ELECCIONES 2019 - PASO - Análisis
El pueblo habló por las urnas
Escribe: Nancy Musa
DE NUESTRA REDACCION
Hoy tenemos la encuesta más certera. La jornada fue tranquila y luego tuvo sus bemoles. El sistema contratado, que supuestamente haría más veloz el conteo, se cayó dando lugar a las más diversas especulaciones.
Sin conocerse ningún dato oficial, el presidente Mauricio Macri salió al ruedo a las 22.12 reconociendo que “habían hecho una mala elección”. Qué tan mala había sido la elección, a esa hora los argentinos no lo sabíamos.
A esa altura, el único que festejó fue Horacio Rodríguez Larreta, a medias. Porque si no supera el 50% tendrá balotaje.
El presidente, en su breve discurso, “mandó a dormir a todos” y no dio explicación sobre la ausencia de resultados. A esa hora, puso el pecho Elisa Carrió diciendo que “no le importaba agosto”. Ya se veía venir que la derrota era contundente.
Luego de esas declaraciones llegaron las primeras informaciones del escrutinio, de tremendo impacto para la alianza oficial. Macri habló con los medios, se negó a escuchar y volvió a insistir en el Mercado. Volvió a insistir en que “este es el camino” y que “ha logrado grandes progresos económicos”. Progresos, sin duda, que la mayoría del pueblo no vislumbra. Por supuesto, cargó la culpa a los encuestadores que no se dieron cuenta del rechazo a su gestión. Cargó la culpa en los votantes que “no lo entendieron”.
Analizar las primeras palabras del presidente, tras el impacto del golpe recibido, es en vano. Está en un proceso de duelo, sin reacción. No está acostumbrado a las pérdidas. Los que votaron a Fernández (47%) lo volverán a hacer y eso anticipa una victoria en primera vuelta, si los guarismos que pudimos conocer, entre caída y caída del sistema, son reales.
La moderación de Alberto Fernández y Sergio Massa dio buenos resultados, por ahora. Los dos tienen un perfil conciliador, dialoguista y representan una posibilidad de ir, paulatinamente, cerrando la grieta que tanto daño nos hace como país. De ahora en más tendrán que mantener la calma, la paciencia y la firmeza. Millones depositaron en ellos su fe y no podrán cometer errores.
Córdoba siguió siendo generosa con el presidente como lo fue en 2015, pero no alcanzó. El resto del país, decidió.
La polarización dejó su sello, la avenida del medio se diluyó y quedó atrapada entre dos modelos.
La campaña puede tornarse cada vez más sucia o el presidente puede reflexionar, mirar los errores de su entorno, revisar las condiciones del FMI y contribuir a la unidad nacional. Convocar a los candidatos que representan la mayoría y pensar que su compromiso con los argentinos es prioridad.
¿Qué hará el Gobierno a partir de ahora? ¿Seguirá apelando al miedo, a las denuncias o corregirá el rumbo? Deseo que corrija el rumbo, por el bien de todos.
El pueblo habla a través de las urnas. Mientras exista la democracia podremos escuchar su voz, no siempre concebida en la calma y la reflexión, generalmente inyectada con el virus de las emociones que, con precisión, manejan las redes sociales en estos tiempos digitales de pocos caracteres y abundantes engaños.
Macri no cumplió lo prometido, se amparó en culpar de todos los males al peronismo, lo culpó hasta de los errores de su gestión y terminó buscando un peronista para que lo acompañe en su fórmula. Si lo miramos desde ese punto de vista, la elección que hizo fue aceptable, sostiene el apoyo de un porcentaje de la sociedad unido por el espanto al regreso del “populismo”.
Y entonces, en medio de tanta confusión, el pueblo se expresa. Y se expresa la esperanza, nuevamente. La esperanza de un futuro mejor a corto plazo.
¿Qué país queremos ser? ¿Qué país soñamos? ¿El país dependiente o el país independiente? ¿El país para todos o el país para unos pocos?
La mayoría, por los resultados conocidos, sueña con un país distinto al que propone el oficialismo.
Sin duda, a la luz de los resultados, la mayoría no cree en un modelo que beneficie a un 15% a costa del sacrificio del 85% de los argentinos. La mayoría, sin duda, a la luz de los resultados, no desea ser gobernado por el FMI. La mayoría tiene fe en nuestra industria, en nuestros comercios, en nuestros trabajadores, en los vulnerables. La mayoría cree en la Patria, en la soberanía. La mayoría cree en la esperanza.
Alberto le habló al pueblo, a los industriales, a las Pymes, a los jubilados, a los trabajadores. Mauricio le habló a los Mercados, al FMI y a los antiperonistas.
El pueblo habló. Es el primer paso, en octubre veremos.
