El director de Ambiente de la Municipalidad advirtió sobre la falta de conciencia verde
“Estamos en una dirección que nos va a llevar a un problema grave”
Ya rige la época en que está prohibida la poda. Germán Tissera habló del alto déficit de arbolado en veredas, de las muchas infracciones que se detectan y del daño ambiental que se ha generadoHay un gran déficit de arbolado en la ciudad, en un contexto ambiental crítico que requiere precisamente de un cambio de conducta.
El geólogo Germán Tissera, director de Ambiente de la Municipalidad de Villa María, trazó un panorama del presente local al ser entrevistado por El Diario a colación del inicio del período en el que ya no está permitida la poda.
“Hemos empezado a ver que con la variación de la temperatura, con la presencia de algunos días cálidos, empezaron a registrarse cambios en el metabolismo de las plantas y consideramos que ya es inapropiada la poda”, indicó el funcionario.
Agregó que ahora arranca una etapa en el que las especies “entran en riesgo por las bacterias o virus que pueden afectarlas”, por lo que desde el área “se evalúa el arbolado para determinar los momentos justos” para intervenir.
Por eso ya rige la prohibición de podar, con la excepción de cuando “hay que hacer un despeje o un acceso a la vía pública”.
Qué pasó hasta ahora
Tissera reveló que se produjeron “muchas” infracciones durante la época en que la poda estuvo permitida.
“Hemos tenido bastantes casos, sobre todo en lugares donde se hizo el pedido para poder podar, acudimos a inspeccionar, rechazamos la posibilidad, pero los particulares desoyeron la medida y avanzaron igual”, declaró.
También hubo extracciones e “inconvenientes con empresas de cableado porque no acataron en forma correcta nuestro pedido”.
Qué plantar
Respecto a las especies recomendadas para colocar, el funcionario mencionó las nativas, pero apuntó que además existe un listado en base a los tamaños de las veredas.
“Cuando se acercan los vecinos y nos cuentan sus proyectos, o bien van al área de Obras Privadas con la propuesta de ampliación de casa, les mostramos una lista de árboles en los que se tiene en cuenta el tamaño de la vereda”, especificó.
Sugirió que se planten nativas, como pezuña de vaca o lapachos, “porque se adaptan mucho mejor a esta zona climática, y aparte son los que brindan verdaderos servicios ambientales, a diferencia de una palmera, que es una especie foránea que no brinda un servicio para lo que hoy necesitamos”.
Ante preguntas de este matutino, dijo que “estamos en una zona que es distrito del algarrobo, sector del espinal, y tenemos árboles que no son de esta área, por lo que alteramos el microclima de la región”.
Esto, más allá de los servicios comunes que brindan los nativos, “como purificación del aire, retención de partículas, el movimiento del agua y la aireación del suelo y especies que viven en el primer manto del suelo, la materia orgánica, es decir innumerables beneficios”.
“Frente al aumento de temperatura del planeta, generan la disminución del consumo de energía en los veranos e inviernos por la fronda de los árboles”, recalcó.
Admitió que hay muchos inconvenientes que conspiran contra lo ideal. “Muchos vecinos vienen con muchos problemas de infraestructura porque son obsoletas, con existencia de cañerías de fibrocemento antiguas que ya están fracturadas por el tiempo y, por su sistema radicular, el árbol busca ese tipo de fisuras porque ahí está el agua, ya que le hemos tapado la superficie con mosaico de vereda y generalmente con cazuelas pequeñas”.
Ante esto, indicó que “se trabaja mucho con el área Obras Privadas para que se permitan hacer paños verdes donde hay árboles de gran tamaño”.
“No todos los vecinos entienden la necesidad del bien común, no entienden que el monte ya es urbano, que hacemos cuatro kilómetros fuera de la ciudad y nos encontramos con un cambio de uso de suelo radical, en el que donde era monte hoy es campo de sembradero de soja o de la legumbre de época. Es un sistema muy complejo, tenemos problemas de retención de agua, de escurrimiento superficiales”, describió. En este marco, destacó que “se está incendiando el pulmón del mundo (por el Amazonas) y estamos sacando el árbol de la vereda, estamos yendo en una dirección que nos va a llevar a un problema grave de la humanidad”.
En el Belgrano hay un 60% menos de árboles
La especie que más se encuentra en la ciudad según el censo de arbolado que se está practicando es el fresno americano, indicó Tissera. “Es foránea, pero las diferentes gestiones vieron que se desarrollaba bien, con un crecimiento relativamente rápido y analizaron que corrigiéndolo puede tener un buen aporte”, explicó.
No obstante, aclaró que “es una cuestión que va cambiando con el tiempo, porque se van viendo beneficios de otros árboles, otros cuestionamientos, por eso ese trabajo que está haciendo la universidad con el municipio apunta a saber qué tenemos, conocer el estado vegetativo de salud de cada árbol y a definir hacia dónde apuntamos la renovación, ya sea por el déficit o porque está tan mal podado que tiene muchas enfermedades, dañado el tronco, apolillado y millones de problemas”.
Ante consultas de este matutino, dijo que por el Google Street View (prestación que brinda panorámicas) observaron imágenes de 2013 y 2014 en las que, cazuelas vacías actualmente, ya lo estaban en ese momento. “Es decir, se lleva 6 años sin colocar un árbol. El vecino es muy reacio a volver a ponerlo, no sé si por ostentación de su fachada, por no querer barrer la vereda, porque se tapan los desagües”, evaluó. “Hay barrios como el Belgrano con un 60% menos de árboles”, precisó.
Por otra parte, Tissera dijo que las quejas por arbolado urbano son el principal reclamo en el área. Hay entre cuatro y cinco planteos diarios por este motivo.
