Las Acacias - Sandra Quevedo

“El año que pasó fue el peor de todos”

En 11 años de historia, el Potrerito Malvinas Argentinas se encuentra en un panorama insostenible. Mientras la cantidad de donaciones ha disminuido, los asistentes van en aumento
sábado, 11 de enero de 2020 · 10:21

“Hoy (por ayer) pudimos darle de comer a un chico que llevaba horas haciendo guardia”, destaca Sandra Quevedo, quien forma parte del grupo que lleva adelante el comedor El Potrerito Malvinas Argentinas ubicado en calle Los Abedules 358 de barrio Las Acacias.

La situación, si bien siempre ha sido complicada, tras más de una década al frente, la mujer asegura que “el año pasado fue el peor de todos”.

Por esta misma problemática el comedor lleva hoy una campaña en donde se pone a disposición para retirar domiciliariamente todos los alimentos que la gente pueda donarles.

“Si pueden donar papas, mejor, nos hace falta. La última vez que le pudimos dar algún alimento con tal verdura hacía tres meses que los chicos no comían papas”, lamentó Quevedo en diálogo con El Diario.

En más detalles, enfatizó que son aproximadamente 70 los pequeños que asisten a tal espacio y también muchos de ellos son adolescentes.

“Hace 11 años que estamos trabajando, pero en este año hasta hubo ocasiones en las que no pudimos conseguir siquiera pan”, lamentó.

Asimismo reconoció: “Las panaderías hacen día a día lo justo y necesario y eso es algo entendible, porque tienen la mejor predisposición, pero cuidan sus bolsillos”.

Entre los factores que aquejaron tal escenario, la trabajadora solidaria apuntó a “la cuestión país y la crisis. Había mucha gente que tenía ganas de donar y por ahí no podía, fue muy crítico para nosotros”.

Diciembre también fue un mes complicado. Durante las fiestas al espacio se le había hecho difícil conseguir los insumos necesarios en cuanto a la comida y los juguetes. “La situación en las fiestas fue contar minuto a minuto y pedir por favor”, aportó. 

Trabajando de lunes a viernes (y a veces hasta los sábados) el lugar sigue remando y luchando para que todo siga en pie.

“Queremos agradecer a la fábrica de pastas Picca, que nos suelen dar una mano una vez a la semana”, mencionó.

Un dato que se desprende, tal como en todos los comedores comunitarios, es que la cantidad de asistentes ha crecido y hasta se han sumado niños de barrios cercanos como el Roque Sáenz Peña. 

“Han venido incluso padres con chicos. No ha pasado tanto,  pero ha sucedido que han venido con un táper y me han pedido ‘por favor’... es algo que a mí me rompe el corazón”, dimensionó.

El cambio de Gabinete municipal le ha generado también un contratiempo en cuanto a insumos. Tuvieron que volver a presentar sus pedidos. 

“Todavía no nos dieron los insumos en diciembre con esto del cambio y eso también nos afectó. Pero nunca tuvimos problemas, eso sí, ellos (la Municipalidad) siempre estuvieron al pie de la letra, solamente pasó esto”.

 

Más que un comedor

Además de la cocina utilizada para el sustento de los niños, el lugar también cuenta con un espacio para que las madres que deseen trabajar puedan hacer pizzas listas o mermeladas, aunque el valor de algunas materias primas también se ha elevado y la situación también se ha visto trunca.

“Los invito a todos a que vengan y conozcan el lugar y lo que se hace; en este momento los talleres están de vacaciones, pero también se dictan”.

“Espero que este año sea mejor”, recalcó Quevedo, esperanzada.

Algunos de los alimentos sugeridos son azúcar, pan, mayonesa, verduras, lácteos, fideos, aceite, galletitas, arroz, fiambre o fideos.

Las líneas de comunicación disponibles para todos los interesados en brindar ayuda a El Potrerito Malvinas Argentinas son: (0353) 154798062/ 154190061 o 154265253.

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