Elecciones 2019 - Análisis de una administración que gobernó en un contexto nacional muy crítico
Una gestión que atendió varios frentes
Escribe: Diego Bengoa
DE NUESTRA REDACCION
Con fondos del municipio y de la provincia. En las zonas más visibles como la costanera, pero también en los barrios más alejados del centro. En obras públicas, como en cuestiones sociales de alto impacto y en las que la intervención del Estado era sumamente necesaria.
El intendente Martín Gill miró hacia varios frentes desde que asumió y los avances en distintos órdenes a lo largo de tres años y medio probablemente explican gran parte del histórico triunfo del domingo.
El mandatario atendió la grave problemática de la violencia machista decidiendo incorporar al municipio la casa que durante muchos años ocuparon las Hermanas Adoratrices en barrio Carlos Pellegrini. Gestionó ante la Provincia para abrir allí el Polo Integral de la Mujer, un espacio valorado por las organizaciones sociales que trabajan en la temática. Un lugar que, además, cuenta con ámbito educativo, guardería y habitaciones para el refugio transitorio de mujeres en riesgo.
También hubo avances en el abordaje de las adicciones o el consumo problemático de sustancias. Previo a su llegada al poder, la Casa de Medio Camino se encontraba fuera de la ciudad y sin énfasis. Gill abrió el Centro Asistencial Villa María sobre calle Pasteur, en la manzana del ex-Pasteur. En paralelo, decidió becar a unas 30 personas por mes en la etapa de admisión a la Casa Esperanza, institución privada que atiende la problemática. Aunque hay algunas quejas en torno a este asunto, se observaron palmarios avances.
Por otro lado, el proyecto gobernante dio relieve al Centro de Adopción Municipal (CAM), uno de los temas que eran de mayor controversia. Creció la adopción de animales, se fortaleció la estructura del lugar y se intensificaron las campañas de castración de la mano de acuerdo con veterinarias, entre otras acciones.
En obras públicas, con fondos municipales se remodeló el Polideportivo Guillermo Evans, el puente Alberdi y su entorno, se llevó el cordón cuneta a 350 cuadras y el pavimento en el último año y medio a 140 cuadras a través de los trabajadores municipales, lo que según el Ejecutivo significa un alto ahorro en los costos. Por eso ahora encarará la iniciativa de una empresa municipal en la materia, pagando a los empleados un índice de productividad además del sueldo.
Eduardo Accastello había dejado Villa María con altísima cobertura en servicios esenciales como agua potable, gas y cloacas, que colocan a la ciudad entre los mejores casos del país. Gill extendió la red de gas a las pequeñas zonas que faltaban, y promete llegar al 100%.
También con financiamiento propio se repavimentó calle Alem y se está finalizando lo mismo en el bulevar España-Alem, una de las arterias que se encontraban muy deterioradas.
Ante la Provincia gestionó obras que quedarán en la historia, como la apertura del bulevar España, que se extendió en 17 cuadras abriendo la localidad hasta el Campus de la Universidad Nacional. Una vía ya inaugurada que llega a potenciar todo un sector. También con partida provincial se acaba de terminar la obra de desagües pluviales que, aseguran, es la más importante en siete décadas, y que viene a amortiguar el impacto de las lluvias, una de las grandes amenazas a la ciudad. En consonancia, y con Nación, se hace otra obra en calle Seydell, en la zona de barrio Nicolás Avellaneda.
Actualmente se lleva adelante la remodelación del mayor pulmón verde, el Parque Pereira y Domínguez, con financiamiento provincial y un porcentaje de aporte municipal. Si el Parque de la Vida cambió la fisonomía y la costumbre ciudadana en torno al predio ferrourbanístico, el Pereira y Domínguez -tres veces más grande- viene a llevar infraestructura de calidad a barrios alejados del centro, sin impactar sobre su formidable forestación.
Párrafo aparte merece el puente en barrio Santa Ana, que tuvo contramarchas y que va muy lento en relación a lo planificado. Como contracara, se recuperó toda la manzana del viejo hospital Pasteur, abriéndose allí un centro de atención primaria de la salud -demanda muy importante en la zona-, la Oficina de Empleo municipal, dependencias provinciales y un auditorio, entre otros espacios.
El déficit habitacional continúa sin saldarse, como en el resto de la Argentina. Se hicieron solo ocho casas del Eva Perón, programa dirigido a familias en emergencia. Lo distintivo es que ahora son mucho más grandes y de modalidad autosustentable. Por otro lado, el municipio debió hacerse cargo de un programa nacional ante la demora en el envío de fondos: se construyeron 21 casas del Techo Digno y se están levantando las 47 restantes, en barrio Evita. Desde abril del año pasado, el Gobierno de Mauricio Macri no envía dinero a tal fin.
Gill aseguró la semana pasada que se brindaron 1.300 Vida Digna, cerca de 500 PER -programa de emergencia, que es municipal- y 120 Mejor Vivir.
Para la clase media y alta se generó el PASU III. Por otra parte, recientemente se acaba de lograr la expropiación de 23 hectáreas en barrio Las Playas, que generará 700 lotes.
Otro de los dramas que debió enfrentar el jefe comunal es el vial, que motivó la declaración de emergencia en abril de 2018. Se intensificó notoriamente la incorporación de elementos de seguridad vial en la calle, crecieron los controles, se redujeron las multas y aumentó el cumplimiento ciudadano. Aunque disminuyó drásticamente la cantidad de víctimas fatales, las últimas semanas mostraron otra vez un incremento en las tragedias.
Hay muchas quejas por el estado de las calles. El intendente dice que hay cinco o seis frentes de trabajo simultáneos para el mejoramiento.
En salud se implementó una sólida cruzada por la vacunación oportuna y universal de niñas y niños, con resultados auspiciosos. La baja en la mortalidad infantil colocó a Villa María al nivel de Cuba y Canadá. En tanto, se generó un proyecto que acompaña a personas con enfermedades terminales. En educación abrió el programa de terminalidad educativa, que vino a permitir a centenares de villamarienses poder finalizar la primaria o la secundaria. Y de 34 salas de jardines maternales se pasó a 54.
En lo que es transparencia, la tribuno del PRO, Patricia Gómez (ahora alejada de ese partido), no le encontró irregularidades. Dejó en cabeza del Frente Cívico el ente que controla a los servicios públicos municipales. En finanzas, se implementó una reforma tributaria que trajo equidad, y los impuestos locales subieron poco y nada en cuatro años, ni de cerca al ritmo de la inflación.
En lo ambiental sigue sin control el entorno de una laguna de retardo (conocida como Genovese) y hubo mucha controversia por la instalación de la central termoeléctrica, con dudas que aún persisten.
No tocó el servicio de estacionamiento medido, una de las grandes falencias de la administración actual. Por impericia gubernamental y por la acción del agua se desprendió un tramo del puente Vélez Sarsfield en febrero del año pasado. Entre los déficits también figura la falta de figuras fuertes en su Gabinete durante sus ausencias. Circunstancias que parecen no haber incidido para que una amplia mayoría le diera un triunfo arrasador e histórico en la jornada electoral del domingo.
