Declaraciones de portavoces de la aplicación activaron las alarmas
Taxistas en alerta ante posible llegada de Uber a la ciudad
El polémico desembarco de la aplicación en la ciudad de Córdoba y la declarada intención de replicarlo “en el interior provincial” hizo que trabajadores del volante de Villa María alzaran la guardiaLa ordenanza 12.859 que rige en Córdoba capital no habilita ese servicio privado de transporte de pasajeros (que se contactan mediante una aplicación con quien será su chofer y pactan con él una tarifa para el recorrido a realizar). Pero Uber ya registró en Córdoba a unos 28.400 choferes y a 141 mil clientes... y funciona de hecho, más allá de la fuerte protesta de los taxistas y de la declarada intención del intendente Ramón Mestre de aplicar multas de hasta 70 mil pesos a los prestatarios.
Es más, la compañía multinacional publica en las redes los requisitos para ser “socio-conductor de Uber en Córdoba”, bajo atractivas ofertas: “Genera ganancias desde el primer viaje. Conduce tu auto y sé tu propio jefe. Obtén aprobación rápida. Gana en tu tiempo libre. Flexibilidad de horarios. Ganancias adicionales...”.
Fabián Estarás, representante en Villa María de la Federación Nacional de Conductores de Taxis, indicó ayer que “están procediendo de la misma forma que lo hicieron en Buenos Aires, con prepotencia; con la metodología del hecho consumado y no lo podemos permitir”.
“La representante de Uber en Córdoba no tuvo empacho en salir a los medios a evaluar positivamente el desembarco en Córdoba. Y fue más lejos al anunciar sus proyectos para las ciudades más importantes del interior provincial. Entonces, vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para parar esta competencia desleal, porque los ingresos de unas 2.000 personas y sus familias, que dependen directa o indirectamente del servicio, se verían afectados”, afirmó Estarás.
El sindicalista señaló que “en conversaciones informales con funcionarios del área de Tránsito de la Municipalidad y con algunos concejales, la cuestión ya se venía charlando con anterioridad al desembarco de Uber en Córdoba”.
Y sostuvo que “ahora resulta imperioso ponerse a trabajar para frenar algo que puede convertirse en perjudicial para todos”.
“Competencia desleal”
Aclaró luego que “lo desleal surge de que el precio pactado entre el cliente y el conductor es menor que el establecido por nuestra tarifa, cuando a ese chofer no se le exigen autos nuevos como a nosotros, ni pagar los impuestos que pagamos nosotros, los choferes o las agencias, que en esto tenemos que estar todos juntos”.
“Acá tenemos unos cien conductores de taxis que no están en las agencias. Son los que llamamos taxis libres, que tal vez sí podrían tener una aplicación villamariense, para seguir tributando en la ciudad y con los mismos precios que los demás, porque acá este sistema de transporte de pasajeros es público, por lo que la tarifa se fija por acuerdo, en el Consejo Deliberante”, concluyó.
