Canje de Plaza Ocampo - El presidente del Colegio de Arquitectos opinó sobre la iniciativa reflotada por el Ejecutivo
“Esta obra tiene el carácter de inviable para el municipio”
Martinotti señaló que para construir lo proyectado en la Placita es necesario un plan integral para que los servicios no colapsen, además, que hay que evaluar cómo se va a mantener el complejo deportivo que se construye cerca de Tío PujioConsultado sobre el proyecto de canje de la Plaza Manuel Anselmo Ocampo por una ciudad deportiva, impulsado por el intendente Martín Gill, el presidente del Colegio de Arquitectos de Villa María, Gustavo Martinotti, reiteró su rechazo.
Martinotti, junto a otros profesionales, se había opuesto a esta iniciativa y a la del Salón de los Deportes anunciadas el año pasado. En esta oportunidad, el arquitecto dijo que sigue pensando lo mismo, y entre sus argumentos para oponerse mencionó que los procedimientos no se hacen como corresponde, que la ciudad deportiva no sería inclusiva, que no se evaluó su mantenimiento y que hay que tener en cuenta las obras millonarias para dotar de servicios lo que se va a construir en la Plaza Ocampo.
“Aún no nos invitaron a una ronda de consultas, pero seguramente seremos convocados en forma conjunta con el Colegio de Ingenieros y de Maestros Mayores de Obras, por lo tanto yo puedo hablar en base a lo que nos presentaron el año pasado, cuando nos mostraron lo que se iba a comprar y lo que se iba a dar en parte de pago. La incorporación de un centro pediátrico de alta complejidad, que es muy necesario, no ha cambiado en nada la opinión que tenía del canje, porque si a dicho centro lo necesitan de forma urgente, se puede hacer sin realizar el canje, esto es como para disfrazar o darle un retoque a lo que quieren hacer”, consideró Martinotti.
“En este proyecto han mezclado todo: en primer lugar, el año pasado, a partir de la iniciativa privada el municipio se dio cuenta de que había un déficit en la parte deportiva, que es real, pero ¿tuvo que ir un privado para demostrárselo?; en segundo lugar, que es obsoleta la Placita para la actividad deportiva lo sabe cualquiera, tenemos dos puntos en claro. En tercer lugar, lo que se quiere comprar ya se está construyendo, a diferencia del canje del Salón de los Deportes, entonces ¿cuál es la necesidad de salir a comprarlo? Me parece que el privado tendría que construirlo y luego el municipio evaluar si esas instalaciones van a ser eficientes y en un futuro hacer una compra, sin entregar la Plaza”, opinó.
“En 2018 el mayor empuje (para ambas iniciativas) vino del sector deportivo y es lógico, porque es tanto el déficit que hay en esa materia que obviamente cualquier deportista va a decir que sí a la infraestructura, nosotros no nos oponíamos a eso, sino al modo”, afirmó.
Direccionado
“Independientemente del destino de la Plaza me sigo oponiendo a que los procedimientos no se hagan como tienen que hacerse. El año pasado si no salíamos las entidades intermedias se iba a hacer una concesión directa del Salón de los Deportes, luego hubo una pequeña perfección del proyecto que mutó a licitación pública, con un montón de inconvenientes, pero por lo menos se cumplieron algunos pasos legales. Y en este caso volvemos a caer en lo mismo, o peor, porque esta es una iniciativa privada en la que ningún otro va a poder participar, ya que no hay 10 privados que tengan complejos deportivos para ofrecer, entonces hoy está direccionado”, remarcó.
“No voy a poner en tela de juicio las calidades técnicas del desarrollo que está haciendo el privado, pero está fuera del ejido urbano, vamos a comprar algo que no pertenece a la tierra de Villa María. En 2018 discutimos que el polo deportivo estaba en la zona aledaña a la universidad y acá está más lejos. Al canje de esta manera nos seguimos oponiendo y ni siquiera estamos analizando lo que el privado quiere hacer en la Placita”, agregó.
Emergencia en infraestructura
“En marzo de 2018 planteamos una emergencia de infraestructura por lo que nos criticaron, pero después la Provincia terminó haciendo la ampliación de la red de gas y la obra de desagües pluviales y, en el medio de la concesión del servicio de agua, la Cooperativa 15 de Mayo presentó el plan 20-30, entonces la infraestructura no estaba bien y en realidad había un déficit, y todavía lo sigue habiendo con respecto a agua y cloacas. Que Villa María tenga ese servicio en casi toda la ciudad no quiere decir que en todas las zonas sea eficiente, hay lugares sobrecargados por la dinámica del crecimiento de la ciudad, como el microcentro, donde no se hicieron obras y las cloacas están a punto de colapsar, al igual que la red eléctrica, y encima van a construir 50 mil metros cuadrados más”, subrayó.
“Una obra de semejante magnitud para que no colapse necesita un plan integral para dotarla de servicios y gran inversión. Y la pregunta es quién va a hacer la inversión, si el Estado o el privado. Entonces no es solamente lo que va a hacer, sino lo que va a tener que proveer ese privado para subsanarlo, ni hablar del tema del tránsito cuando se proyectan 900 cocheras, porque para trasladarse los vehículos hasta ahí se va a necesitar un sistema vial nuevo. No es tan fácil lo que se pretende hacer, el privado tiene muchas cosas que resolver”, señaló.
“Esta obra tiene el carácter de inviable para el municipio, porque si acomodara todos los pasos legales con la placita, tiene que resolver la infraestructura de servicios previa a la construcción de torres, cocheras y todo lo que se proyecta, hay que hacer un plan integral, más el sistema vial, que es una obra millonaria y que hay que ver quién la paga”, insistió.
No inclusivo
“Por el otro lado, ¿quién va a sostener las instalaciones que están cerca de Tío Pujio?, ¿alguien evaluó cuánto va a costar mantener eso y cómo van a hacerlo si no hay un convenio con los clubes que lo vayan a usar?, ¿se puede cargar a los clubes con el sostenimiento económico?, ¿qué uso puede llegar a tener si está tan lejos y no todos los clubes tienen medios para trasladarse? Eso no es inclusivo, la distancia es un gran inconveniente, está sobre una ruta peligrosa, carente de servicios, y va a necesitar de obras complementarias para ponerlo en funcionamiento”, precisó.
“Si el municipio quiere instalar infraestructura deportiva tiene la posibilidad de la expropiación, podría comprar cualquier terreno, con mejor localización y accesibilidad, con infraestructura, con concentración de actividades. El del privado no es proyecto tentador y a esto lo digo como parte de la comunidad de Villa María”, sostuvo Martinotti.
Recuperar la calle La Rioja
“La Plaza Ocampo es un espacio verde y fue una donación con cargo, hay que ver en la parte legal si eso sigue siendo así. Hay una discusión de si la Plaza es de dominio público o privado, aún si fuera de dominio público si se hacen todos los pasos correspondientes se puede pasar a privado. Suponiendo que ya se hizo ese procedimiento para que la Placita pase a dominio privado, también están los mecanismos por los que el municipio la puede vender. El municipio podría venderla y hacer una inversión en un centro pediátrico y en infraestructura deportiva, pero no hace falta hacerla a ocho kilómetros de Villa María”, señaló.
“Cambiamos una Plaza y lo que fue en su momento una donación con cargo para comprar algo que no tiene sentido”, apuntó el arquitecto.
“Además, si el municipio quisiera cambiarle el destino a la Placita hay que recuperar la calle La Rioja, que se cerró porque se adicionaba a un dominio público, para que el privado no se quede también con un pedazo de calle”, concluyó.
