Violencia urbana - Ante las cámaras de monitoreo y a plena luz del día, se produjo la agresión
Golpearon salvajemente a un niño y sus padres piden ayuda
Un pequeño de 10 años sufrió una golpiza de parte de un grupo de adolescentes. La familia reclama seguridad“¿Cómo pueden hacer eso?”, se pregunta una y otra vez Rodrigo Mondaca, padre de un niño de 10 años que fue salvajemente golpeado el último lunes, en una esquina del barrio Roque Sáenz Peña.
Junto a su esposa Lorena Díaz, relató a El Diario la tremenda historia que sufrieron y que hoy los hace vivir con miedo y sin respuesta de las instituciones.
El hecho ocurrió el lunes 15 de julio, en Rawson y Estados Unidos, a pocas cuadras de la casa donde vive la familia.
El niño, junto a sus amigos -la mayoría de la Escuela Mármol, donde la víctima cursa el quinto grado-, se reúnen allí a jugar.
Alrededor de las 17.30 pasó por allí un grupo de adolescentes. “Creemos que tienen entre 14 y 15 años”, indicó Mondaca.
Por los relatos de los vecinos y del propio niño, los mayores le dijeron al grupo de más chicos una expresión ininteligible (¿qué pitiá?) y sin más comenzaron a golpear al hijo de Mondaca. “Agradecemos al carnicero de la esquina que cuando vio la situación salió rápidamente a alejar a los agresores. Si no estaríamos peor”, dijeron.
Al niño lo golpearon y lo dejaron semiinconsciente en el suelo y allí le pisaron la cabeza.
Después que los agresores se fueron del lugar, los amigos que se habían escondido volvieron a rescatar al pequeño golpeado. “Lo llevamos urgentemente al Hospital”, relató Lorena Díaz. “Los médicos me dijeron que tiene que estar 15 días en reposo y que tengo que estar muy atenta a los síntomas para determinar si tiene alguna lesión más grave”, planteó.
Mientras Lorena estaba en el Hospital, Rodrigo fue a hacer la denuncia a la Unidad Judicial. “Nos tuvieron desde las 6 de la tarde hasta las 12.30 de la noche. Tuvimos que llevar a mi hijo para que lo vieran porque no se conformaban con la foto y al final no nos dieron ningún acompañamiento, porque eso lo tiene que ver Fiscalía, nos dijeron”.
Ahora, se sienten inseguros en la casa que levantaron con mucho esfuerzo a pocas cuadras de donde fue la agresión. “Me preocupa esto que vivimos, porque si no se hace nada, no solo nosotros, sino que ningún vecino va a poder vivir en paz, con tranquilidad”, dijeron.
“Nosotros trabajamos, mandamos a los chicos a estudiar, queremos lo mejor, pero así no se puede. Creo que si las autoridades quieren hacer algo, pueden hacerlo. En esa esquina hay una de las cámaras de la Municipalidad y pueden ver bien lo que pasó. Solo es cuestión que lo decidan”, concluyeron.
