Múltiple alumbramiento en el Sanatorio de la Cañada
Trillizas, la buena noticia del día
Nacieron ayer trillizas en el Sanatorio de la Cañada, a la semana 32 de gestación. Las tres están bien, evolucionando en la Neo de la Especialidades. Hablamos con el joven papá y con la profesional que controló el embarazo e hizo la cesáreaEn medio de todo lo adverso, el ámbito de la salud aporta una buena noticia, cuando la vida se abrió su paso con el nacimiento de trillizas en el Sanatorio de la Cañada.
Francisca, Olivia y Emma Bessone Cuello, nacieron ayer a las 18.04 la primera, 18.05 la segunda y 18.06 la tercera. “Están de 10 las tres. Nacieron con 1.800 kilo una, 1.750 la otra y la más chiquita 1.560”, dijo a El Diario Nazarena Galliari, la obstetra que hizo la cesárea y que además, fue quien controló el embarazo de Florencia Ariana Cuello (19), la múltiple mamá.
“Yo empecé a controlarla a partir de la semana 15. Antes había visto distintos médicos hasta que llegó a mi consultorio y se quedó”, dijo. “Me pone muy contenta ser su médica porque es una paciente excelente”, agregó.
“El embarazo de trillizas es de altísimo riesgo, pero la vida, Dios o quien sea, sabe a quién mandarle ese tipo de embarazos, porque Flor es una paciente súper tranquila que hizo todo lo que tenía que hacer para cuidarse”, expresó. “Te imaginás que no es poco, porque se tuvo que hacer una ecografía cada dos semanas, que es la única forma, más allá del examen físico, de controlar la evolución de las tres”.
“La cesárea no tuvo ninguna complicación y duró 20 minutos. Demoramos más en preparar el quirófano que en hacer la cirugía”, señaló esta joven médica especialista que afrontó como profesional su primer parto triple.
Decidieron intervenir hoy porque había riesgo de un nacimiento prematuro. “Sabíamos que llegar a las 32 semanas era lo máximo que podíamos aspirar. Empezó con un poco de contracciones y algo de dilatación, por lo que decidimos hacer la intervención. Ya la semana pasada, previendo que se acercaba este momento, comenzamos a madurar los pulmones”, explicó.
Así fue que programaron la cesárea y una ambulancia con un neonatólogo de la Clínica de Especialidades, Roger Tissera, los esperó en la ambulancia para llevarlas a la Neo de esa institución médica, donde están las tres completando su desarrollo.
Familia numerosa
Florencia Cuello, la mamá múltiple, es una estudiante de la carrera de Administración de Empresas de la Universidad Nacional de Villa María. “Tuvo que dejar por el embarazo múltiple”, dijo a El Diario el papá de las niñas, Juan Ignacio Bessone (17), quien estudia en el último año del Nivel Medio y además, trabaja en una fábrica de pastas ubicada en Colazo, localidad donde viven.
“En abril, a poco de empezar la cuarentena, nos enteramos que eran tres”, dijo Juan todavía emocionado por la paternidad por partida triple. “Antes pensábamos que iba a ser una nena, pero cuando se hizo la ecografía y nos dijeron que eran tres, la verdad que me costó creerlo”, dijo.
Sobre el embarazo señaló que estuvo siempre bien controlado y que todo transcurrió “con tranquilidad, sin problemas”.
Habló con El Diario minutos después que los médicos le dieron la esperada noticia: “Nacieron bien las tres, sin complicaciones”.
En lo que hace a la economía de la familia que de golpe se hizo numerosa, dijo que “por el momento” están bien. “No es que nos sobre, pero ya preparamos todo para recibirlas”, dijo, indicando que, por ejemplo, idearon una cama de una plaza compartimentada en tres, en lugar de comprar tres cunas. Tienen contención familiar. “Las abuelas están muy emocionadas”, relató.
Por las medidas de prevención, solo estuvieron presentes en el sanatorio él y la abuela materna de las trillizas, Patricia Castro.
Hay equipo Los profesionales de la salud que participaron del alumbramiento de las trillizas fueron la gineco obstetra Nazarena Galliari, quien la asistió en todo el embarazo; la enfermera de guardia Natalia Geremía y en la sala de parto junto a Galliari participaron el ginecólogo obstetra Laureano Fraga, Verónica Giordano, Gabriela Cicardini y Patricia Calvo -cada una recibió a una niña- y las instrumentadoras Silvana Sola, Jimena Pautasso y Yamila Tello. El anestesista fue Mario Berrini.
