Los adolescentes viajan hoy a Buenos Aires y son los únicos de toda Córdoba

El equipo cordobés de la Copa Robótica compite con un robot que recoje pelotas

Está diseñado para limpiar, pero no lo puede hacer en mares, algo que plantea simbólicamente el desafío. Dedicaron muchas horas para generar un dispositivo que los lleva a presentarse con muchas expectativas
miércoles, 28 de agosto de 2019 · 10:36

Escribe Diego Bengoa
De nuestra Redacción

Mañana comenzará la Copa Robótica nacional en Buenos Aires y el conjunto que representará a la provincia participará con un robot diseñado para recoger pequeñas pelotas, con el fin de limpiar espacios.

Ayelén Vázquez, de Arroyo Algodón; Carolina Caón, de Pozo del Molle; Gustavo Sosa, de Villa Nueva; Simón Parruccia, de Villa María, y Tomás Godino, de Pozo del Molle, integran el equipo ATP del Club de Ciencias, el único que representará a Córdoba en esta instancia, en el marco del desafío First Global, impulsado por una organización internacional sin fines de lucro que se enfoca en expandir el interés por las cualidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática, por sus siglas en inglés).

El First Global Challenge busca incentivar a jóvenes a utilizar sus habilidades para abordar los problemas que afectan al planeta. El Mundial de este año se producirá en Dubai del 24 al 27 de octubre bajo la temática “Oportunidades del océano”, en el que se persigue colaborar en la tarea de limpiar el océano de residuos contaminantes.

Los chicos y chicas que van en nombre de toda Córdoba estuvieron ayer con el intendente Martín Gill. Tras esto, Tomás Godino, capitán del grupo, dio precisiones a El Diario, surgiendo muchas novedades respecto a la presentación que habían realizado el 2 de agosto pasado a la prensa en la sede de AERCA.

“Finalmente, el robot no es nada que ver a lo que se pensaba. Si bien en ese momento sabíamos hacia dónde queríamos ir, no quisimos hablar mucho de la estrategia a la que apuntábamos porque faltaba bastante y queríamos mantenerlo en reserva”, contó.

Ahora ya oficializaron su creación final, un robot que recolecta pelotas de poco tamaño como, por ejemplo, las de tenis, y que “está muy optimizado para recolectar de manera rápida e ir almacenándolas en un sistema de canaletas internas que tiene, para luego posicionarse cerca de lo que sería la barca de recolección, es decir el lugar de reposición”. Allí, “con un cañón que tiene formado por rodillos como los de sistemas de lanzamiento de pelotas para el fútbol, las va a lanzar al nivel más alto de la plataforma, que es donde más puntos se consiguen”.

Tomás aclaró que si bien el dispositivo “tiene la capacidad de ir empujando pelotas más grandes” y que además tienen pensado “un aditamento para ir levantándolas”, no es a lo que apuntan principalmente.

 

¿Se puede meter en el mar?

¿Limpiarán el mar? No. Por ejemplo, en el encuentro que comienza mañana y que se desarrollará hasta el sábado, “el entorno de juego es una alfombra de seis metros por siete metros”.

El entrevistado explicó que en la iniciativa se hace referencia al mar porque fue una manera “de poner en la mesa el tema de la contaminación de los océanos, para generar conciencia y para tenerlo en cuenta”, es decir, es algo simbólico. Ante una pregunta, dijo que el robot que generaron no podría meterse al mar.

Los adolescentes saldrán en la madrugada de hoy hacia Córdoba, para llegar cerca del mediodía a Buenos Aires. Los aguarda un jueves de “amistosos y rondas prácticas”, en el que aprovecharán “para dar los últimos retoques de calibración”, y ya el viernes y sábado se desarrollará la competencia propiamente dicha.

Habrá 24 equipos, representando a cada una de las 23 provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El chico reflejó a este diario que las expectativas con las que llegan “son muy altas”. “Hicimos un robot pensando en una estrategia que nos diera la mayor cantidad de puntos posibles. Logramos lo que desde un principio quisimos hacer”, confirmó.

El tiempo fue un factor condicionante, que superaron. “Estábamos jugados porque teníamos poco tiempo, pero le dedicamos muchas horas. Lo hicimos en siete fines de semana, diez horas por día los sábados y domingos, mientras que en algunos momentos libres de los días de semana afinábamos detalles”, precisó.

Indicó que el diseño “tuvo sus desafíos” por el hecho de ser “una competencia sin precedentes”.

“Lo diseñamos todo desde cero, basándonos en material de Internet y en guías que facilitó la empresa que fábrica las piezas”, apuntó ante preguntas.

La inversión fue otro tema. El kit y la inscripción costó 3 mil dólares, pero obtuvieron “una especie de beca de parte de los organizadores, por lo que no tuvimos que cubrirlo completamente”.

“Para el costo del robot nos dieron un préstamo y además nos brindaron el alojamiento. El mayor costo es el de entrenamiento y de agregados del viaje, pero tuvimos aportes del municipio, del Ministerio de Educación y de particulares que no sabemos quiénes son porque lo hicieron de manera anónima”, contó.

El conjunto surgió para este evento. Los chicos y chicas no se conocían. “Nuestro mentor fue Gustavo Cierra (coordinador del Club de Ciencias ATP), quien nos convocó”, dijo Tomás.

 

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