Este domingo festeja su séptimo cumpleaños
“Ojalá Caritas Felices deje de existir como comedor”
El festejo del cumpleaños del comedor Caritas Felices de barrio La Calera será el próximo domingo, siete años después de que Marisa Sánchez abriera una copa de leche a la que asistieron en los primeros días unos 15 niños. Hoy son exactamente 104 los que van por un plato de comida diariamente.
Será en el centro vecinal del barrio Almirante Brown, a las 21 y “están todos invitados”, sostuvo Marisa, contando al mismo tiempo que la idea es que todo el que quiera sumarse o que alguna vez fue parte del comedor, puede hacerlo.
“Todos los años, una vez, les festejo a todos el cumpleaños. La idea es que quien quiera llegarse con un poquito de asado pueda hacerlo y comparta con nosotros, no es solo para los chicos, sino para todos los que quieran compartir”, señaló.
“Durante estos siete años fue mucha gente la que pasó por Caritas Felices y está bueno que compartan con los niños que están ahora”, invitó.
Su intención es que los pequeños puedan comer asado. Para eso, tal como lo hace siempre, lanzó un pedido por las redes sociales, por lo cual recibió algunas críticas.
“Sé que la situación no está nada bien y hubo personas que no estaban de acuerdo con lo que pedí, pero mi planteo es que ellos también merecen comer un asado, tienen derecho, y el que no quiera colaborar o no pueda que no le lleve el apunte a mis publicaciones”, aclaró al respecto.
“Me estaría faltando algo de cosas dulces, como alfajores, tortas, lo que sea, y carne”, dijo. Quienes quieran colaborar todavía pueden hacerlo en Juárez Celman 842 desde las 18 o al 353 4114971.
Durante la velada estarán Marito Campo, el mago y payaso Tuky y los chicos del comedor “van a hacer un baile o algo especial que están armando ellos y que no me quisieron decir mucho porque va a ser una sorpresa”.
“Le agradezco a toda la gente que está colaborando. A toda Villa María porque día a día están y al municipio”, lanzó Marisa antes de reconocer que nunca imaginó estar dándoles de comer a tantos niños y niñas: “En su momento, cuando llegamos a 60 pensé que eran un montón. Pero la situación está cada día más difícil. Tenemos también a dos mamás con niños que están yendo a comer, mientras podamos vamos a estar. Pero ojalá que con el tiempo Caritas Felices no exista más como comedor, sino como un lugar de encuentro”.
