Facturas truchas - Sergio Delfino se habría alzado con más de 200 millones de pesos

Se refugiaba en Villa María uno de los más buscados por la AFIP

Es un contador mendocino que estuvo prófugo durante un año hasta que fue detenido en 2018. En semanas será juzgado junto a su socio. El caso demandó grandes operativos en la provincia cuyana
miércoles, 19 de junio de 2019 · 09:16

Hay personas y personajes que caminan por la ciudad como simples vecinos y tal vez resultan ser delincuentes de “guante blanco”.

Entre 2017 y 2018 se podría decir que hubo uno de estos tipos compartiendo como si nada los lugares comunes, hasta que finalmente se supo que no era alguien más.

Se trata de Sergio Arturo Delfino, un contador mendocino que esperaba seguir zafando de la Justicia en su provincia hasta que fue detenido, apuntado como el jefe de una banda que estafó a la AFIP por más de 200 millones de pesos.

 

Varios imputados

Fueron los medios mendocinos los que, en los últimos días, dieron cuenta de la historia de los dos contadores que buscaban escapar de la Justicia, en medio de un escándalo sin precedentes.

Claro que no solo Delfino y su colega, Pablo Gabriel Prete, se encuentran en la cárcel, esperando el inicio del juicio en su contra, sino que detrás de ellos hay otros otros 28 imputados.

La causa se inicio a raíz de una presentación hecha por la AFIP y la DGI, donde denunciaron un perjuicio para las arcas del Estado nacional que superaría los 200 millones de pesos “solo de capital”.

Según contó el periodista Eduardo Ayassa, del diario Los Andes, “los profesionales están acusados del delito de evasión agravada” especificada en la Ley 24.769. 

Todo habría comenzado hace nueve años, con la emisión de facturas “truchas”, sumando además la comisión de “múltiples e indeterminados delitos tributarios”, pero que recién fue descubierta en 2015.

La organización con base en Mendoza, tenía ramificaciones en Buenos Aires, San Juan, Misiones y Neuquén.

“No se especificaron operaciones en Córdoba, pero viviendo un año en Villa María, habrá que ver si se desprende algo más de lo que hizo Delfino”, cuentan las fuentes judiciales.

En Mendoza, la causa se tramitó en el Juzgado Federal N° 3, cuyo titular Marcelo Garnica, ordenó una serie de allanamientos donde intervinieron más de 150 inspectores de la AFIP que se movilizaron junto a personal de la Gendarmería nacional y que terminó con la detención de once personas, las que a las pocas horas fueron liberadas, sumando el secuestro de un importante material.

Pero importantes fueron también los lugares donde se realizaron los allanamientos: el shopping más famoso de la provincia, el barrio más rico de Cuyo (Dalvian) y estudios céntricos reconocidos en toda la zona.

 

Escurridizos

Más allá de los operativos, Delfino y Prete  no fueron encontrados, entonces se emitió una orden de captura, que recién tuvo sus frutos mucho tiempo después: en abril de 2017, fue detenido Prete, en la ciudad de Mendoza.

Con Delfino costó un poco más... Radicado en Villa María, el hombre esperó zafar de aquella historia y rehacer otra vida hasta que, en octubre de 2018, cayó en un procedimiento federal.

 

¿Cómo estafaban?

Según la información de los medios mendocinos, el delito de los contadores eran por fases: buscaban personas insolventes, dispuestas a recibir una suma de dinero, a cambio de dar sus datos personales para inscribirlas como contribuyentes ante la AFIP-DGI, para hacerlas figurar como integrantes de sociedades falsas (como La Mora, Cemento y Cauchos Mendoza, entre otras).

Así confeccionaban toda la documentación falsa, como contratos de locación, poderes y actas de sociedad, falsificaban escrituras públicas; solicitaban la impresión de las facturas (miles de ellas fueron encontradas en los allanamientos) y además ofrecían y vendían las facturas falsas a potenciales “clientes”, por medio de los jefes o por los “punteros”,  logrando duplicar y hasta cuadruplicar el mismo número de facturas a diferentes usuarios.

Esto dificultaba el descubrimiento de las personas que estaban atrás de la organización. 

 

Asociación ilícita

El juicio a Delfino y Prete comenzará en semanas, según informó el diario Los Andes.

El fiscal federal Fernando Alcaraz acusa  a los contadores de haber organizado y formado parte de una asociación ilícita fiscal, ambos en calidad de jefes, a los que se le suma el resto de los procesados, en calidad de miembros.  Entre tantos aparecen un empleado de banco, otros tres contadores, un ama de casa, una jubilada, un docente, un cobrador, una abogada, un pensionado y varios comerciantes.

 Según fuentes judiciales, es posible que Delfino (y su socio) reciba una pena de hasta 10 años de cárcel y el doble de inhabilitación para ejercer la profesión.

Si llega a quedar tras las rejas, no hay dudas que extrañará sus paseos por la costanera, cuando había resuelto que Villa María sería parte de su vida, aunque sea para percibir sus últimos aires de libertad.

 

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