Las Iguanas Solidarias
El duro trabajo de la solidaridad en tiempos de pandemia y crisis
Desde el grupo contaron que los pedidos de ayuda se duplicaron, al tiempo que las donaciones se redujeron drásticamente. Además, al no poder hacer eventos, se vieron imposibilitados de reunir dinero que les permite llevar adelante campañas como la de NavidadLas Iguanas Solidarias se han convertido en un referente en materia de solidaridad en la ciudad y la región. Ya sea por sus campañas o por atender casos puntuales que surgen a raíz de las necesidades que muchos ciudadanos atraviesan, y que se han potenciado durante los meses de pandemia.
Así lo describió Carla Tais, una de las referentes del colectivo solidario, que no dudó en contar a El Diario que “fue un año complicado en todo sentido, en el que la demanda de cosas por parte de la gente se duplicó”, lo cual se vio contrastado con el hecho de que “a diferencia de otros años, las donaciones no fueron tantas”.
“La gente necesitó más, pero al mismo tiempo le costó más donar. Es como la contracara. Más allá de eso, todo lo que desde Iguanas Solidarias nos propusimos, lo pudimos concretar”, resaltó y ejemplificó: “Antes quizás alguien te donaba una heladera, pero ahora intentó venderla o la arregló en vez de comprar otra”.
De marzo hasta la fecha, la cuarentena agudizó muchas necesidades. También evitó la realización de muchos eventos, que para este equipo eran fundamentales para recaudar fondos que les permitieran ayudar a más gente.
Tais contó sobre esto que “este año no pudimos tener el festejo del Día del Niño en el Anfiteatro, que con ventas nos permitía recaudar para solventar gastos para las actividades de Navidad”, por lo que se les hará muy difícil poder sostener lo que venían haciendo año tras año.
“Siempre buscamos sectores para ayudar, pero esta vez es imposible ir a un lugar específico porque son muchas familias en esos asentamientos y no tenemos cómo afrontar esas ayudas, entonces nos vemos obligados a achicar la cantidad de familias a las que podamos ayudar para Navidad”, reflejó.
“El pollo no llegamos a comprarlo antes, y ahora sale más caro. Lo que hicimos para Navidad es seleccionar a familias que sabemos que han estado complicadas y a ellas se les va a entregar. Aunque también nos pasa que desde la academia de baile Passion hacían su cierre de año y pedían para nosotros artículos para la mesa dulce que nosotros les entregábamos a las familias, ellos no pudieron hacerlo y nosotros no tenemos eso para ayudar... Es un dominó donde se cae una pieza y se cae todo”, graficó Tais. En ese sentido, adelantó que van a solicitar colaboración para la mesa dulce “y si no, irá el pollo con la verdura sola para las familias”.
“Creo que llegaremos a 15 familias, más de eso no podemos, cuando deberíamos llegar a 50 en una circunstancia normal”, agregó.
La integrante de Las Iguanas Solidarias rescató que “más allá de la pandemia, nos acomodamos y todo se pudo hacer, las campañas nunca se dejaron de hacer, aunque sí se achicaron, todas”.
Otro de los aspectos en los que afectó debido a la delicada situación económica en general es que “nos perdimos un montón de donaciones porque no tenemos cómo ir a buscar las cosas, y un flete nos cobra 500 pesos por domicilio, por lo que se nos van unos tres mil pesos cada vez que vamos a buscar cosas, y este año eso no pudimos afrontarlo, hemos perdido de recibir para donar colchones, heladeras, sommiers, un montón de cosas”.
Antes, apuntó, “la gente quizás te donaba algo y hasta pagaba el flete y te lo mandaba, hoy eso no pasa, la situación económica limitó muchas cosas”.
Lamentó, además, que mucha gente se ha acercado a pedir y no han podido ayudar por no tener. “Tampoco nos da mucho para pedir a la gente todo el tiempo, porque no se le puede pedir a todo el mundo siempre”, indicó.
“Rescato el equipo de trabajo, nunca dejamos de trabajar, inyectamos mucha plata para las campañas de las batas y máscaras que donamos, que era plata que teníamos guardada, pero llega fin de año y nos quedamos cortos”, apuntó. Cabe recordar que Las Iguanas Solidarias no reciben aportes de dinero de ningún tipo, ni público ni privado.
De hecho, contaron que tienen gastos importantes que afrontan a pulmón, como el Balance realizado por un contador matriculado, que rondó los 25 mil pesos, “y millones de gastos administrativos que los sacamos de lo que vamos juntando”.
Peñas que salvan
Tais se mostró ilusionada de que, más allá del contexto, la ciudad realice algo en relación al Festival de Peñas. Es que en la edición de este año, donde tuvieron un puesto vendiendo comida, les fue realmente bien. “Fue muy importante para nosotros porque con lo juntado durante el Festival logramos pagar un año completo de alquiler”, confió.
Finalmente, lamentó que si la situación no cambia, “va a llegar un momento en que no vamos a poder afrontar todas las campañas que tenemos, porque se nos complica mucho”.
