El comedor El Arca prepara el festejo del Día del Niño en un contexto difícil
"Lo que estamos viviendo en esta última etapa nunca había pasado"
Desde el espacio comunitario de barrio Nicolás Avellaneda manifestaron que cada vez reciben menos donaciones, no tienen ayuda del Estado local y las necesidades aumentan día a día. Abrigos, calzado y leche es lo más urgente para los 50 niños que asistenEl comedor El Arca, que funciona en barrio Nicolás Avellaneda, prepara un festejo del Día del Niño para más de 50 niños en medio de un contexto que describen como "cada vez más difícil".
Carla Mansilla, encargada del comedor comunitario, contó a El Diario que están preparando una kermés y necesitan una serie de donaciones para poder llevarla a cabo, aunque lo más importante es ropa de abrigo para los pequeños: "Principalmente necesitamos abrigos y calzado. Algunos niños no tenían zapatillas para empezar las clases".
La idea del comedor es realizar una kermés el sábado 17 de agosto en su sede: "El año pasado hicimos un circo y ahora una kermés. La idea es hacer juegos, postas y por eso necesitamos juguetes nuevos o usados en buen estado, golosinas y ropa".
Mansilla reiteró el tema del calzado y la ropa "porque realmente estamos pasando una temporada bastante complicada con respecto a los niños": "Tenemos unos 50 niños de entre 2 y 13 años. Ha subido mucha la cantidad. No solo en cantidad, sino que ahora vienen con más hambre. Si antes comían un solo plato, hoy repiten hasta tres veces y no dejan nada. Comen de una manera preocupante, porque a lo mejor no comieron otra cosa en el día. Nosotros ya no sabemos de dónde sacar los recursos".
Carla manifestó que se está viviendo una situación "que no había visto nunca antes": "Hace más de 10 años que tenemos el comedor, pero lo que estamos viviendo en esta última etapa puedo asegurar que nunca había pasado".
"No recibo más chicos porque no tengo más espacio. No da a basto ni el lugar ni el bolsillo. El año pasado en la etapa de vacaciones tuve que cerrar el comedor un mes porque no tenía para darles de comer. El comedor funciona todos los sábados y estas vacaciones de julio continuamos abiertos para que los chicos puedan seguir teniendo su plato de comida. Algunos van al Paicor, entonces tratamos de que la comida la tengan el fin de semana. Además de venir a comer acá, les damos de vianda lo que sobra y se lo llevan", contó sobre el trabajo que realizan.
El festejo, un motivo de alegría
En este contexto difícil, desde el comedor buscan darle un día de alegría a todos los niños que asisten: "Lo que nosotros queremos hacer es que también participen los padres de los chicos. Vamos a armar las mesas con la ropa y calzados y la idea es que puedan elegir ellos algo para cada uno. Es muy lindo ver la alegría que tienen cuando pueden elegir una prenda para ellos o para sus hermanos. Es muy emocionante ver cómo los niños se cuidan entre ellos".
"Tratamos de que esto sea una alegría, a pesar de los tiempos difíciles que se están viviendo. Nosotros vemos que a veces parece que hay preferencias y que la ayuda no llega a algunos sectores de la ciudad, pero le seguimos poniendo alegría, aunque no tendrían que hacer tanta diferencia".
Falta carne y leche
Mansilla comentó también que algo que se nota es la baja en las donaciones que antes sí recibían. Los chicos prácticamente no comen carne, salvo carne picada con la que ellos mismos preparan diferentes comidas: "Además lo que más me cuesta conseguir es la leche. Por ejemplo, para este fin de semana no tengo. Cuando es así salgo y compro de mi bolsillo, pero a veces no damos abasto".
Al comedor llegan niños de los barrios San Martín, San Nicolás y de donde ellos son, el Nicolás Avellaneda, y lo próximo que quieren implementar es realizar jornadas donde se acerquen las madres a tomar el té, una vez al mes: "El objetivo será que conozcan adónde vienen sus hijos todos los fines de semana. Que sepan lo que hacen sus hijos cuando no están en sus casas".
Para quienes puedan colaborar pueden acercarse a Intendente Seydel 421, en barrio Nicolás Avellaneda, de martes a viernes desde las 17 y los sábados desde las 9 hasta las 16. También pueden comunicarse con el 154797909.
"Todo es bienvenido, ayuda y se puede reciclar, no despreciamos nada", cerró Mansilla.
