Malestar - Aseguran que las familias necesitan el servicio
“Otra vuelta más de burocracia municipal contra los Maternales”
Propietarias de los jardines privados expusieron que hace más de un mes se aprobó la ordenanza que les permitía volver a trabajar, pero que desde el municipio siguen “dando vueltas para no habilitarnos”Fueron convocadas a tratar la próxima semana un protocolo “cuando lo presentamos en abril y luego se aprobó otro por unanimidad en el Concejo”
“Sería más fácil que nos digan que no quieren que abramos. En lugar de prometer cosas que no cumplen”. La frase pertenece a las propietarias de Jardines Maternales de Villa María, quienes fueron citadas para una reunión la próxima semana para tratar el protocolo que les permitiría volver a trabajar.
Podría tratarse de una buena noticia, si no fuera por algunas cuestiones que ellas mismas se encargaron de enumerar: “En primer lugar, el protocolo nosotros lo presentamos en abril. Desde entonces evidentemente no le han prestado atención. Y, en segundo lugar, la ordenanza que nos permite volver a trabajar bajo la modalidad de actividades culturales ya está aprobada junto a un protocolo”.
Las propietarias, que desde el 15 de marzo tienen las puertas de sus espacios educativos cerrados, hacen referencia a la aprobación de la Ordenanza N° 7.563 que fue sancionada el 2 de septiembre, hace más de un mes, y que, en resumidas cuentas, anunciaba lo siguiente: “Permítase en la jurisdicción de la ciudad de Villa María la apertura de los jardines maternales privados, exclusivamente como centros para el dictado de talleres culturales diversos, de lunes a viernes en turnos de mañana y tarde de tres horas en cada turno por el término de quince días hábiles contados a partir de la sanción de la presente”.
“Cuando sucedió que aprobaron la ordenanza, luego de reunirnos con los concejales de todos los bloques, sinceramente nos ilusionamos con poder volver a trabajar. De hecho, muchas familias se enteraron por los medios y comenzaron a haber muchas consultas, porque en su mayoría, quienes utilizan nuestros servicios lo hacen por necesidad, porque deben trabajar y no tienen con quién dejar a sus hijos”, reconocieron. Sin embargo, el problema llegó cuando “desde la Municipalidad empezaron a poner trabas”.
“Empezamos a averiguar y nos decían que la ordenanza estaba aprobada pero no reglamentada. Lo cual no se hacía porque se estaba revisando. En base a eso, luego de exigir y prácticamente obligar a que nos recibieran, porque quisieron suspender la reunión, nos atendió Eduardo Rodríguez, quien entre otras cosas nos dijo que, desde ese momento, en 48 horas, iba a salir el decreto con la reglamentación y que luego de un trámite íbamos a poder volver a trabajar”, ilustraron.
Dicha reunión con el secretario de Gobierno de la Municipalidad, contaron, se realizó el pasado 21 de septiembre, es decir, hace más de 15 días. “No solo no cumplió con lo que dijo, sino que ahora nos llaman a otra reunión para volver a ver el protocolo”, comentaron a El Diario con claras muestras de indignación.
“Se trata de otra vuelta más a la burocracia municipal contra los Maternales. Sería más fácil que nos dijeran que ellos no quieren que abramos. En lugar de prometer cosas y de jugar con el bolsillo de quienes desde marzo no vemos un peso”, criticaron.
La reunión a la que hacen referencia fue consensuada para el martes de la próxima semana. Allí, les indicaron, habrá representantes de los diferentes bloques de concejales, autoridades municipales, médicas, y dos propietarias de jardines maternales. “Quieren volver a tratar un protocolo. El primero se lo presentamos en abril. El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad otro, y ahora quieren volver a modificarlo. Todo esto, consideramos nosotras, con el objetivo de seguir quitándonos tiempo para poder volver a trabajar. El propio Tati Rodríguez nos dijo en la reunión que él creía que en octubre estaríamos trabajando, pero no han cumplido nada de lo que nos dijeron”, opinaron.
“Lo que tienen es miedo de tomar una decisión que es dejarnos abrir. Cuando, en realidad, en parte ya se tomó porque lo abalaron todos los concejales”, sumaron las propietarias de los jardines maternales de la ciudad.
De hecho, criticaron también, que “se la pasan hablando de que hay que cuidar la salud y que por eso las restricciones a los diferentes rubros, pero cuando suspendieron las reuniones religiosas y de las iglesias, a la semana las volvieron a habilitar, cuando ahí no hay en juego ningún factor económico e incluso con el secretario de Salud diciendo en los medios que él no estaba de acuerdo; entonces, quién los entiende”.
“Nuestro problema es poder volver a trabajar porque hace siete meses que pagamos alquileres, sueldos, impuestos, con plata que logramos recaudar haciendo ventas de pastas, empanadas y demás. Estamos sobreviviendo, porque eso no genera nada de dinero extra más que para pagar cosas que no competen a la vida de cada una de nosotras. Pero tenemos que aceptar que nos hablen de que nos prohíben trabajar por la salud, cuando, por ejemplo, las escuelas de danza están trabajando con igual o más número de niños que lo que tendríamos nosotras o permiten las reuniones en las iglesias”, cerraron.
