Fundación Familia Trinitaria - Micaela Quaino, coordinadora del grupo, manifestó su preocupación
“Con la crisis aparecen nuevas necesidades”
Desde el grupo destacan una merma en las donaciones. Asimismo, siguen trabajando solidariamente con los proyectos de becas, donativos y asistencia a personas privadas de la libertadDesde 1991 la Fundación Familia Trinitaria se encuentra llevando acciones en nuestra ciudad.
Con ejes en educación y también con una marcada presencia en la reinserción social, dicho grupo (que cuenta con un espacio de jóvenes) se dedica a la solidaria tarea de ayudar a quienes más lo necesitan en un contexto que es complicado.
Micaela Quaino, coordinadora del espacio dialogó con un periodista de El Diario y recalcó su preocupación por el panorama : “La crisis nos ayudó a visibilizarnos (como grupo) y para que nos conozcan. Pero las demandas son cada vez más... Se abren más las clases sociales y aparecen nuevas necesidades”.
“Antes algunas personas se acercaban con un kilo de yerba y otro de azúcar. Ahora no tanto. Siguen donando, pero mucho menos”.
“Ahora, cuando alguien llega a ofrecer algo, nosotros apuntamos a los elementos de higiene personal”.
Es que si bien los alimentos son un componente vital, también hay diferentes recursos que son importantes. “Una familia, que llega con dificultad a un kilo de pan, no puede llegar a una pasta para dientes y eso también es una necesidad básica”, explicó.
“Cada vez hay más gente pidiendo esos productos y es algo que no se recibe mucho”.
Otro de los tópicos en donde mostró su preocupación es en la falta de abrigo, colchas y calzados con la llegada del frío. “Es impresionante”, expresó; a la vez instó a que, quienes deseen ayudar, se hagan presentes en la sede ubicada en General Paz 695 de martes a viernes de 9 a 12.
Educación
En acciones que tienen que ver con la educación, la entrevistada mencionó: “Contamos con tres proyectos: uno tiene que ver con un Centro de Educación no formal llamado ‘Creciendo con derechos’ que funciona en barrio La Calera”.
“Actualmente, allí asisten alrededor de 30 niños que son derivados y se trabaja articuladamente con las escuelas primarias”.
Asimismo, especificó que “no se trata de un centro de apoyo escolar”, sino que hay un trabajo articulado con las instituciones, apuntado a quienes “necesiten un refuerzo”.
También es conocido el proyecto de becas. En estos se apunta a que, tanto en la primaria como en la secundaria, los alumnos consigan un “padrino” que se haga cargo (económicamente) de los mismos. “Actualmente hay 19 chicos becados”, afirmó Micaela.
Del mismo modo recalcó que tales asistencias no se tratan “solamente el pago de la cuota mensual de la escuela sino también fotocopias, útiles y materiales de estudios”.
“Tenemos también un soporte pedagógico donde los chicos asisten y un taller para trabajar distintas herramientas desde la educación no-formal; todo esto sin importar a qué escuela asista el alumno”.
También está el grupo de Scouts, que funciona todos los sábados bajo la misma metodología didáctica (además de lo que específicamente conlleva la temática).
Asistencia carcelaria
Contemplando la inclusión social, se sabe que el grupo tiene, en su área pastoral, un vínculo desde hace tiempo con las personas que se encuentra cumpliendo una pena.
La Fundación, desde hace tiempo, lleva adelante la conformación de visitas para las personas privadas de la libertad, como así también el hecho de brindar desayunos a los familiares que pasan la noche en las puertas del Servicio Penitenciaro número 5. “Se acompaña a quienes salen en libertad o a sus familiares”, recalcó la reporteada.
“También tenemos la conocida campaña del pan dulce y la tarjeta, donde cada persona privada de la libertad puede contar con eso para las fiestas”.
“Ellos tienen que reconstruir su vida, y nosotros los ayudamos con cosas que van desde una taza a una cama o lo que sea”.
En todas estas tareas, impulsadas por el amor al prójimo, se destaca también el refugio para personas en situación de calle, el cual se acciona articuladamente con la Municipalidad de Villa María.
Así, la Familia Trinitaria, sin dudas, se ha vuelto un pilar importante en la vida de muchos vecinos de la ciudad.
“Tuvimos que suspender los bolsones de alimentos”
En sus palabras, Micaela Quaino, coordinadora de la Fundación Familia Trinitaria, destacó que, ante la notable baja que se percibió en la cantidad de donaciones recibidas, tuvieron “que suspender los bolsones de alimentos” que venían llevando adelante.
“Las donaciones mermaron un montón. En años anteriores, con lo que recibíamos armábamos los bolsones. Hoy tuvimos que suspenderlos porque no tenemos para comprarlos o recibimos las donaciones justas”.
De igual modo, la entrevistada afirmó que se están llevando adelante tareas y que se encuentran en un proceso de revisión con el firme deseo de que próximamente vuelvan a estar disponibles.
