Día del Abogado
Cuando dos miradas opuestas se encuentran y se enriquecen
“La negociación es una acción noble. Lograr que dos personas lleguen a un acuerdo, habiendo partido de ideas diferentes, es muy gratificante”Escribe María Teodora Perassi Silva
Hoy, 29 de agosto, se celebra el Día del Abogado en conmemoración del natalicio de Juan Bautista Alberdi (1810, en San Miguel de Tucumán), un rebelde sin lugar a dudas, con quien me siento totalmente identificada en ese aspecto.
Me gustaría contar que comencé a estudiar Abogacía como parte de un destino pendiente en mí. Desde chica me caractericé por discutir, persuadir y negociar. Con el tiempo esas acciones fueron más frecuentes y notables, llegando al punto de ser una necesidad en mi vida.
El defender mi lugar y el de los demás en este mundo, por intuición, ya que partí de la pregunta: si puedo defenderme, entonces ¿puedo defender a otro? La respuesta positiva fue la que me hizo estudiar Derecho. Y cuando surgió esta necesidad ya tenía una familia, Gaspar y Federica; una profesión y un trabajo estable en el Hospital de Villa María. Por supuesto que conté con la ayuda de muchas personas de mi entorno, que colaboraron para que cumpla mi sueño.
La discusión está vista como algo negativo. Sin embargo, para mí, es el momento en que dos miradas opuestas se encuentran y se enriquecen, sin necesidad de enfrentamientos, pero sí con la obligación de llegar a una síntesis, siempre que las dos ideas estén impregnadas de buena fe.
La persuasión es un arte. Sumada a la capacidad de argumentar, constituyen herramientas necesarias para convencer al otro y, si bien nacemos con esa habilidad, es imprescindible desarrollarla en nuestro ámbito profesional.
La negociación es una acción noble. Lograr que dos personas lleguen a un acuerdo, habiendo partido de ideas diferentes, es muy gratificante.
En definitiva, todas las acciones que describí me definen, tanto como la rebeldía, cosa que Alberdi -opositor a Rosas cuando éste tenía la suma del poder público y terminó en el exilio- entendía muy bien. Espero que no me pase lo mismo (je).
Me encantó un grafiti que vi una vez y decía “Ojalá que la rebeldía siempre nos bese en la boca”. Que así sea.
Un saludo a todos mis colegas.
