Su precio es de 2,5 millones de euros, algo así como 175 millones de pesos argentinos, y lo crearon a partir de la joya que pulió Heriberto Pronello en Villa Nueva, hace más de medio siglo
El auto más admirado del mundo fue inspirado por un invento local
El planeta habla del Pagani Huayra, que un argentino creó en homenaje a la máquina que hizo Heriberto Pronello en los talleres de Villa Nueva. Ahora el ingeniero que vivió en Villa María desarrolla el regreso de su gran creación al paísEscribe Juan Manuel Gorno DE NUESTRA REDACCION
Las imágenes se viralizaron por el mundo: Jorge Lorenzo, el multicampeón del motociclismo que acaba de dejar las competencias, exhibe una sonrisa de oreja a oreja mientras un pianista acompaña con música clásica el ritmo de un telón blanco que va descubriendo un objeto de lujo.
Lorenzo se arrima al centro de la escena junto a otra persona y termina con el misterio: corre una funda que deja ver un auto súper deportivo (para muchos, el auto de los sueños): el Pagani Huayra Roadster, que el joven acaba de comprar por el precio de 2,5 millones de euros, algo así como 175 millones de pesos argentinos.
El final del video lo encuentra al conocido comprador celebrando con champán junto al creador de la obra maestra: el argentino Horacio Pagani, un hombre de Casilda, radicado hace tiempo en Italia, que hoy fabrica los autos fantásticos más pretendidos.
Pero detrás de la historia hay otra historia: el auto, considerado uno de los más caros del planeta, es nada menos que un homenaje a un diseño que se hizo en Villa Nueva. De hecho, el nombre Huayra surge del ingeniero Heriberto Pronello y significa “viento” en lengua quechua.
Forjado en los talleres sobre avenida Carranza, el Huayra primigenio fue una de las piezas más lucidas que Pagani vio cuando era joven. Y en esa búsqueda terminó por rendirle un homenaje a Pronello, haciendo que el auto tenga su sello.
Allá lejos
Horacio Pagani no es ingeniero ni diseñador industrial. Tampoco es licenciado en Bellas Artes, pero termina siendo un poco de todo eso. Se declara un discípulo tardío de Leonardo da Vinci y un exitoso empresario detrás de la firma que comercializa los autos más costosos.
Fue Da Vinci su musa inspiradora, al mezclar la ciencia con el arte. Pero el creador santafesino sabe que muchas cosas ya estaban inventadas.
Después del popular Pagani Zonda, que acaparó la atención de jeques árabes y famosos, en 2011 el argentino se encargó de lanzar el Pagani Huayra desde Italia. Y justo ese mismo año, en nuestro país, en el encuentro de autos clásicos más importante a nivel continental, se le entregaba el premio al mejor auto de competición de la historia al Huayra inicial, el que durante 1968 y 1970 creó Pronello en los talleres de Villa Nueva.
Pagani dijo después que, precisamente, su nueva creación se hizo en homenaje al Huayra villanovense, que fue una verdadera revolución en la automotriz.
“Fue el primer auto que tuvo el efecto suelo”, recordó Pronello, en diálogo con El Diario.
Huayra Pronello Ford fue un Sport Prototipo diseñado para integrar el equipo oficial Ford de 1969. Y entre sus pilotos, por ejemplo, estuvo Carlos Reutemann.
Además de la revolución en su motor, su diseño resultó innovador y cautivante, a tal punto que años después, Pagani no le pudo sacar los ojos de encima.
Pronello contó que el amor del diseñador más famoso del mundo por su Huayra se dio durante un almuerzo.
“Fui un día a Casilda y le llevé a Horacio el auto; almorzamos junto a su mujer con la máquina de frente y él quedó admirado”, expresó.
El amigo
Pronello compartió con Pagani no solo un almuerzo y un encuentro de diseñadores, sino también muchas ideas sobre la ingeniería automotriz.
“Con él nos une la amistad”, contó el ingeniero local, radicado en Buenos Aires, sin agregar que también -y sobre todo- los une la pasión por los autos.
“Cuando Horacio hizo el Pagani Huayra y vino a decírmelo, me puse muy contento; pero es algo que gestó con bastante tiempo; incluso me contó que desde Estados Unidos, para entrar a su mercado, le aconsejaron que cambiara el nombre porque no se entendía y no podía pronunciarse fácilmente, entonces esperó como un año más para lanzarlo”, reveló Pronello.
Más allá de esto, el estilo de cada uno es notablemente diferente. “A Horacio le gustan los diseños más densos, llenos de rayas, que marquen un montón de cosas y acoplados al confort; yo elijo los autos excesivamente limpios, centrados en el motor; ¿se entiende?”, pregunta Pronello, quien a sus 83 años goza de una lucidez envidiable.
Curiosamente, desde el Viejo Continente, Pagani ya parece tener su casillero cumplido como diseñador: A sus 64 abriles, no descarta retirarse de su función dentro de uno o dos años más para apoyar la escuela de diseñador de autos que pretende promover, al menos, un sucesor desde su Casilda natal.
Todo lo contrario hace Pronello, quien sigue pensando qué auto presentar y ahora apuesta a la vuelta histórica del verdadero Huayra.
La empresa Pagani fabrica los autos deportivos más caros del mundo. Sus dos modelos insignia son el Zonda y el Huayra, que cuestan entre 1,5 y 8 millones de euros, aunque también elabora autos personalizados que cuestan casi el doble. La fábrica produce entre 35 y 50 autos por año.
“No me interesó estudiar para tener un título universitario. Estudié para aprender, para aumentar mis conocimientos. Fui autodidacta”. Pagani
El Huayra de Pronello comenzó a fabricarse ahora, pero el desarrollo depende de los recursos que se logren en los próximos años. Tiene tres novedades que pueden sorprender, según el ingeniero.
El Pagani Huayra entró en la historia, al ser el primer auto que se presentó a través de un videojuego. De hecho, es hoy el más buscado en las consolas por los fanáticos que gustan de las carreras.
