El justicialismo plantó seis árboles por los 20 años en el poder
Acercamiento, elogios mutuos y reivindicación
Gill, Accastello y Bedano confluyeron en el Parque de la Vida. Distancia al comienzo, afecto al finalLos tres intendentes que protagonizaron las dos décadas que lleva gobernando el justicialismo en la ciudad plantaron, junto a niños del club de lectura “Me acerco a la magia de los libros” de la Unidad Básica de barrio Las Playas, seis árboles nativos en el Parque de la Vida, ayer a la mañana.
Fue una actividad impulsada desde el riñón del accastellismo, al que aceptaron sumarse el actual intendente Martín Gill y la presidenta de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano, quien condujo la localidad entre 2003 y 2007.
Comenzó pasadas las 11, fue bastante breve, empezó con distancia entre los tres referentes y terminó con elogios mutuos y algunos abrazos o gestos de afecto. El Diario fue el único medio que cubrió el hecho.
Sobre el final, Bedano dijo que ese espacio era “un hito” de estos 20 años, y ponderó al arte y a la cultura por encima del asfalto u otras obras.
Le siguió Eduardo Accastello: “Creo que pudimos hacer un aporte fundamental en la vida de la comunidad. Se puede continuar proyectando. La ciudadanía tiene voluntad de ser protagonista de la transformación”.
Siguiendo las palabras de la exintendenta, caratuló de “insignia” lo desarrollado en el predio ferrourbanístico. “Acá empezamos con el Subnivel, en un momento muy crítico del país como es ahora. Con el aporte de la gente se logró levantar la ciudad”, declaró.
“Siempre nos interesaron los niños, los jóvenes, la calidad de vida”, agregó, mencionando al Parlamento Infantil. “A Martín le toca avanzar en otros proyectos”, añadió.
A su turno, Gill evaluó que “Villa María se animó a cambiar”, trayendo a colación una nota de opinión que había publicado precisamente en este matutino en los primeros meses del proyecto político, a comienzos de la década de 2000.
“Después de mucho tiempo decidimos iniciar un proceso de transformación”, recalcó y estimó que más allá de encuentros y desencuentros estuvo “la capacidad de no abandonar el espíritu de transformación”, una frase que sonó a menguar la distancia existente entre el gillismo y el accastellismo.
El mandatario sostuvo que la localidad “no solo cambió en lo urbano, que ha sido impactante, sino que cambió la gente”.
“Mirábamos a una ciudad postergada. Era una ciudad chata”, aseveró.
Agregó que la ciudadanía “siente orgullo” de Villa María, la que es “parte de una construcción colectiva”.
Por eso, recalcó que es significativo lo que se hizo ayer, “plantando vida”.
En el tramo más llamativo de su alocución, agradeció a Accastello “por todo lo que significó en este proceso” y ponderó que “tuvo la capacidad de convocar a un grupo para que se llevara adelante el proceso de transformación”. Y agradeció a Bedano, diciendo que gobernó “también en un momento difícil”.
Luego miró hacia el partido, al decir que se pasó “de un peronismo que se preparaba para perder, a un peronismo con vocación de ganar, pero no ganar por ganar, sino para transformarle la vida a la gente”.
“Ni un solo año la ciudad fue para atrás”, remarcó, apuntando que en estas dos décadas el contexto fue como un electrocardiograma, por los altibajos, “con mucho apoyo, pero también con muchas dificultades”.
Cerró haciendo foco en el escenario elegido ayer, el que “era un lugar abandonado, que dividía a la localidad” y en donde hoy está “la biblioteca más linda del país”.
Finalmente, el legislador provincial José Escamilla propuso que ese punto del parque sea denominado Paseo de Intendentes y que se sigan plantando especies.
Asistieron, entre otros, Héctor Muñoz, Verónica Vivó, Mónica Lazos, Verónica Navarro, Carlos De Falco, Liliana Abraham, Jorge Barrera, Marcelo Fita, Daniel López, Sebastián Capurro, Daniel Massara y Celeste Curetti.
