'No queremos ni populismos ni timba financiera”, dijo Lucchese
jueves, 2 de mayo de 2019 · 00:00
Día del Trabajador - Mensaje del sacerdote en la misa en honor a San José Obrero
Con el templo colmado, se realizó ayer la celebración en honor al Patrono de los trabajadores: San José Obrero. El sacerdote Pedro Lucchese dio un mensaje pidiendo a la dirigencia dejar atrás los egoísmos
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La tradicional procesión presidida por San José Obrero, Patrono de los trabajadores[/caption]
Como cada 1 de Mayo, se realiza en la Capilla San José Obrero, ubicada en el corazón del barrio General Paz, una misa especial para pedir por los trabajadores. Tras la misa, con la imagen del santo, recorrieron en procesión las calles de ese sector de la ciudad.
En su homilía, el padre Pedro Lucchese dijo que “la soberbia y el egoísmo” son los pecados que marcan la historia de Argentina. “Daría la impresión de que el egoísmo divide, separa. Y así estamos por el egoísmo de la dirigencia, que dice tener la receta mientras están del otro lado, porque todos saben cómo hacer para cambiar la situación de Argentina, pero ninguno llega y resuelve el problema de la gente”, planteó.
“No queremos ni a los populismos ni las timbas financieras”, enfatizó. “Queremos que haya un bienestar para todo el pueblo, queremos que los dirigentes se ocupen en todo caso de hacer que la gente esté bien”, agregó.
Pidió “no considerar al otro que piensa distinto como un enemigo”.
Dijo que “en un país que se jacta de poder darle de comer a 400 millones de personas, no alcanza a alimentar a los 44 millones que somos”.
Como es habitual, parte de la dirigencia gremial de Villa María y vecinos del sector asistieron a la celebración religiosa pidiendo por los trabajadores.
La tradicional procesión presidida por San José Obrero, Patrono de los trabajadores[/caption]
Como cada 1 de Mayo, se realiza en la Capilla San José Obrero, ubicada en el corazón del barrio General Paz, una misa especial para pedir por los trabajadores. Tras la misa, con la imagen del santo, recorrieron en procesión las calles de ese sector de la ciudad.
En su homilía, el padre Pedro Lucchese dijo que “la soberbia y el egoísmo” son los pecados que marcan la historia de Argentina. “Daría la impresión de que el egoísmo divide, separa. Y así estamos por el egoísmo de la dirigencia, que dice tener la receta mientras están del otro lado, porque todos saben cómo hacer para cambiar la situación de Argentina, pero ninguno llega y resuelve el problema de la gente”, planteó.
“No queremos ni a los populismos ni las timbas financieras”, enfatizó. “Queremos que haya un bienestar para todo el pueblo, queremos que los dirigentes se ocupen en todo caso de hacer que la gente esté bien”, agregó.
Pidió “no considerar al otro que piensa distinto como un enemigo”.
Dijo que “en un país que se jacta de poder darle de comer a 400 millones de personas, no alcanza a alimentar a los 44 millones que somos”.
Como es habitual, parte de la dirigencia gremial de Villa María y vecinos del sector asistieron a la celebración religiosa pidiendo por los trabajadores.