A través de un relevamiento
La comunidad universitaria evaluó cómo volver a la presencialidad
Desde la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) dieron a conocer los resultados finales del “Estudio de la realidad universitaria en el proceso de pandemia: percepciones y capacidades institucionales para el regreso a la presencialidad”.
El relevamiento fue realizado entre los meses de junio y julio a integrantes de la comunidad universitaria para conocer la factibilidad del retorno a las actividades presenciales en la UNVM.
Respondieron 432 estudiantes, 232 docentes 159 no docentes, 14 integrantes del Consejo Superior, además de los tres institutos y las secretarías.
Al respecto, el rector Luis Negretti dijo: “Creemos que en lo que resta de 2020 vamos a continuar con la misma modalidad, aunque no sabemos qué sucederá a partir de febrero o marzo”.
Se propusieron cuestionarios autoadministrados y encuestas virtuales con la intención de detectar capacidades institucionales (físicas e inmateriales) para re-implementar la presencialidad, además de interpretar oportunidades de retorno en base a la revisión previa de condiciones específicas de cada área y sustentar futuras decisiones institucionales y de gestión.
Cabe aclarar que, pese a las restricciones por el Covid-19, la actividad en la UNVM nunca se detuvo: funcionarios, equipos de conducción y no docentes implementaron la modalidad de teletrabajo en función de la continuidad de actividades; estudiantes y docentes continuaron el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera remota a partir de la “virtualización” del cursado; se adaptaron propuestas de formación y extensión a través del desarrollo de recursos para la educación a distancia, además de programarse entrevistas, conversatorios, charlas interactivas y cursos abiertos a la comunidad.
Tras el análisis de los datos, el relevamiento evidenció que solo un 14,47% del claustro no docente se encuadra como grupo de riesgo.
Consultados sobre su predisposición a una nueva modalidad semipresencial en el dictado de clases, un 85,65% del claustro docente manifestó acordar con esta propuesta.
El 77% de los estudiantes consideró como posible la adaptación a nuevos horarios de cursado con el objetivo de mantener los protocolos de distanciamiento.
El estudio detectó necesidades en área de Rectorado y secretarías relacionadas con: espacio físico (mantenimiento de infraestructura, mejoras en seguridad para la atención al público, acondicionamiento físico y rediseño del espacio, oficinas con mayor superficie para asegurar distanciamiento); equipamiento (fondos para reequipamiento, mobiliario y mantenimiento técnico, termómetros infrarrojos, máscaras, barreras sanitizantes, material de higiene, movilidad, equipos informáticos y software); protocolos de trabajo presencial (trabajo presencial por objetivos y no por horarios y adecuación a un protocolo general); jornada laboral (revisión de horarios en función de tareas y reducción de jornada a cinco horas.
Organizar el personal en función de sus posibilidades teniendo en cuenta los roles de cuidado, distribución de horarios por turnos para garantizar distanciamiento); y tareas administrativas (reducción a cuatro horas y tres veces por semana, ratificación de decisiones administrativas, tareas de archivo, reordenamiento según población de riesgo).
Se aclaró que la apertura y retorno a la presencialidad se hará de acuerdo a resoluciones y reglamentaciones provinciales y nacionales que vayan emitiéndose durante los próximos meses.
