El panorama comercial de la ciudad en un contexto de fuerte crisis
Lo que más subsiste es el todo suelto, despensas y multirubros
Lo dijo Valeria Suárez, de Habilitaciones Unicas del municipio. Dijo que en el centro los alquileres van desde los 15 mil pesos hasta montos de más de tres cifras“Tenemos comercios que desde hace muchos años están en la Peatonal. En un momento se produjo un aprovechamiento de los dueños de los inmuebles y se elevaron los precios de los alquileres, por lo que hasta las primeras marcas tuvieron que buscar una segunda opción”, señaló Valeria Suárez, la subsecretaria de Habilitaciones Unicas de la Municipalidad, al ser consultada por El Diario sobre la situación comercial de Villa María.
En el marco de la charla con este matutino, se le habló sobre los planteos que comenzaron a realizar comerciantes de la Peatonal, que quieren que se abra la calle para que repunten sus ventas, demanda que -cabe aclarar- no le corresponde atender a su área.
En ese sentido, Suárez mencionó la importancia de la incidencia de los costos de alquilar en esa zona. Incluso, apuntó que “ha ocurrido que algunos se trasladaran unas cuadras, y el alquiler bajara considerablemente”.
“Hay que pedirle al dueño del inmueble que también colabore con la situación. Hay algunas personas que tienen muchos locales, si en vez de acompañarnos todos para el mismo lado, cada uno tira solo pensando en sí mismo, se complejiza mucho”, opinó.
“Hay locales que no desaparecieron sino que se trasladaron. Hay un replanteo de muchos de los que están en el centro”, contexualizó la funcionaria.
Y ante una pregunta, dijo que conoce que los alquileres en zona céntrica van desde los 15 mil pesos hasta montos de más de tres cifras.
“Yo me pregunto a veces cuántas remeras tiene que vender un negocio para pagar 25 mil pesos de alquiler por un lugar muy chiquito”, expresó.
Lo contrario se da en los barrios, en donde la mayoría no alquila. “A fuerza de sacrificio modifican su casa o construyen el local y lo sostienen y el barrio acompaña”, comentó.
Ante la pregunta, estimó que “más del 70%” de los comerciantes de barrios “son propietarios o están alquilando la propiedad y en el mismo lugar donde viven hacen una actividad comercial”. Aclaró que esto se da en el interior de las barriadas, no en arterias principales como Colón y Sarmiento, en donde hay mucho alquiler.
En cuanto a los rubros más prósperos del presente, explicó que “subsiste el todo suelto, la despensa, el multirubro”.
“Hay una variación muy grande con la venta de ropa, accesorios, regalería, está mutando mucho. Hay también un nivel importante de venta informal, que no podemos controlar”, añadió.
Brecha
Hace dos semanas, este diario publicó que en el primer semestre del año abrieron, en promedio, 35 comercios por mes y cerraron 27. Lo que se observó es que, más allá de ese dato, hay una brecha importante entre los expedientes iniciados y las habilitaciones concretadas finalmente.
“Mucha gente inicia el trámite con todo completo, entonces uno inspecciona y habilita ahí nomás, pero muchos otros, con mucho sacrificio comienzan el trámite y van cumplimentando a medida que la situación les permite presentar los informes”, explicó Suárez ayer.
Advirtió que hay rubros en donde esto puede permitirse, pero otros en los que no. “En lo que es espectáculos públicos si no se cumplimenta previamente, se inspecciona y se habilita, no pueden abrir. Lo mismo con geriátricos y guarderías”, explicó. “En el resto de los rubros fluctúa mucho. En una despensa, un quiosco, un negocio de barrio, muchos vienen y plantean que es lo único que tienen para poder subsistir, entonces se los acompaña en el proceso de permitir plazos. En esos tiempos que vamos transitando en el expediente, muchos pueden finalizar la habilitación y otros desisten de continuar”, describió.
Precisamente sobre los cierres, recalcó que los dueños “deberían avisar de manera inmediata para cancelar la generación de deuda”, pero muchas veces esto no ocurre.
