Cuando se sintió que las enfermedades estaban bajo control, hubo un relajamiento social inconsciente, que fue contraproducente

El SIDA y la sífilis encienden luces que invitan a la precaución

Una serie de datos recolectados en los últimos años, en los últimos meses y en la última semana, llevaron a El Diario a realizar una serie de consultas. De todo ello se desprende la necesidad de redoblar el esfuerzo en la concientización
viernes, 2 de agosto de 2019 · 11:30

Escribe Sergio Vaudagnotto DE NUESTRA REDACCION

Dato número uno: a finales de 2017, el responsable del Programa de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual en Córdoba, Diosnel Bouchet, visitó Villa María para participar en unas jornadas de  capacitación en su campo específico y confió a El Diario que “al principio, Córdoba capital era la región predominante en número de casos, le seguía Río Cuarto y después Carlos Paz, y más atrás el Departamento de San Martín, pero con el correr del tiempo se vio un aumento ostensible en la población de mujeres, justamente en Departamento de San Martín, en particular en Villa María, que comenzó a crecer y superó a los demás departamentos, inclusive al Departamento Capital”.

Diosnel indicó entonces que esa circunstancia hablaba bien de los facultativos de la ciudad. “El agente local es muy serio, porque informa de cada caso” (a la autoridad provincial).

Al mismo tiempo, destacó que “disponer de mayor información pone en mejor situación al departamento a la hora de actuar”.

Dato número dos: en 2018, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación dio a conocer un informe que reveló que la tasa de casos de sífilis reportados en varones y mujeres jóvenes y adultos se triplicó entre 2013 y 2017 pasando de 11,7 a 35,2 por 100 mil habitantes.

Dato número 3: en el mismo 2018 el Ministerio de Salud de la provincia repartió en centros de salud 3.500.000 condones para ser entregados gratuitamente (en el momento que hubo restricción en la partida aportada por el Estado nacional, el Gobierno de Córdoba cubrió el faltante para que hubiera disponibilidad).

Dato número 4: en marzo de este año 2019 el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba advirtió que se venden cada vez menos preservativos, debido al aumento del precio.

Dato número 5: el mes pasado se dio a conocer que de las más de 12.700 personas que accedieron a test rápidos de VIH en Córdoba, dentro del Programa Circuito de Laboratorio, solamente el 30% dijo que usa “siempre” el profiláctico (si se suma a los que “nunca” los usan con los que solo lo usan “a veces”, alcanzan el 70% de los entrevistados).

Dato número 6: la semana pasada, los doctores Analía Stadelman y Guillermo Nardi, dijeron en la columna habitual que tienen en una radio local que se advierte un aumento en el número de pacientes con sífilis y HIV en centros de salud. “Existen casos en los que la enfermedad se detecta en los exámenes que están incluidos en controles a mujeres embarazadas”, manifestaron.

Diosnel Bouchet, del Programa de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual, en una foto de archivo de El Diario, tomada en oportunidad de su visita a la ciudad en noviembre de 2017

Voces

Hasta aquí, media docena de indicadores que apuntan en un mismo sentido y nos llevaron a realizar algunas consultas.

La secretaria de  Prevención y Promoción de la Salud de la Provincia de Córdoba, Analía Cudolá, dijo ayer a El Diario que “se trata de una situación que excede los límites de la provincia, a la que venimos haciendo frente con líneas de trabajo que van dando sus resultados”.

“Una de estas directrices es la que nos lleva a ir en busca de los posibles infectados, ir a detectarlos en lugares no convencionales. Y la gente se presta a esos testeos, de los que surgen datos como ese que habla de la falta de hábito en el uso del preservativo; lo hicimos hasta en el clásico Talleres-Belgrano”, comentó la funcionaria, para añadir que “a los resultados de los análisis los teníamos en 20 minutos”, comentó.

La doctora Cudolá explicó además que “al problema hay que reconocerlo y abordarlo, como se hace mediante el Circuito de Laboratorio y otros dispositivos que son únicos en el país, como la Sala de Situación, donde los diferentes actores intercambian información y siguen de cerca el tema”.

“Y los resultados se van dando, sobre todo en un segmento que nos preocupaba sobremanera, como es la transmisión materno infantil, donde la sífilis bajó de 7,7 por 1.000 en 2017, a 2,8 por 1.000 en 2018”, apuntó.

El bioquímico Pablo Gornitz, en tanto, sostuvo que “el problema existe, es un evitable y tratable”, al tiempo que consideró que “también puede ser que haya más casos porque en los últimos tiempos se piden más estos estudios”.

“Los resultados de los análisis tardan un día para el caso de la sífilis y un día también para el caso del HIV, aunque si este último tiene una reacción positiva, hay que realizar un estudio confirmatorio, que demanda más tiempo”, explicó.

“Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es sobre el período de ventana, es decir, el tiempo que debe pasar desde que se contrae la infección hasta que puede ser diagnosticada, y la respuesta es: un mes, con más-menos dos semanas, para los laboratorios automatizados, de cuarta generación; y puede llevar algo más de tiempo, pero no más de dos meses, en los demás”,  confió.

El profesional afirmó que lo importante es transmitirle a la gente “que se cuide, que cuide su vida y que de esa manera cuida también la vida de la población en general”.

 

Confidencialidad

Un dato que puede alentar a la realización del análisis correspondiente, es que los centros informan los resultados en clave, codificados: solamente llevan el sexo del paciente, sus iniciales y la fecha de su nacimiento.

Ya se ha dicho que estas enfermedades se pueden evitar con una práctica tan simple como el uso del preservativo al momento de un encuentro sexual. Esta barrera de protección para la salud personal es de acceso fácil y gratuito en los hospitales y otros centros estatales de salud.

 

Confusión

De cualquier manera, a decir de Gornitz, existe una suerte de confusión que debe ser aclarada: “la anticoncepción no es lo mismo que poner una barrera a la enfermedad de transmisión sexual”.

“Todavía se puede escuchar en mujeres la frase `no lo uso porque me cuido con pastillas anticonceptivas´. Se cuida del embarazo, pero no del HIV o de la sífilis...”, acotó.

Al conocerse el mes pasado los resultados del citado “Circuito de Laboratorio”, de los que surgió el pobrísimo porcentaje de la población cordobesa que usa el profiláctico, el referente del Programa de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual en Córdoba comentó que “uno de los principales temas es la accesibilidad de insumos”.

“Los preservativos son gratuitos y siempre hay disponibilidad pero se retiran de los centros de salud, están en las salas de espera y no tienen límite, pero muchas veces la gente no tiene tiempo para ir a retirarlos. Lo cierto es que la opción en la rutina es que la gente los compre. Sin embargo, el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba viene advirtiendo que venden cada vez menos a partir del aumento del precio. Una cajita de tres preservativos tiene un precio elevado y mucha gente no puede pagarlo”, detalló Bouchet, médico infectólogo que también se desempeña en el Hospital Rawson de la capital provincial.

Y agregó que la otra causante “es falta de previsión”, porque hay una tendencia a encuentros sexuales sin programación, sin estar en un contexto que proporciona una organización de pareja, entonces, en un encuentro de este tipo, en el que no hay tiempo para la prevención, tampoco se usa protección.

 

“Empoderarse...”

“Hay un tema con el varón latino que implica que la mujer se empodere para exigir el preservativo porque si va a esperar a que él se lo coloque por motu propio, va a ser lenta la cosa”, consideró Bouchet.

Y dijo: “Otra razón que puede explicar que la gente se haya relajado en el uso del preservativo es porque el VIH ya no genera el miedo que hace algunos años atrás”.

La medicina hizo un avance muy importante al lograr convertir el SIDA en una enfermedad crónica, ya no mortal. Al respecto, Gornitz remarcó que “el VIH se puede tratar y la sífilis se puede curar y el paciente seguir viviendo, y viviendo bien”.

Su colega, la referente del Laboratorio Central de la Provincia, Gabriela Barbás, miembro del equipo que conduce Cudolá, opinó  que “la reticencia de muchos al uso del preservativo es independiente del nivel de instrucción de las personas; es por ello que se plantea la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI)”.

“Hay que seguir trabajando en los colegios y en la comunidad en general para que la gente tenga la autonomía de poder elegir tener una vida íntegra y sana utilizando el preservativo”, manifestó Barbás en declaraciones a La Nueva Mañana, al conocerse los datos arrojados por la consulta a las 12.700 personas que accedieron a los test rápidos.

“Ahora, cuando la vida sexual es más larga, es importante también trabajar con las adultos de más de 50 años, para el uso adecuado del preservativo porque no tuvieron educación sexual integral. A su vez, los adolescentes son uno de los pilares para enfocar y trabajar. Nosotros desde Salud hacemos muchas actividades con Educación y Desarrollo Social para trabajar en un problema no solo cordobés, sino regional. Para nosotros lo importante es ver qué hacemos acá en Córdoba para combatir eso”, concluyó.

Del mismo modo que los datos que se han ido sumando en los últimos tiempos encienden luces que llaman a la precaución, las voces recogidas coinciden en resaltar la importancia de trabajar en materia de prevención, donde cobra especial importancia la difusión orientada a la toma de conciencia.

 

100%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia