El gremio de la Fraternidad le realizó un obsequio al Caritas Felices
Sesenta niños por la gran ciudad
Desde el comedor de barrio La Calera habían destacado “el sueño” de viajar a Córdoba capital. El gremio ferroviario hizo oficial la donación de 60 pasajes de ida y vuelta para los pequeños que asisten al comedorEn medio de tantas noticias que suelen compartir angustia, durante la jornada de ayer se conocía una que causó alegría.
La buena nueva fue para quienes forman parte del ya conocido y tradicional comedor Caritas Felices, ubicado en barrio La Calera.
Marisa Sánchez, quien se encuentra desde hace varios años al frente del centro solidario, se reunió con Luis Raciatti y Hugo Sosa del sindicato ferroviario.
Desde el gremio de la Fraternidad anunciaron la total disposición para colaborar con el comedor y cumplirles el sueño a los más pequeños: ellos querían viajar a Córdoba capital y lo harán durante el próximo lunes 27; es decir, exactamente dentro de una semana.
Más detalles
Según se destacó, desde el sindicato se le otorgarán 60 pasajes para niños mayores de 5 años con el fin de que ellos puedan iniciar tal visita a la capital de nuestra provincia.
En más detalles, los niños deberán madrugar y saldrían caminando a primera hora de la mañana (por la ciclovía) desde el barrio rumbo a la tradicional terminal de trenes de la ciudad.
Una vez que arriben a la Docta, pasarán el día visitando el tradicional Parque Sarmiento y todas las propuestas que el mismo posee incluyendo el mismo lago artificial.
Asimismo, según compartió Sánchez, los pequeños también tendrán asegurados el desayuno y la merienda correspondiente durante tal travesía.
Asimismo, el mismo lunes emprenderán su regreso en ese mismo tren que retorna durante las últimas horas de la tarde.
La noticia, sin dudas llenó de alegría a Sánchez por un lado, que desde hace tiempo gestiona para la enorme cantidad de niños que asisten al espacio y a los niños, sin dudas, por el otro.
Vale la pena mencionar que el comedor va rumbo a los ocho años desde su creación y sigue luchando no solamente para alimentar a los más pequeños, sino también a darles abrigo y contención.
Desde su nacimiento hasta la actualidad, el edificio de barrio La Calera ha ido sumando asistentes. Según comentó en su momento la dirigente social, comenzaron siendo quince en una copa de leche más bien reducida y en la actualidad son más de cien los que regularmente se acercan en búsqueda de su ración.
