A 37 años de su muerte, homenajearon a uno de los dos soldados villamarienses que fallecieron en Malvinas
Adrián Busto “siempre falta, siempre hay un lugar vacío en la mesa”
Lo expresó su hermana, que recalcó que se lo recuerda todos los días. Tenía 17 años cuando fue a la guerra, de la que nunca retornó.
Muy emocionada, Gladys, hermana del cabo Roberto Adrián Busto, subrayó ayer que el soldado villamariense que falleció en la guerra de Malvinas “siempre” faltará.
Recordó el momento en que le avisaron que Roberto, a quien llamaban “Titito”, estaba “desaparecido”, y todo lo que eso implicó para la familia y el entorno.
En una charla periodística, la mujer consideró que se debe trabajar más con niños, niñas y adolescentes en las escuelas para que conozcan lo que ocurrió y lo que significó la guerra.
“Fue un ser especial, un ángel”, dijo sobre Adrián.
Gladys rememoró que cuando se inició el conflicto bélico - definido durante la sangrienta última dictadura cívico militar- la familia vivió “momentos terribles, esperanzadores y luego frustrantes, porque no regresó y no volvimos a verlo nunca más”.
“Lo recordamos no solo hoy, sino todos los días, todas las navidades, cumpleaños. Siempre falta, siempre hay un lugar vacío en la mesa”, expresó.
Ella no tiene presente cuándo se despertó el amor de su hermano por la Patria, pero recalcó que “cuando tuvo esa vocación la cumplió y la debe haber amado mucho para dar su vida, porque es difícil desprenderse de la vida por la Patria”.
El enterarse de su destino “fue totalmente cruel”. “Nos avisaron el 20 de mayo, diez días después de que había fallecido. Lo daban por desaparecido. Durante muchos años lo dieron por desaparecido hasta que lo dieron por héroe de guerra fallecido”, describió.
“Hasta ese momento hubo esperanza. Como decía mi abuelo en ese entonces, algún día dará vuelta la esquina y lo veremos llegar”, expresó.
Estimó que la sociedad lo tiene presente “cada 2 de abril” o en casos como ayer con el acto por un nuevo aniversario de su muerte, “pero hay que malvinizar más en las escuelas, para que nuestros niños aprendan la historia de Malvinas como parte de la historia de nuestro país”.
Recalcó que fue un hecho que se vivió “en carne propia”, que lo vivenció todo “un pueblo completo” y advirtió que fue “siniestro”.
“Para algunos dirigentes fue un pasar, para nosotros se fue lo más apreciado que es la vida de nuestros seres queridos. 649 personas dejaron la vida”, manifestó con mucho dolor.
Gladys fue abordada tras el acto con el que se lo recordó a 37 años de su fallecimiento, y que se desarrolló a la mañana en la esquina de bulevar España y Vélez Sarsfield, en el monumento que eterniza a los jóvenes que dejaron su vida en Malvinas.
Surgió a instancias de la Comisión de Homenaje de la Batería B del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101 Teniente General Pablo Ricchieri, y del coronel veterano de Guerra (retirado) Jorge Alberto Monge, quien habló en la ceremonia, como también lo hicieron el intendente Martín Gill y el sacerdote Sebastián Luna.
A la sentida actividad asistieron familiares de Norberto Güizzo, el otro soldado villamariense que murió en el sur.
Busto tenía 17 años cuando fue a la guerra, que puso punto final a todos sus sueños el 10 de mayo de 1982, en el hundimiento del ARA Isla de los Estados.
