes (en la máquina siempre son dos) para que, de esa forma, adquieran experiencia. Por último, hizo hincapié en que los conductores, cada cierto tiempo, también deben realizar distintas capacitaciones para actualizarse.
