La Oficina de Empleo tiene una mayor demanda no solo por la crisis, sino por la mudanza a metros de la ruta pesada
Por mes, entre 200 y 300 personas llegan buscando trabajo
Un recorte del 85% de Nación afectó severamente a los entrenamientos laboralesDesde julio, el recorte presupuestario del Estado nacional a la Oficina de Empleo local es del 85% o del 90%.
Por eso, cayó drásticamente la cantidad de entrenamientos laborales mensuales que se realizan en la ciudad mediante esta repartición.
Esto es lo más trascendente de una entrevista que El Diario realizó ayer en esta dependencia, ubicada en calle Tucumán en la manzana del Centro Cívico.
Como se sabe, con la inauguración de nueva infraestructura en donde por décadas funcionó el Hospital Regional Pasteur, la Oficina de Empleo se mudó: dejó su lugar de calle Mendoza a metros del Palacio Municipal, en barrio Centro, para instalarse en calle Tucumán, en barrio Lamadrid, ahí nomás de la ruta pesada.
“Cuando estábamos en la Mendoza, concurrían esencialmente las personas beneficiarias de programas de empleo, o quienes estando desocupados acudían como última instancia. Ahora es distinto. La demanda es mucho mayor”, coincidieron Milagros Romero y Marianela Quintero.
“Al estar más cerca de barrios vulnerables, la gente se acerca más por una cuestión de distancia y también porque conocen la oficina por el boca a boca. Muchos no sabían que existía este espacio”, apuntaron.
La demanda
Por mes, reciben entre 200 y 300 vecinos. Lo primero que se hace es efectuar una entrevista laboral, cargándose los datos en una base a nivel nacional, que figura en todas las oficinas de empleo, algo así como un CV virtual.
De acuerdo a los dichos de las entrevistadas, quienes más se acercan son mujeres. La mayoría son madres solas, sin estudios secundarios, y también quienes quieren trabajar de manera independiente porque, al tener hijos, la disponibilidad horaria es acotada.
En el caso de varones, “llegan en última instancia, porque a diferencia de las mujeres consiguen changas, y recién cuando ya no han logrado nada, se acercan a la oficina. También vienen jóvenes con secundario terminado y una carrera, buscando algo especializado”.
“El hombre que llega es porque tiene estudios y busca algo relacionado con lo suyo, o porque ya es mayor de 40 años y les es más difícil conseguir empleo”, precisaron.
Destacaron que ellas son mucho más persistentes que ellos en la búsqueda.
“La mujer viene todos los meses, que es lo que pedimos nosotros para actualizar datos. Es más persistente, pero a la vez, al ser mamás solas, tienen horarios más reducidos por el cuidado de sus hijos. A veces duran poco porque si una empresa les cambia horario, se les torna muy complicado. Trabajan en el horario en que los chicos están en clases, porque tampoco les rinde trabajar y pagar niñera”, graficaron.
En cuanto a los jóvenes, en los cursos tratan de definir sus perfiles. “La idea es que consigan empleo, permanezcan y progresen”, subrayaron.
En cuanto a las edades, precisaron que por lo general, acuden mayores de 25 años, “ hasta personas de 60 y pico”. “Hay quienes cobran jubilación y vienen a buscar algo extra, por ejemplo, el hombre quiere trabajar de seguridad. También se da que aparecen personas que no están desempleadas pero requieren algo extra para tener más ingresos”, comentaron.
En la entrevista se confirmó que el único programa vigente es el Programa Joven, dirigido a quienes tienen entre 18 y 24 años.
“Hubo un recorte presupuestario del 85% o del 90% por parte de Nación”, advirtieron.
Además rige el seguro de desempleo. “Lo tramitan en la ANSES, pero entre la segunda y quinta cuota tienen que venir a hacer la historia laboral. Corroboramos que la persona desempleada sigue buscando trabajo y que está en esa condición”, explicaron.
Ese fondo se extiende “según la antigüedad del trabajo”. “Esta semana vinieron muchos por este tema, 15 o 20, porque les llegó la cita para hacerlo. La mayoría son de la misma empresa”, detallaron.
En cuanto al Programa Joven, especificaron que apunta principalmente a obtener el primer empleo, capacitarse, lograr el perfil y recibir orientación.
Ante la consulta sobre si hay demanda de las empresas, dijeron que sí, pero esencialmente a través de programas de empleo.
“Dentro del Programa Joven, uno de los beneficios son los entrenamientos laborales, que hacemos todos los meses. Hace algunos meses que esto está recortado. Siempre presentábamos entre 70 y 80 proyectos de personas que empezaban a trabajar en distintas empresas. Ahora solo empiezan entre 8 y 16 ciudadanos”, revelaron.
La lista de espera llega a 170 personas.
“Hay muchos proyectos presentados, pero por el recorte nos aprueban poco, este mes solo 17. Todos los meses seguimos haciendo presentaciones porque desde Nación nos dicen que van a solucionar. Desde julio que se produjo el problema, aprobaron 5, 8 y 17 por mes respectivamente”, puntualizaron.
Y aclararon que se priorizó a empresas que han generado inserción laboral.
Quienes hacen los entrenamientos, perciben $5.400 por mes, algo que “paga el Estado y dependiendo el tamaño de la empresa comparten el aporte”.
Fuera de esto, las empresas “no demandan mucho, y lo hacen para puestos específicos”.
Cuando se da esto, “entramos al listado con los perfiles, y de ahí se van llamando. En base a los requisitos se filtran los datos. Hacemos el nexo” , se explicó.
