Municipio y Trinitarios llevan adelante la iniciativa
Aúnan esfuerzos para personas de la calle
En un trabajo conjunto, municipio y Trinitarios ofrecen albergue y comida para pasar la noche; ayer se reportaron dos casos de personas en situación de calle, pero solo uno fue al refugioLa Municipalidad de Villa María y la Fundación Familia Trinitaria aúnan esfuerzos para asistir a personas que están en situación de calle. Si bien la iniciativa no es nueva, en estos días en los que el invierno se ha manifestado con mayor crueldad, ha cobrado vigencia.
En las últimas horas se ha viralizado en las redes un anuncio en el que se ofrece un refugio para personas sin techo, ubicado en la calle Carlos Pellegrini 287, en el barrio Centro. Allí, a quienes pasan la noche se les ofrece la cena y el desayuno, además elementos de higiene, ropa limpia y ropa de cama para pernoctar.
Las personas que detecten a gente en situación de calle, deben comunicarse al teléfono 4618100 durante las 24 horas, dicho número corresponde a la guardia del Palacio municipal, desde donde se iniciará el dispositivo diagramado para actuar ante esos casos.
El Diario intentó comunicarse con la responsable de la Secretaría de Inclusión Social, Claudia Arias, sin obtener respuesta alguna. No obstante, pudo conocer que, una vez recibido el llamado, hay toda una red que se pone en marcha para efectivizar la asistencia.
“Por cualquier persona que se observa en situación de calle se debe dar aviso. Lo que hace el operador es tomar los datos de quien llama, número de teléfono y nombre, que se le aportará al asistente social para que se comunique. Eso es para tener mayor información sobre la persona que necesita ser rescatada”, explicaron.
“Las asistentes sociales establecen los contactos con la gente, se constata que esa persona necesite asistencia y luego se lo retira de la calle y lo llevan al refugio donde se le da cena y desayuno”, agregaron.
Diez llamadas
Ayer, entre las 14 y las 18 ingresaron cerca de una decena de llamados a la guardia municipal por este tema. Algunos querían obtener mayor información sobre esta asistencia, otros se ofrecieron a ayudar con donaciones y otros fueron para reportar dos casos de personas en situación de calle.
“Una señora llamó por una familia conformada por una pareja muy joven y un bebé, y otra persona avisó sobre un hombre que viene de un pueblo a buscar trabajo y no tiene dónde dormir. A la familia no la encontraron, pero para el hombre ya se coordinó todo para que vaya al albergue”, indicaron.
“Hubo gente que llamó para colaborar con camperas, frazadas y cubrecamas, que también son derivados a los asistentes sociales. Ellos evalúan las prioridades de los casos que se presentan, porque hay gente que llama e informa sobre lugares donde posiblemente se hallen personas sin techo, como en la Terminal de Omnibus, pero no informan sobre un caso en particular”, señalaron.
“A veces la gente ve personas en la calle y llama, pero no siempre están cuando van desde el municipio, por eso suele pedirse la colaboración de personal de Seguridad Ciudadana para constatar que esa persona esté en el lugar donde se indicó. Lo ideal es que cuando llamen permanezcan al lado de quien necesita asistencia, y que sepan que efectivamente esa persona está dispuesta a recibir ayuda, porque a veces cuando llega la asistente social esa persona no está de acuerdo en ir al refugio, porque no conoce de qué se trata, ni sabe dónde es y prefiere quedarse donde está”, concluyeron.
El intendente Martín Gill anunció el año pasado que en ese espacio donde funcionaba la Casa de la Mujer, que luego fue trasladado al viejo edificio del Pasteur, se iba a crear el Centro de Atención Social, para dar albergue y contención a personas en situación de calle.
Pero recién en noviembre pasado, Gill y el párroco Jorge Quaglia firmaron un convenio que establece el protocolo de trabajo conjunto entre el municipio y la Fundación Familia Trinitaria para dicho Centro.
Un lugar de descanso y aseo para catorce personas
El Centro de Atención Social, inmueble donde antes funcionaba el refugio para víctimas de violencia de género, cuenta con tres dormitorios, espacios de sanitarios, cocina-comedor, patio y lavadero, salas para equipos técnicos y administrativos y sala de uso común, entre otros espacios. En total, tiene capacidad para alojar a 14 personas de manera transitoria. Este espacio para descanso, aseo y alimentación para quienes no tienen dónde pernoctar funciona entre las 19.30 y las 7.30 horas del día siguiente.
