Día Provincial de la Adopción - Entrevista a Rodrigo Aguiar Alessio
“Tenemos una ley muy buena, el problema son los jueces”
En el Día Provincial de la Adopción, entrevistamos a Rodrigo, un joven que fue integrado a una familia cuando apenas tenía dos meses. Quiere dar testimonio de que es posible adoptar a niños y adolescentesRodrigo Aguiar Alessio es el único miembro del grupo “Adoptar Villa María” que se sumó en carácter de hijo adoptivo.
“Estuve mucho tiempo pensando antes de ingresar, porque sabía que en este camino tenía que hablar de mi historia y eso era una decisión difícil. Pero hoy, cuando hablo con muchos padres interesados en adoptar que me dicen que después de escucharme, se animan a adoptar a chicos más grandes, siento una gran felicidad, siento que estoy devolviendo algo de lo que la vida me dio”, dijo.
Rodrigo nació hace 25 años en Misiones y estuvo dos meses en el hospital, hasta que su mamá biológica lo dejó. “Antes era más común que se compraran los chicos. Yo me salvé de eso gracias a Dios y a los médicos del hospital y pude ser elegido por una familia en Villa María”, relató.
Llegó a una casa donde ya había un hermano de diez años, hijo biológico de sus padres y luego, solo cinco meses después, los padres adoptaron a otro niño. “Mi mamá dice siempre que es como si criara mellizos”, bromea.
Accedió a la nota con El Diario porque está convencido de que hay que hablar del tema, para derribar mitos y miedos en torno a la adopción.
“Yo estoy en el grupo con la familia villamariense que adoptó a cinco hermanitos jujeños, algunos adolescentes, y veo que es posible. Tengo un ahijado que fue adoptado por otra familia del grupo y compruebo que es posible. Hay que trabajar para que las historias diferentes se vayan amalgamando. Con el tiempo, terminás notando que hasta te parecés físicamente a tus padres o hermanos, sin tener vínculos biológicos”, expresó.
El Día de la Adopción
En Córdoba se estableció el 15 de septiembre como el Día Provincial de la Adopción. En Villa María, el año fue aprobada una ordenanza que adhirió al proyecto. “Fue fijada la fecha porque el Congreso aprobó la primera ley de adopción un 15 de septiembre de 1948”, informó.
“Esa ley fue derogada y se modificó en diversas etapas. La última modificación fue con la aprobación del nuevo Código Civil”, expresó.
“Podemos decir que el país tiene una ley de adopción muy buena, pero seguro que todos se preguntarán si es tan buena, por qué sigue siendo tan difícil adoptar. El problema pasa por los jueces, que no respetan los tiempos. Pareciera que no nos ven como niños, como personas, sino como números. Tratamos de hacerles ver a los jueces que el tiempo pasa y nosotros crecemos. Y la mayoría de los adoptantes quieren bebés, por lo que ese tiempo hace que se quiten oportunidades de tener una familia”, dijo.
Hoy por hoy, hay más de 800 inscriptos en el registro de adoptantes, que tienen que pasar por una serie de evaluaciones para que les den el “apto”.
“Para cubrir toda la Provincia hay cuatro evaluadores y solo están en Córdoba capital. Eso complica mucho y les da desventaja a los interesados en adoptar de esta provincia, porque para poder participar de las convocatorias públicas en otras provincias, necesitan estar evaluados”, dijo.
“Lamentablemente, la Justicia hace agua en la parte operativa, en la cuestión práctica. No es un problema de la ley”, indicó.
“Por ese motivo, este año estuvimos reunidos con el ministro de Justicia y con el director de la Senaf. Nos habló de que hay muchos jóvenes con discapacidad esperando una familia”, expresó.
“Desde que no está más la posibilidad de hacer una entrega directa, se redujo la cantidad de bebés para adoptar”.
Aclaró que no está a favor ni en contra de esa disposición, sino que describe los efectos que tuvo en la realidad.
“Por otra parte, creo que fue bueno para darle igualdad a los padres que están en la lista y para no provocar tanto desarraigo, porque las distancias largas hace que sea más difícil encontrar tus orígenes cuando llega el momento que los querés buscar”, expresó.
Procesos
Las etapas de la vida marcan a fuego la cuestión de identidad. Rodrigo no duda en expresar los procesos que vivió a lo largo de su historia. “Cuando sos chico, tenés que saber sobreponerte, sobre todo en la escuela, donde muchas veces te discriminan. En la adolescencia, cuando te preguntás hacia dónde vas y qué querés de tu vida, aparece la necesidad de saber tu identidad y ahora, ya en la juventud, se va aclarando todo. Me ayudó mucho ser parte de éste grupo y ayudar a otros chicos a encontrar familia. Eso de alguna manera, empieza acerrar un círculo de tu historia”. También le permitió “leer” las historias desde otras perspectivas.
Es tan fuerte la pulsión de ayudar a los demás, que en éste camino Rodrigo fue descubriendo su vocación. Después de probar con estudios universitario en Diseño, de intentar fortalecer la vocación religiosa, entendió que lo que él quiere ser y hacer es ayudar a encontrarse a niños y jóvenes sin familia, con padres interesados en adoptar. Por eso, el año próximo empezará la carrera de Abogacía, para estar ahí, en el punto débil del sistema y así poder cambiar las historias.
