Del relato se desprende que la pelea en el Centro de Transferencia no fue la primera

Otra versión del enfrentamiento entre los choferes de AOITA

Un delegado de los trabajadores de TransBus envió a nuestra Redacción una carta con especial pedido de publicación. Con la evidente colaboración de un abogado, dio su versión de los hechos. El siguiente es el texto que recibimos
jueves, 25 de julio de 2019 · 12:13

Javier Eduardo Navarreta, DNI  20.808.501, en mi carácter de trabajador en relación de dependencia y delegado sindical en la empresa TransBus SRL por AOITA y en ejercicio de mi derecho, manifiesto lo siguiente: habiendo tomado estado público de lo que han dado cuenta los medios periodísticos escritos y radiales de esta ciudad, los hechos ocurridos el 22 de julio del corriente año en la puerta de ingreso al Centro de Transferencia, es de mi interés relatar la real ocurrencia de lo sucedido, a fin de que se informe verazmente muy especialmente a los compañeros afiliados a AOITA, ya que son los primeros perjudicados por algunas falacias: el conflicto entre los trabajadores de TransBus SRL data de mediados de junio del corriente año, cuando compañeros del gremio vinieron de la ciudad de Córdoba a reunirse en una casa de familia cedida por un compañero, presentándose en dicha oportunidad la “lista opositora” (a la oficial) que participará en las próximas elecciones.

 

Primer encontronazo

En esa reunión, el compañero Marcelo Peñaloza, quien se desempeña en nuestro sindicato como delegado regional,  acompañado de tres personas más irrumpió muy molesto, increpando a los visitantes con actitudes patoteriles, faltando el respeto a los compañeros y, especialmente, a los dueños de casa.

De manera que es el propio Peñaloza quien se está mirando en un espejo invertido, el que  maltrata a sus pares y no el suscripto, como él pretende señalar en su publicación como responsable de conductas que él mismo muestra.

Luego de ese episodio, el 8 de julio ordenó “parar” a los compañeros trabajadores de TransBus y La Estrella SRL por falta de pago de los haberes, cuando se había acordado esperar hasta el 10 de julio; adoptando tal decisión solo con estas dos empresas, siendo que la mayoría se encontraba en la misma situación de mora con el pago de haberes, las que siguieron sin problemas cumpliendo sus servicios. Esto no fue una decisión del sindicato, sino, como se ve y vaya a saber por qué motivos, fue una postura personal de  Peñaloza.

Desde ya que con esta actitud inconsulta expuso a los compañeros a un despido con causa. Desde otro costado, el conflicto de la falta de pago del aguinaldo del presente año fue conciliado en asamblea con la patronal y trabajadores acordándose que cobrarían el aguinaldo diferido en cuatro cheques, habida cuenta de la crisis por la que atraviesa la empresa. Sin embargo, Peñaloza, desoyendo la decisión del colectivo de los trabajadores sigue insistiendo públicamente en que “va a tratar de que se pague en tres veces”, como si con ello no se vulnerara igualmente el orden público laboral.

La decisión que adoptamos fue evaluando la situación de la empresa a la que pertenecemos, que no resulta ajena a las consecuencia nefastas de la crisis que vivimos, cuyo único responsable es el Gobierno nacional.

Respecto a lo sucedido en el Centro de Transferencia, tampoco es como lo cuenta Peñaloza, porque lo cierto es que el 22 de julio pasado, el compañero Víctor Hugo Brusa, al momento de tratar de ingresar al Centro de Transferencia, aproximadamente una hora antes de tomar servicio, el compañero Lugardo Matías Moyano, lo acusó de haberse “ido” a la lista opositora y profirió insultos hacia su persona, entre otros exabruptos como “viejo pelotudo” y que por su culpa debían cobrar el aguinaldo diferido en cuatro cheques, cuando resulta conocido por todos los trabajadores que a ese acuerdo se arribó en asamblea.

Finalmente, se dirigió hacia la persona de Brusa haciéndole frente hasta empujarlo con su cuerpo, por lo que la reacción defensiva de Brusa fue la de sacárselo de encima, apartándolo con el brazo de tal forma que trastabilló, cayendo al suelo y ya en el piso comenzó con gritos y aspavientos exagerando la situación, por lo que los compañeros presentes requirieron la presencia policial, tornándose en un gran escándalo que se hizo público.

En esa oportunidad y argumentando el hecho que relaté,  también Peñaloza, abusando de su posición gremial, ordenó a los trabajadores suspender el servicio, colocando nuevamente en riesgo su puesto laboral y entorpeciendo el servicio público de la ciudad.

Luego del incidente entre los compañeros, el suscripto llega al Centro de Transferencia conduciendo el colectivo con el que trabajaba y al interiorizarse de lo sucedido es increpado por el mismo Peñaloza, quien me manifiesta que yo no era nadie para meterme, ante lo cual tuve que recordarle que yo era “delegado de personal” y, como tal, era mi obligación conocer el hecho, porque eran partícipes dos de mis representados.

 

Convivencia alterada

Peñaloza, desconociendo totalmente mi condición, lejos de respetarme y haciendo gala de un autoritarismo reprochable, intentó agredirme físicamente, por lo que tuvieron que intervenir terceros para frenarlo.

Es cierto que la convivencia laboral se ha alterado en los últimos tiempos por dos motivos: las elecciones del gremio y la aparición de una lista opositora, lo que ha generado enconos y distanciamiento entre los propios compañeros, entre los que se encuentra el delegado Peñaloza (oficialista), que no cesa de provocar disturbios en pos de su posición personal, que ve amenazada por la nueva lista.

A ello se suma la aguda crisis económica por la que estamos atravesando los argentinos y específicamente los trabajadores de esta empresa; pero también es una realidad que somos todos compañeros trabajadores y que debemos procurar conciliar nuestras diferencias y nuestro  malestar en forma pacífica y con tolerancia y no olvidando nunca que la democracia interna debemos no solo proclamarla, sino aplicarla en nuestra entidad sindical y ello conlleva aceptar que existe un gran número de compañeros, sin perjuicio los que se suman diariamente, que tenemos diferencias con la gestión del oficialismo y como tal conformamos una nueva lista.

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