El municipio villamariense colocó la faja de clausura, pero la feria funcionó como estaba previsto
Clausuraron La Saladita, que abrió igual en base a un permiso de Las Mojarras
El organizador sostuvo que tuvo el permiso del juez de Paz de Las Mojarras el 23 de julio pasado. Aseguró que buscó ese aval porque en el municipio les habían informado que el predio no estaba en su jurisdicciónEscribe: Diego Bengoa
DE NUESTRA REDACCION
La Municipalidad de Villa María clausuró La Saladita, pero la feria igual abrió y acaparó a mucha gente.
Pasadas las 9 de la mañana de ayer inspectores de la Subsecretaría de Inspección General, junto al asesor letrado del Gobierno, Eduardo Rodríguez (h), y otros miembros de esta cartera, concurrieron al predio de ruta 158 camino al Aeropuerto Regional Néstor Kirchner, en donde ya funciona la feria, “para solicitar a los responsables de La Saladita la habilitación correspondiente”.
Poco después, la comuna procedió a clausurar el espacio, que está ubicado en el kilómetro 151 de la ruta nacional 158, pasando el cruce con la autopista Córdoba-Rosario, en la primera curva camino a Las Mojarras. ¿El motivo? “No iniciaron trámite alguno ante el municipio, cuya competencia fue delegada por la Comunidad Regional San Martín”, argumentaron oficialmente. Tal explicación había brindado en la edición del viernes el asesor letrado Eduardo Rodríguez.
Desde el Ejecutivo señalaron que “una vez colocada la faja de clausura en el ingreso, se dio intervención a la Policía de la Provincia de Córdoba para que garantice el cumplimiento de la medida e impida el ingreso de personas al espacio”.
Todo quedó en una faja: el predio terminó abriendo al filo del mediodía y numerosas personas ingresaron para adquirir mercadería.
En las horas posteriores se acrecentó el flujo de asistentes. Hubo automóviles estacionados a la vera de la ruta en las dos orillas, tanto sobre el predio como en el frente. A tal fin se dispusieron varios conos naranjas y hubo personal de seguridad que hacía mermar la velocidad de quienes circulaban por la arteria.
En el portón de acceso hubo policías de la Provincia.
Leonardo Arias, organizador de la iniciativa, anticipó a El Diario que pagarán “las multas, se irá a la Justicia y se hará todo lo que sea necesario el día lunes (mañana), pero La Saladita continuará abierta”.
Argumentó su posición en el permiso otorgado por el juez de Paz de Las Mojarras, Jorge Ricardo. “Anterior a esta cuestión en la que la Comunidad Regional apareció dándole intervención a la Municipalidad de Villa María, nosotros ya teníamos la resolución del juez de Paz”, subrayó.
“Nadie puede legislar para atrás, siempre se lo hace hacia adelante. Tenemos grabaciones y si es necesario también mostraré filmaciones, en las que consta que oportunamente la Municipalidad nos informó que no era su jurisdicción para habilitar”, reveló. “Ellos reconocieron el límite del ejido municipal, pero ahora con los hechos consumados actúan de manera diferente”, agregó. Especificó que cuando decidieron instalarse en el predio lo primero que hicieron fue concurrir a la Municipalidad en busca de la autorización para funcionar, pero allí les dijeron que no era ámbito de su competencia. Por eso, según Arias, es que se dirigieron a Las Mojarras.
“Hicimos lo que corresponde: fuimos al juez de Paz, que era la autoridad que podía intervenir. Posterior a todo esto, el municipio villamariense fue a la Comunidad Regional”, sostuvo Arias. “Si nosotros mostramos una habilitación anterior -otorgada el 23 de julio- previo a todas las actuaciones efectuadas por ellos, tienen que respetarlo”, enfatizó. Apuntó que justamente por contar con aquel aval, es que decidieron hacer publicidad sobre su llegada a Villa María.
Por otro lado, indicó que contrataron al servicio de emergencias de Corpus, a una empresa de seguridad, a una de limpieza y se señalizó la ruta.
“Si se tiene en cuenta la ordenanza sobre ferias en Villa María, solo nos falta la superficie de 10 mil metros asfaltada, un despropósito”, declaró. “El resto de los requisitos están cumplidos. El mismo juez de Paz nos pidió un montón de cosas, que fueron presentadas como corresponde”, añadió.
El también dirigente sindical recalcó que atendieron a los funcionarios “como debe ser, mostrándoles todos los papeles”.
“La Policía está por si alguien comete algún delito. Lo demás podría ser en todo caso una contravención, penada con multas”, manifestó.
