Visita del precandidato presidencial por el Frente de Todos

Fernández habló de “terminar con esta Argentina perversa”

Remarcó que el actual Gobierno “beneficia a unos pocos”. Dijo que el FMI no le está prestando plata al país, sino a la campaña de Mauricio Macri
sábado, 20 de julio de 2019 · 11:30

Durante 23 minutos, el precandidato presidencial por el Frente de Todos, Alberto Fernández, dialogó con los periodistas ayer en el auditorio de la UTN (ver página 2), en el marco de su paso por Villa María.

“Son tantos los problemas que estamos viendo las maneras posibles” de afrontarlos, dijo cuando se le preguntó cuáles serán sus primeras medidas en caso de asumir a la Presidencia, las que -aclaró- tendrán que ver con poner en marcha la economía.

Contó que días atrás almorzó con un CEO de una gran usina láctea que le contó que venden un tercio menos de leche que en 2015 y que trabajan con un 40% de capacidad instalada. Y como venía de visitar un tambo en esta ciudad, comentó que allí le dieron cuenta de la difícil situación que atraviesan.

“Para poner en marcha la economía tenemos que terminar con esta política perversa de hacer caer el consumo”, aseveró. “En Argentina consumimos un tercio menos de leche que en 2015, lo que habla de la gravedad del problema”, graficó.

También habló del caso de la fábrica Alpargatas. “Si había una marca argentina era esa, y ahora se fueron”, advirtió.

En ese sentido, subrayó que lo primero que hará “es ponerle plata a los argentinos en el bolsillo”, porque el país consume el 70% de lo que produce, por lo que cuando baja el consumo baja la producción.

“Voy a hacer todo lo contrario a Macri, vamos a generar trabajo, para que los que no lo tienen puedan recuperarlo”, indicó y habló de la cantidad de empresas que cierran todos los días y de cómo la crisis afectó a  jubilados.

“Le han hecho creer a los argentinos que es una locura que tengan aire acondicionado o que vayan a un restaurante a la noche. Son derechos de cualquier ser humano en el siglo XXI”, mencionó más tarde.

Declaró que su proyecto es “todo lo contrario” a un modelo de país que prevé que “se siga dependiendo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para dirimir su política económica, que siga ajustando a los que producen, a los que trabajan, a los jubilados, que se desentiende de la salud pública”.

Por eso, valoró la unidad opositora “para terminar con esta Argentina perversa que sólo beneficia a unos pocos y perjudica a muchos”.

Tras señalar que no vive “en paz sabiendo que hay argentinos sin trabajo”, subrayó que “la Argentina se hizo fuerte cuando se trabajaba y se tenía derechos”. “Hacen creer a los argentinos que vamos a ser una mejor sociedad si pierden derechos, es una idea que me indigna”.

 

El pago de la deuda

Respecto a la deuda externa contraída por la actual administración macrista, aseguró que  se pagará y “no a costas de los que trabajan”.

“Todo esto ya lo viví, es un déjà vu. Ya estuve en este momento, muy parecido”, manifestó en referencia a la salida de la crisis de 2001. En este marco, sostuvo que “Argentina está en default, no puede pagar sus deudas, pero hay un simulacro de poder pagar su deuda porque el FMI le dio un crédito como no le dio a nadie”.

“El 60% de lo que tienen asignado como crédito lo recibió Argentina. Cuando hablé con Warner (Alejandro, director del Hemisferio Occidental del Fondo) expresé que de 57 mil millones asignados entraron 39 mil millones y se habían fugado 31. Lo responsabilicé al FMI de estar incumpliendo el artículo sexto de su carta de creación que prohíbe financiar la fuga de divisas”, explicó.

“Le planteé que no le estaban  prestando a un país, sino pagándole la campaña a Macri y que ellos debían hacerse responsables de lo que estaban haciendo. De tonto no me van a tomar, mi deber es con la Argentina, no con el Fondo”, manifestó.

Contó que cuando en 2004, como jefe de Gabinete del Gobierno de Néstor Kirchner, se sentó a renegociar la deuda, el FMI “vinieron con las mismas recetas de siempre, que los bancos públicos se privaticen, que había que hacer la reforma previsional, es decir, los mismos reclamos”.

Pero “la Argentina no va a crecer si hacemos esto, necesitamos que crezca, para poder pagar hay que crecer, producir, exportar, y de ese modo conseguir dólares para pagar, no hay otro modo”, afirmó.

Recordó que un año y medio después de aquella ocasión, se pagó la deuda “y nos liberamos”.

“Vamos a hacer crecer la economía de modo que le convenga a los argentinos, no del modo que le convenga a los acreedores. Siempre asumimos los compromisos, aun los que no asumimos nosotros, sino estos canallas que vienen, gobiernan y endeudan la Patria”, disparó.

Casi sobre el final, apuntó que Macri, “campeón del equilibrio fiscal -ironizó-, dejará más de 6 puntos de déficit fiscal”.

Dijo que hay que reducir el Impuesto a las Ganancias, “porque los que trabajan no son ricachones” y aseveró que quiere volver “para ser mejor, para asumir los errores y no repetirlos”.

 

Federalismo

Fernández evaluó que en la provincia de Córdoba también se sienten los efectos de la grave crisis, porque “no es una isla” y en donde ocurre que “las fábricas de autopartes se han caído a pedazos” mientras que “los que producen en el campo no ven sentido liquidar por el retraso cambiario”. También mencionó la situación de las fábricas militares (ver página 2).

“Córdoba es rica en economía y en cultura. Le dije al Gringo (por el gobernador Schiaretti) que soy el más federal de los porteños, estoy asqueado de ver cómo la Ciudad de Buenos Aires se lleva el dinero y las provincias padecen”, manifestó ingresando en el ítem del federalismo.

En este contexto, advirtió que “los porteños” tienen el transporte subsidiado y que el país le paga la seguridad, mientras que en el resto de la Argentina eso corre por cuenta de cada jurisdicción.

“Esa ciudad explota al resto del país”, lanzó.

Para cambiarlo, evaluó que se requiere “decisión política” y  “corregir el sistema legal de coparticipación, porque con el actual no hay forma de resolverlo”.

“Esto claramente no ha funcionado, esto no le sirve a nadie”, sentenció.

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