Villa María vota - Un ciclo que inició Eduardo Accastello en 1999
Gill intentará en las urnas extender un modelo a 24 años
Aunque con matices diferentes y una larga guerra fría con el exlíder del proyecto, el actual intendente representa la continuidad de un modelo que lleva 20 años en el poderEscribe Diego Bengoa
De nuestra Redacción
El intendente Martín Gill intentará hoy extender la hegemonía del Partido Justicialista en la ciudad, predominio que ostenta desde el año 1999, cuando puso punto final a una larga etapa del radicalismo conduciendo la localidad, que lo hacía desde el retorno a la democracia.
Gill y buena parte de su equipo son parte de un proyecto peronista que llegó al poder sobre el final de la década del 90 de la mano de Eduardo Accastello, quien dominó la vida partidaria y política de Villa María por 16 años. Un período en el que el ahora electo legislador provincial, gobernó tres veces, en alternancia con su exesposa Nora Bedano, quien estuvo en la Intendencia durante un mandato, suficiente para convertirse en la única mujer en llegar al cargo principal de la localidad.
En este escenario, en diciembre próximo el accastellismo-gillismo cumplirá cinco períodos en el Sillón de Viñas, y si hoy el abogado se impone en las urnas, se alargará la supremacía a nada menos que seis administraciones.
La historia
La performance del proyecto justicialista tuvo altibajos a lo largo de las distintas elecciones municipales, lo que refleja una adhesión dispar y mutante de la ciudadanía, no obstante lo cual siempre resultó la propuesta más votada.
Aquel 1999 en el que a nivel nacional moría el menemismo para dar espacio a la fracasada alianza radical encabezada por Fernando de la Rúa, Eduardo Accastello consiguió 21.437 votos -en 1995 había alcanzado 16.018, perdiendo frente a Miguel Veglia- por sobre los 13 mil de Luis Caronni, de la Unión Cívica Radical.
Cuatro años después llegaba al Poder Ejecutivo, Nora Bedano, a la que respaldaron 14 mil ciudadanos y ciudadanas, lo que representó en ese momento el 40,84% de los votos. El radicalismo quedó en segundo lugar, con 10 mil sufragios -un 30%- mediante su candidato José “Bachicha” Sánchez.
El año 2007 ratificaría el peso político del por entonces matrimonio. En lo que paradójicamente fue la peor elección del proyecto, Bedano le dejó la conducción de la ciudad a su marido, Eduardo Accastello, quien retornó con 12.654 votos, superando por 8% al peronista Raúl Costa y al radical José Sánchez. Fue un año en el que el peronismo llegó a las urnas dividido, en el marco del electrizante enfrentamiento con Costa.
Si ese fue el piso del accastellismo, todo cambiaría cuatro años después. En 2011 Accastello fue reelecto, iniciando su tercer mandato no consecutivo, luego de aplastar en los comicios con 23.663 votos, un 54,34% del padrón que acudió a sufragar. Raúl Costa quedó lejos del objetivo, cosechando 9.065 votos, mientras que desde la UCR el mutualista Miguel Olaviaga obtuvo 7.434.
Accastello ya no podía continuar en el poder en 2015. Había puesto su expectativa en el concejal José Carignano, pero finalmente el elegido para continuar el modelo resultó Martín Gill, que orilló los 24 mil votos, lo que significó el 48,3%. Juan Zazzetti alcanzó 39,7%. De esa forma, casi la mitad de los villamarienses validaron la continuidad.
Ninguna de las altas fuentes del oficialismo se pusieron de acuerdo a la hora de dejar trascender los motivos de la elección de Gill por sobre Carignano, hecho que en su momento dejó varios heridos. Hay una fuerte versión que señala que la por entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, llamó a Accastello y determinó que el candidato era Gill, quien llegó a ser secretario de Políticas Universitarias de la Nación. La otra tesis es que los sondeos posicionaban a Gill en un mejor lugar que el edil.
Con el exrector de la Universidad Nacional de Villa María en el Palacio Municipal se inició un distanciamiento que derivó en una guerra fría con su antecesor y líder, Accastello, que llegó al quiebre el año pasado, cuando el exintendente lanzó su precandidatura con intención de volver a gobernar la localidad, que terminó naufragando.
El modelo local ya sabía de este tipo de internas y vaivenes. Al extenso enfrentamiento con Raúl Costa hay que sumar las idas y vueltas con los popes del peronismo cordobés, José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Accastello y Gill supieron estar muy lejos del oficialismo provincial en los años kirchneristas, cuando resultaron ser los elegidos de Córdoba por el matrimonio de Néstor y Cristina.
De hecho, apenas cuatro años atrás, Gill llegó a la Intendencia como candidato K, y hoy lo hace desde el schiarettista Hacemos por Villa María, aunque con una innegable afinidad por Fernández de Kirchner. Cerca de las 20 se develará el interrogante sobre la vitalidad del modelo local que arrancó hace dos décadas.
LAS CLAVES
70.249 PERSONAS
LA CANTIDAD DE HABITANTES DE VILLA MARIA QUE ESTAN HABILITADOS PARA SUFRAGAR HOY.
24 ESCUELAS
LA CANTIDAD DE ESTABLECIMIENTOS QUE ABRIRAN SUS PUERTAS A LAS 8 DE HOY PARA LA JORNADA ELECTORAL.
173 MESAS
ESTAN DISTRIBUIDAS EN LAS 24 ESCUELAS. SE VOTA EN EL ESTABLECIMIENTO MAS CERCANO AL DOMICILIO QUE FIGURA EN EL DOCUMENTO NACIONAL DE IDENTIDAD.
20 HORAS
A PARTIR DE ESA HORA COMENZARAN A BRINDARSE LOS DATOS OFICIALES. SE ESTIMA QUE PARA ESA HORA SE CONTARA CON CERCA DEL 40% DE LAS MESAS ESCRUTADAS.
