Sectas - Pablo Salum advirtió sobre la existencia de grupos coercitivos y sumó rasgos para reconocerlos

“Lo lindo de la provincia le puede jugar en contra”

El paisaje, las universidades y la marcada presencia del cristianismo podrían ser el camuflaje óptimo para el desarrollo de grupos que quebranten la autonomía de las personas. “Donde hay vulneración de derechos, hay una organización criminal”, definió
martes, 15 de diciembre de 2020 · 08:30

Escribe Daniel Rodríguez
De nuestra Redacción

El bonaerense Pablo Salum (42) tiene un buen recuerdo de Villa María, ya que tras haber pasado días intensos en el conflicto provincial que desató la Fundación Dolto (también nombrada por los medios como “La secta del psicólogo”), arribó en tren para conocer y descansar en la ciudad.

Dueño de una historia personal complicada, ya que él mismo llegó a ver afectado su grupo familiar por una secta, hoy Salum, fundador de la Red LibreMentes (que ayuda a víctimas y familiares de organizaciones coercitivas, sectas y trata), aprovecha todos los medios para advertir las complicaciones que pueden traer el hecho de sumarse en tales espacios.

Antes del desarrollar la crónica en sí misma, es importante aclarar que no se cargan las tintas contra cultos, religiones o creencias por igual. Por esta misma cuestión, Salum, en diálogo con El Diario, expuso: “No quiero que se confunda. Porque hay muchos grupos ‘de bien’ que no tienen nada que ver con una organización coercitiva. Las organizaciones coercitivas son criminales, están creadas con un camuflaje para engañar a una persona. Esa misma persona que está pensando que solamente está yendo a un culto, una escuela de yoga o  de taekwondo”.

En cuanto al desarrollo y los rasgos explicó que “son organizaciones encargadas de remplazar la estructura mental o generan un problema psicológico ya que van eliminando la racionalidad y la autocrítica”.

“En el sujeto  se remplaza su pensamiento por uno colectivo. Entonces tus metas pasan a ser metas de la organización y por eso hay mucha gente que te dice que no tenés que estudiar, porque tu carrera es ‘adentro’ ...sirviendo al líder o a la organización”, detalló.

“Van remplazando todo lo que rodea a la persona por la organización coercitiva; entonces la víctima se ve dependiente a la organización y esta misma es la que decide cómo va a vivir, comer, que tipo de material ver o si pueden ir a bailar o no (…)”, ejemplificó.

 

Tendencia marcada a nivel Córdoba

Pensando en Córdoba, y también en nuestra ciudad, como caldo de cultivo para tales prácticas, advirtió la importancia de estar alerta: “Podemos determinar que hay lugares del país, que, al tener todos los climas y los paisajes, suelen contener una tendencia marcada. Córdoba, Neuquén y Mendoza, tienen muchos grupos New Age, dedicados a la meditación, al cuarto camino, yoga, reiki o energía. Es porque esto lo asocian al tema de lo que los rodea: los ríos o los bosques, le dan todo un marco naturista”.

“Se tiende a pensar que las organizaciones son algo que no son, ya que esperan reconocerlos con alguna vestimenta en particular, pero no. Córdoba es una ciudad particular y lo que tiene de lindo le juega en contra. ¿Y cuándo le termina jugando en contra? Cuando se llena de comunidades cerradas”.

El hecho de que las ciudades de mayor envergadura posean universidades, terciarios o lugares de capacitación superior (como nuestra localidad), generan que muchos jóvenes del interior se muden y se vean expuestos a una propuesta que puede ser dañina y que puede hasta quitarles su dinero o generar  explotación económica. Otra cuestión también puede relacionarse con la fuerza que posee el cristianismo y la mala utilización de tal fe para el beneficio de los hombres. 

Rememorando la charla con otro medio, sentenció: “Córdoba es la capital de las sectas”, y tal vez eso se correlacione con el hecho de su geografía, cultura e ideología.

En dirección a los adolescentes y la forma de reconocer tales estructuras, referenció: “Un joven es idealista y siempre quiere un mundo mejor. Realmente todos necesitamos creer en algo (…), pero si un culto de bien no hace lo que hace una organización coercitiva... no vas a ver un gran templo. Y esto es porque realmente a los cultos que hacen bien las cosas se le hace difícil para recaudar dinero como para montar un gran teatro o un estudio de televisión que tiene más cámaras que Telefe (sic)”, afianzó.

 “Y, si un supuesto culto capta un ser querido, les dice cosas como que les va a ayudar milagrosamente. Dicen ‘dame tu sueldo’, ‘tu familia no te quiere porque no quiere que recorras el camino de Dios o la evolución que te va a hacer trascender’, incluso hasta pueden camuflarse en grupos de coaching”.

“Donde hay vulneración de derechos hay una organización criminal. Hablamos de derechos del niño, familiares o un lugar donde te dicen que te van a dar herramientas que te van a facilitar o favorecer en tu desarrollo humano”, sentenció.

“En el caso de Dolto, que ocurrió en Córdoba capital, los chicos que estaban siendo captados habían ido a la provincia desde otras aledañas a estudiar Psicología y cayeron en esta ‘fundación’ donde los captaban y los sometían. Esto sucedió durante más de 10 años y muchos chicos fueron destruidos hasta que yo viajé e hicimos la denuncia por trata”. 

 

La única provincia con ley de asistencia

Siendo la única en el país, en junio de 2013, nuestra provincia reglamentó y sancionó una ley de asistencia, prevención y concientización a víctimas de sectas.

Salum celebra tal accionar, pero critica que “no se ha cumplido al 100%. No se han llevado adelante campañas de prevención… entonces la gente sigue cayendo”. Del mismo modo reconoció que “en cualquier parte del país las víctimas están totalmente abandonadas. En Córdoba podés recibir un tratamiento público e inclusive atienden a familiares, que son víctimas secundarias”.

Finalmente, en cuanto a la existencia y las técnicas de manipulación, el subrayó que a las víctimas en algunos templos las obligan a ser “partidarios”. “Se los manipula y se los obliga a votar por quienes ellos dicen”.

“Tenemos filmaciones de un líder de una secta que decía que Cristina Fernández era el diablo reencarnado, y así todas las organizaciones hacen una manipulación de la gente, que la manejan como si fueran marionetas”.

Finalmente, recomendó que nadie piense “a mí no me van a captar. Es una falsedad pensar que solamente captan gente pobre o sin estudios. (Ellos) Te van creando una dependencia emocional, es como una droga dura, y las víctimas son transformadas en victimarios (por medio de la prédica)... los transforman en reclutadores”, cerró.

 

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