Pedro Lucchese, sacerdote católico, habla sobre el sentido de la Navidad
“Recuperemos el contenido de esta fiesta que renueva la esperanza”
El Diario consultó al cura de la Catedral de Villa María, Pedro Lucchese, quien dio su mensaje navideño. Habló de la importancia de respetar las diferencias “buscando la unidad, que no es lo mismo que uniformidad”“Justamente, como el año 2020 fue particular, lo será esta Navidad, pero puede ser la oportunidad de recobrar el sentido de esta celebración. La Navidad nos trae vida, esperanza, alegría”, comenzó diciendo el sacerdote Pedro Lucchese.
Señaló que por la pandemia muchas familias vivieron situaciones difíciles. “Pérdidas de seres queridos, angustia, desaliento y desesperanza; y, en muchos casos, la tristeza causada por el encierro. Por eso es importante saber que el niño viene a traer la buena noticia. Imaginemos el nacimiento de un niño en una familia, trae vida, una vida cargada de esperanza y todo el mundo está gozoso por la llegada de ese nuevo miembro. Lo mismo pasa con el Niño Jesús”, dijo.
“Lo interesante es recobrar el significado de la Navidad, que cuando cada uno levante la copa o el vaso, esté brindando por esto, porque la vida vale la pena y porque hay que vivirla con esperanza, honrando a Jesucristo, el señor de la historia, que es un Dios de la cercanía, de la presencia. No es un Dios lejano. Es palpable, se hace vida en este Niño Jesús, que tiene el rostro de la ternura”, planteó.
Unidad
También habló de que es un buen momento para estar unidos más allá de las diferencias. “Es bueno que tengamos diferencias y que las aceptemos. Que aceptemos al otro como es, como vive, con sus ideas, sus estilos. Esas diferencias, si las aceptamos, las toleramos y comprendemos, nos enriquecen. No tenemos que estar enfrentados ni divididos por pensar distinto. Tenemos que trabajar para encontrar la unidad, que no es lo mismo que la uniformidad. Es como un gran rompecabezas donde cada pieza tiene su valor, si una pieza falta, no podemos ver el conjunto”.
Austeridad
Seguramente, la Navidad 2020 será más austera por la emergencia sanitaria que restringe el número de personas que pueden compartir un festejo. “Será austera por todos los sentidos: porque no podemos reunirnos tanto y por los costos. Pero todo puede ayudarnos a rescatar esta fiesta, a encontrarnos con la espiritualidad, a no quedarnos en la parafernalia de luces y ruidos, que esta, siempre y cuando no nos aleje del verdadero sentido de la celebración que es el nacimiento del Niño Jesús”, concluyó el sacerdote.
