Reunión en el Deliberante - Peones de taxis ante los concejales
“Acá hay más de dos mil inscriptos para ingresar con el auto a Uber”
La frase que dejó caer sobre la mesa el titular del sindicato de los trabajadores del volante actuó como un disparador. Hubo representantes de todos los bloques y parece haber acuerdo entre las partes para “cerrarle el paso” a la competencia deslealA un lado de la mesa ubicada en el Salón Eva Perón de la Casona de Mitre 90, la comitiva del Sindicato de Peones de Taxis encabezada por su secretario general, Daniel Vidal. Al otro lado, el presidente del Legislativo, José Carignano, acompañado por ediles de todos los bloques: Carlos De Falco, Mauro Beltrami, Nora Landart, Delfin Polak y Giselle Machicado.
El tema central: la anunciada pretensión de la aplicación Uber de instalarse en Villa María (como lo hizo contraviniendo ordenanzas en Córdoba capital y como también analiza hacerlo en Río Cuarto y Villa Carlos Paz).
“Acá hay más de dos mil inscriptos para ingresar con el auto a Uber”, aceleró Vidal.
Más tarde diría a El Diario: “No se trata de ponernos en contra de Uber o de cualquier aplicación o empresa; a lo que nos oponemos es a la competencia desleal, o sea que queremos que se les exija todo lo que se nos exige a nosotros, lo hagan como particulares o como agencia”.
El oficialismo
Para el concejal Carlos De Falco, del oficialismo, “esta actividad se encuentra entre las que más trabajo generan en la ciudad y tenemos que cuidarla”.
De falco reconoció que “la posibilidad de que comience a operar aquí una aplicación como Uber genera preocupación”.
“En un foro reciente entre abogados laboralistas coincidimos en que estas modalidades entrañan un alto grado de precarización laboral. Por otra parte, se puede hablar de inconstitucionalidad en este sistema de aplicaciones, porque la Constitución delega en los estados provinciales y municipales la prestación del servicio público de transporte de pasajeros... Habría que sumar más connotaciones negativas, como que se trata de empresas no tributan en la ciudad, pero utilizan nuestras calles, entre muchas otras... Estamos preocupados y ocupados”, añadió.
La oposición
Su par de la oposición, Nora Landart, rescató algunos datos que se barajaron el encuentro: existen 430 licencias otorgadas, lo que representa que unos 400 taxis están recorriendo las calles cada día (suponiendo que unos 40 permanezcan en reparación o detenidos por otros motivos), con unas 600 personas conduciendo. “Entonces -apuntó la edil- estamos hablando de un sector con el que tenemos que trabajar para buscar las respuestas que sean necesarias”.
Como su par De falco, Landart señaló que “la legislación vigente debe ser cumplida por todos los que pretendan funcionar dentro del sistema”.
En ese punto, ambos aludieron a los requisitos que debe cumplir un taxista. Por citar algunos:
-Estar inscripto
-Pagar la chapa
-Tener carné profesional que implica un examen más riguroso
-Aprobar el examen psicofísico...
Y hasta las multas son más altas para ellos que para el común de los conductores.
Los taxistas
Al finalizar la reunión, Vidal dijo a un periodista de este medio que “el tema fue muy bien comprendido por los representantes de los tres bloques”.
“Se mostraron de acuerdo en que la competencia no puede ser desleal y están en contra de la ilegalidad. Van a tratar de revisar la ordenanza por si hay que modificar algunos artículos y quedamos en contacto”, añadió.
Al ser consultado acerca de dónde surge el dato de las más de dos mil personas que ya se anotaron desde Villa María para prestar servicios a Uber con sus vehículos, el sindicalista dijo que “están disponibles y son los mismos representantes de la aplicación en Córdoba los que van dejando trascender ese interés de la gente, que lamentablemente es mucha dada la situación que se está viviendo en el país”.
“Es gente que en la necesidad se presta a trabajar inclusive para alguien a quien no va a conocer en su vida, sin cobertura alguna, arriesgándolo todo...”, concluyó.
El único momento que podría considerarse “algo tenso” en la reunión de ayer en la Casona de Pereira y Domínguez fue cuando la concejal Landart preguntó cuántos afiliados tenía el Sindicato de Peones de Taxis y si desde la entidad se ejercían controles para intentar detectar si existe trabajo en negro en el sector, sobre todo en el turno noche.
La respuesta del dirigente sindical fue, en cierto modo, lacónica. Vidal negó de plano que existan trabajadores que estén siendo explotados o que desarrollen su actividad al margen de lo que establecen los convenios colectivos de trabajo.
