Miguel Nossovitch, una historia de vida para ser contada
“La vida no es esperar que la tormenta pase, sino aprender a bailar bajo la lluvia”
De escuchar los bombardeos alemanes sobre su ciudad natal y vender los higos que recolectaba y disecaba con sus hermanos, a fabricar reguladores de voltaje, crear una de las mayores usinas lácteas y fabricar cerveza con agua mineral cordobesa que consume Angelina JolieMiguel Nossovitch aparece poco, casi nada en los medios de comunicación. Es una de esas personas a las que definimos como de perfil bajo. Sí accedió a contar su experiencia de vida ante José Luis Hernández y Federico Giusti, de Bombay Viajes, quienes reformularon su agencia en un espacio de diálogo mientras dure la pandemia. A ellos agradecemos el hecho de poder compartir con los lectores de El Diario algunos pasajes de la charla con este hombre sencillo, para quien “a la suerte hay que empujarla”.
Nació en Niza, Francia, en el inicio de la Segunda Guerra Mundial (todavía recuerda cuando de niño veía pasar las patrullas alemanas y cuando escuchaba los bombardeos sobre la ciudad).
Miguel contó que, para ayudar en su casa, con apenas 5 años, acudía con sus hermanos al mercado de la ciudad de Antibes, en el Departamento de Alpes Marítimos, para vender los higos que recolectaban y disecaban.
Es hijo de un ingeniero electromecánico que decidió emigrar a Sudamérica cuando él tenía 12 años. Y así llegaron a Paraguay, luego una enfermedad que atacó al jefe de familia los decidió a mudarse a Argentina para su tratamiento y una serie de acontecimientos posteriores los encaminó hacia Villa María.
Quien hoy es una de los mayores representantes del empresariado local narró que “la familia había gastado todas las reservas en Paraguay, por lo que la situación era muy delicada”.
A buscar la vida
Y el ingeniero y timonel del barco salió a buscar la vida… porque, según dice ahora su hijo Miguel, “la vida no es esperar que la tormenta pase, sino aprender a bailar bajo la lluvia”… Arrancó reparando el viejo taladro de un conocido taller de esa época y luego se fue convirtiendo en un referente en la reparación y venta de artefactos eléctricos, desde radios a equipos de odontología.
Miguel -ya con 15 años- y su hermano Pedro, comenzaron a crecer en el oficio trabajando junto a su padre. Y un buen día decidieron comenzar a fabricar reguladores de voltaje para los autos, que en aquel entonces eran todos importados e ingresaban al país sin batería.
En ese momento se produjo el gran despegue de la familia Nossovitch: pensaban producir unos 100 reguladores mensuales y al cabo de dos años ya habían superado las 60 mil unidades, “debido a la confiabilidad que alcanzaron los productos”.
“Nada de lo que se emprende se consigue solo”, afirmó, antes de referirse al inicio de la fábrica láctea Noal: fue el fruto del deseo de generar un espacio para que se desenvolviese Luis Allasia, hijo de Bachi Allasia, amigo y hombre de confianza de los Nosso, quien se había recibido de técnico lácteo. Hoy, esa usina láctea exporta sus productos a más de 40 países.
Una fortuna en euros
Durante la charla, Miguel Nossovitch también habló sobre uno de sus últimos emprendimientos, Perro Vago, la marca de la cerveza artesanal que está elaborando y que tiene como objetivo “crecer de la mano de la calidad”, para lo cual el agua que se utiliza en la elaboración proviene de un pozo ubicado entre Las Rabonas y Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra.
Se trata de un agua mineral considerada Premium, que se comercializa bajo la marca “Seductive”, un agua que se exporta a 14 países y por la cual la actriz Angelina Jolie ¡paga una fortuna en euros porque no consume otra!
Miguel dijo en un pasaje de la charla que “vivió muchas vidas en una sola”, y que a sus 82 años se siente “un tipo feliz, agradecido de haber venido desde abajo para valorar mejor todo” lo que la vida le ha dado.
Desde el Espacio Bombay se propone que Miguel Nossovitch sea tenido en cuenta cuando el Concejo Deliberante designe a los Ciudadanos Notables y Destacados, en la ceremonia que se realiza anualmente a tal efecto.
