1983 - 23 de octubre - 2020
Mulinetti: un emblema sin tiempos
Hoy se cumplen 37 años de la muerte del Mula Mulinetti. Lo recuerda uno de aquellos jovencitos que se deslumbraron con sus enseñanzas acerca de la actividad bomberilEscribe: Miguel Sponer
Difícil explicar que ya pasaron 37 años de aquella tarde calurosa de domingo, de aquel día en que la gente desandaba la existencia sin la premura del reloj. Justo del reloj vengo a hablar; el mismo que se detuvo, que paró el tiempo en ese instante para que siempre recordemos el momento… La vida necesitaba que las agujas siguieran corriendo, tic tac, pero no… El agua detuvo el engranaje.
El agua dulce del río de la Villa se transformó en una sola lágrima salada, enorme, de miles de personas a la vez, porque cuando alguien dio la noticia, el dolor transitaba de esquina a esquina haciendo sonar la sirena.
Querido Juan Carlos, el destino quiso que tu última bocanada fuera precisamente en esas aguas que tanto conocías y querías.
Como teníamos la justa dimensión del hombre que eras, porque te admirábamos y tanto nos habías enseñado, en ese preciso momento sin tic tac, comprendimos que vos pasabas a la dimensión de héroe.
Sí. Fue inmediato el sentimiento, como inmediata fue la muerte en el intento de salvar esas vidas. Lo supimos porque los grandes nunca desaparecen.
Nos enseñaste que la entrega por el prójimo viene en el ADN de cada uno. Nos enseñaste que el peligro no da tregua.
A veces nos preguntamos con los muchachos si algún día aparecerá otro como usted, enorme, desinteresado, solidario, leal, de convicciones y sin claudicaciones. Padre y amigo… y la replicante frase de “estudiá, pibe”.
Todo eso, esa forma de ser, ese ser, perdura entre los habitantes del cuartel, que el año próximo cumplirá sus primeros 70 años.
Si hoy, al pie de su monumento junto a las compuertas del Balneario en el que dejó la vida, alguna flor le acaricia las manos, sepa que son aquellos chicos, hoy hombres, que usted educó, formó y disciplinó. Personas orgullosas de usted y de la institución.
