Feminización de la precarización en la Municipalidad

Las mujeres son las que trabajan en peores condiciones y ganan menos

La UTEM realizó un relevamiento de trabajadores municipales detectando, al menos, a 400 facturantes. Se multiplican más los que tienen esta relación laboral muy precarizada, en áreas donde la mayoría son mujeres
miércoles, 11 de septiembre de 2019 · 11:30

A raíz de la publicación en El Diario de la cantidad de empleados de planta y contratados en la Municipalidad, UTEM, uno de los gremios de trabajadores municipales, comenzó a relevar la cantidad de facturantes, que son los empleados más precarizados porque no tienen licencia, vacaciones, aguinaldo ni carrera municipal.

El informe de UTEM sacó a la luz un dato llamativo: no hay un solo trabajador facturante en el Corralón, donde la mayoría son hombres, mientras que en áreas “feminizadas”  sobran los casos de facturantes.

Es un fenómeno que el gremio que lidera Jesús Chirino denominó “feminización de la precarización”.

 

Para UTEM es “fraude”

“De parte del municipio se comete fraude laboral, pues miente la relación que mantiene con ese trabajador que cumple horario y tareas como cualquier otro que pertenece a la planta permanente”, indicaron en el informe.

La publicación pasada estableció que hay 512 trabajadores municipales, de los cuales 330 son contratados y el resto de planta permanente; mientras que los funcionarios son 131.

 Ante la falta de cifras oficiales detalladas de los facturantes, la UTEM hizo una estimación concluyendo que la cantidad de facturantes es mayor que la de contratados. “Estamos hablando de unas 400 personas que trabajan bajo una relación laboral precaria como es la facturación”, indicaron desde el gremio.

En el informe, realizado tras el relevamiento, concluyen con estas cifras:

Planta permanente: 182.

Contratados: 330.

Facturantes: 400.

Total: 912.

Funcionarios: 131.

Total de sueldos que paga el municipio: 1.043.

Total de precarizados: 730.

Si bien reconocen que la cifra es estimativa, surge de un relevamiento en casi todas las áreas municipales.

“Un fenómeno que se observa en la relación que establece el municipio de Villa María con sus trabajadores es la falta de paridad de género y la feminización de la precarización”, indicaron en el estudio.

“No solo se observa disparidad entre los adicionales que se pagan, en general, a varones con respecto a mujeres, sino que también existen áreas de trabajo feminizadas y otras masculinizadas”, agregan, insistiendo en que además de las condiciones de trabajo más precarias, las mujeres cobran menos.

¿Dónde hay objetivamente más mujeres que varones? En salud y educación.

Aquí van algunos ejemplos reseñados por UTEM tras el relevamiento.

 

Salud

Del total del personal del CAPS Nicolás Avellaneda (17), hay un solo varón que, como corresponde, tiene una relación laboral estable en el municipio. El 68,75% de las mujeres están precarizadas y la mayoría de ellas son facturantes. Esto no es como corresponde.

En el del barrio Los Olmos se desempeñan 10 mujeres y el 80% están precarizadas.

En el CAPS San Justo hay ocho trabajadores y uno solo es varón. El 75% está precarizado.

En el CAPS de La Calera de 11 trabajadores hay 10 mujeres y un varón. Más del 80% está precarizado.

Lo mismo ocurre en el Consultorio Inclusivo, que tiene el 83% contratados o facturantes.

El caso más emblemático que reseña el informe es el del Hogar de Ancianos, donde hay siete enfermeros, de los cuales seis son mujeres. “Todo este personal es facturante y cobra $16.650 mensuales. De su sueldo deben pagar monotributo, obra social, jubilación. No poseen cobertura de ART y trabajan ocho horas por jornada. Cumplen tareas en turnos rotativos sin cobrar adicional por turno rotativo y les otorgan 8 francos al mes, sin percibir ninguna remuneración por trabajar en feriado. Además, cuando están de guardia trabaja una enfermera por turno”, indican, destacando que hay 80 personas alojadas en el hogar, de las cuales 20 están postradas.

Frente a esos datos, solicitan formalmente “implementación de políticas de paridad de género” y también “un aumento de sueldo de emergencia ante la terrible situación económica y los bajos sueldos que cobramos”. “Y, por supuesto, el pase a planta para poner fin a la precarización”, concluyeron.

33%
Satisfacción
0%
Esperanza
66%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia